Redacción Médica
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El gasto público tira de los beneficios al alza de Bayer en España

La facturación de la farmacéutica crece un 4% en la región Iberia y casi un 3% solo en nuestro país

Rainer Krause, consejero delegado de Bayer en España.
El gasto público tira de los beneficios al alza de Bayer en España
Redacción
Viernes, 03 de marzo de 2017, a las 14:00
La facturación de Bayer en la región Iberia (España y Portugal) ha crecido un 4 por ciento en 2016, hasta alcanzar los 823 millones de euros. Por divisiones, la de medicamentos de prescripción ingresó 427 millones de euros, lo que supone una subida del 6,8 por ciento por el lanzamiento de nuevos productos y recuperación del gasto público).

Por su parte, la facturación de productos de autocuidado ha sido de 132 millones de euros (-0,9 por ciento por un invierno suave que ha comportado menos resfriados), salud animal de 40 millones (-0,9 por ciento) y agricultura 223 millones (+4 por ciento). Asimismo, el gasto para I+D ascendió a 20 millones de euros, con 100 investigadores, y las inversiones crecieron un 16 por ciento hasta 12 millones de euros.

Los resultados económicos en España

En cuanto a España, la facturación de Bayer se ha elevado un 2,9 por ciento en 2016 hasta alcanzar los 667 millones de euros, de los cuales, 332 millones corresponden a la división de medicamentos de prescripción (que aumenta un 4,2 por ciento); 193 millones a agricultura (+4 por ciento); 111 millones a autocuidado (que cae un 2 por ciento) y 29 millones a salud animal (+0,5 por ciento).

“España sigue siendo un país importante para la compañía”, ha afirmado Rainer Krause, consejero delegado de Bayer en España, que ha detallado que siguen trabajando activamente para atraer nuevos proyectos de I+D, tienen 12 centros de trabajo, y han aumentado la actividad en el centro de servicios compartidos en Barcelona, donde trabajan 450 personas de 35 nacionalidades -tras incorporar unas 50 en 2016-, que prestan servicios a subsidiarias internacionales de la compañía en 40 países. Asimismo, el directivo de Bayer ha indicado que todos los centros han mantenido o aumentado los volúmenes de producción en 2016, y ha recordado que la planta de Asturias es la abastecedora mundial del grupo de ácido acetilsalicílico y este año cumple 75 años.

“Para 2017 esperamos poder seguir consolidando nuestro crecimiento en España por tercer año consecutivo, y será un año importante -para Bayer en el mundo- por el proceso de adquisición de Monsanto”, ha aseverado, aunque ha descartado un aumento de personal respecto a la plantilla actual de unas 2.000 personas en el país. Respecto a inversiones en España este 2017, ha augurado que mantendrán los niveles de los años anteriores -fueron 11 millones en 2016-. “Necesitamos actualizar constantemente las plantas de producción con la última tecnología, y estamos participando en desarrollo de nuevos medicamentos”.

Datos de gasto sanitario y farmacéutico

Respecto al gasto sanitario, Krause ha celebrado que esta facturación haya crecido ligeramente en todo el conjunto del sector tras años de austeridad, pero ha lamentado que esta cifra se sitúe, actualmente, un 40 por ciento por debajo de la media europea y el farmacéutico, un 30 por ciento.

“Persiste la política de precios que hace que sean significativamente inferiores al resto de Europa y también observamos continuamente restricciones al acceso a productos innovadores, y esto para una compañía dedicada a la innovación que lanza productos para necesidades médicas no atendidas es motivo de preocupación”.

Además, el directivo ha reconocido dificultad para conseguir la incorporación de nuevos tratamientos porque hay que conseguir el visto bueno del Ministerio de Sanidad y de cada comunidad autónoma. “Estamos lidiando con 17 sistemas sanitarios casi diferentes”. Y ha descartado un aumento del gasto farmacéutico más allá del avance del PIB y, preguntado por la propuesta del PSOE de que el ciudadano deba pagar la diferencia entre un medicamento genérico y uno de marca si opta por el de marca, ha respondido que “no hay lugar”. “La actual política de precios del Gobierno prevé que, al perder la vigencia de la patente, el precio del producto original tiene que bajar al nivel del genérico para mantener la ayuda del Gobierno, así que la marca y el genérico cuestan lo mismo”, ha argumentado.