Los neurólogos que han participado en el evento de Lundbeck Iberia sobre el abordaje la migraña.
Madrid ha sido el escenario de una jornada centrada en el
abordaje de la migraña, una patología que sufren más de cinco millones de personas en España y que se considera como la enfermedad neurológica más frecuente. Durante el evento, varios neurólogos han compartido sus experiencias con los nuevos medicamentos y han analizado el presente y futuro de la migraña, alcanzando un consenso común: l
os nuevos tratamientos anti-CGRP son clave para mejorar la atención y la calidad de vida de estos pacientes.
El evento, organizado por Lundbeck Iberia, ha comenzado con un debate sobre
los retos y oportunidades en el tratamiento de la migraña. En él han participado ponentes de talla mundial, entre los que se encuentran:
Peter Goadsby, profesor y director del departamento de Neurología del King’s College de Londres, considerado uno de los mayores expertos en cefaleas, y
Patricia Pozo, neuróloga y jefa de Servicio de Neurología del Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona.
Durante la ponencia, ambos especialistas han analizado los aspectos más críticos en el manejo práctico de los pacientes con migraña. Por un lado, han abordado la gestión de las preferencias
terapéuticas dentro de un escenario clínico, que, en la actualidad, ofrece una amplia flexibilidad gracias a la "gran disponibilidad" de terapias con diferentes vías de administración
-incluida la intravenosa-, con ventajas diferenciales como la
rapidez de acción y el control en la administración.
Asimismo, han resaltado que una estrategia farmacológica adecuada permite controlar la migraña de forma óptima, y como determinados medicamentos, tal y como han expuesto, se acaban consolidando como
terapias modificadoras del curso de la enfermedad.
Sobre esto último, los dos neurólogos han llegado a una conclusión: no se debe quitar el fármaco si la persona no presenta una mejoría clínica relevante. "Si está controlado, pero no lo suficiente, no hay que parar la medicación por la
obligación de criterios de reembolso farmacoeconómicos", han señalado.
Abordaje en pacientes con migraña
Durante el debate también se ha analizado el futuro del abordaje de la migraña de cara a los próximos años. Sobre ello, han aseverado que se podrá "entender y desarrollar mejor" toda la
modulación de los tratamientos anti-CGRP, resaltando el medicamento eptinezumab, que actualmente es uno de los fármacos de referencia utilizados por los neurólogos para el control de estos pacientes.
Peter Goadsby, profesor y director del departamento de Neurología del King’s College de Londres, durante el evento de Lundbeck Iberia.
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Los tratamientos anti-CGRP en pacientes con migraña
Tras la conversación entre Goadsby y Pozo, han comenzado
varios debates con casos prácticos y estudios sobre la eficacia de los tratamientos anti-CGRP en personas con migraña.
El primero de ellos lo ha conducido
Pablo Irimia, neurólogo en la Clínica Universidad de Navarra, quien ha sintetizado el abordaje de la patología en tres claves fundamentales. En primer lugar, ha destacado la
rapidez de acción y la eficacia de los tratamientos anti-CGRP, posicionando a eptinezumab -tratamiento por vía intravenosa- como una herramienta de beneficio significativo, especialmente en aquellos casos en los que se busca una respuesta temprana y una administración controlada.
Asimismo, el especialista ha desmontado dos mitos clínicos consolidados en las consultas. Por un lado, ha demostrado que estos fármacos funcionan incluso en pacientes con un
uso excesivo de analgésicos. "Durante años se pensaba que el abuso de medicación impedía la acción de los preventivos, pero tenemos la evidencia científica de que no es verdad. El tratamiento hay que ponerlo incluso a este tipo de pacientes", ha subrayado. Por otro lado, Irimia ha señalado que las comorbilidades psiquiátricas como la depresión tampoco son una barrera. "Ahora sabemos que el hecho de tener esta patología no impide que los fármacos sean eficaces. Además, los pacientes tratados con terapias anti-CGRP, y en particular, con eptinezumab,
pueden tener un beneficio adicional, porque pueden mejorar en cierta medida el trastorno del ánimo", ha afirmado.
¿Cómo afectan los tratamientos anti-CGRP a los pacientes con migraña?
Una opinión similar a la que ha trasladado
Samuel Díaz, neurólogo de la Unidad de Cefaleas del Hospital Universitario y Politécnico de la Fe, en Valencia, quien ha puesto el foco en la necesidad de iniciar el tratamiento de forma precoz, incluso en pacientes con Migraña Episódica de Alta Frecuencia (Meaf), para evitar la cronificación de la migraña. Según ha explicado, los tratamientos anti-CGRP
no solo permiten un mejor control de la enfermedad, sino que también tienen un impacto relevante en aspectos como la productividad y la función cognitiva de los pacientes.
En este contexto, el especialista ha destacado el papel de
eptinezumab administrado por vía intravenosa, una opción que permite una rápida acción terapéutica y una administración controlada en el entorno hospitalario. "Se administra cada tres meses y la persona solo acude cuatro veces al año al hospital. Es cómodo, rápido y de efecto sostenido. Además, si está indicado como primer tratamiento anti-CGRP, es más fácil que funcione", ha subrayado el neurólogo.
Tolerabilidad en los tratamientos anti-CGRP
En la jornada también ha participado
Nuria González, neuróloga en el Hospital Clínico San Carlos. La neuróloga ha mostrado una serie de pacientes que no habían probado ninguna estrategia anti-CGRP para mejorar la migraña. Y su relevancia es que, con personas que padecen patologías "muy complicadas" y crónicas de larga evolución, estos tratamientos tienen "
muy buen perfil de respuesta que se consolida con el tiempo".
En este sentido, una de las ideas más relevantes que trasladó es la importancia de considerar un uso más temprano de los tratamientos anti-CGRP en pacientes con migraña, especialmente en aquellos con perfiles complejos o con mala respuesta a terapias previas. Además, incide en la idea de que son los propios neurólogos los que deben mantener la
persistencia farmacéutica, y que, cuando hay respuestas parciales en pacientes “muy complejos”, quizá tengan que esperar para quitar el tratamiento. Por último, ha destacado la alta tolerabilidad a los tratamientos anti-CGRP, en concreto con eptinezumab, porque es un fármaco que tiene un
perfil de tolerabilidad "excepcional” en su grupo.
Una tolerabilidad que también ha constatado
Javier Casas, neurólogo y director de la Unidad de Cefaleas del Hospital Universitario Fundación Alcorcón (Madrid), con una amplia serie de pacientes que ha mostrado durante el evento. Todos ellos, tratados con eptinezumab para
evaluar la eficacia y tolerabilidad del medicamento. En su caso, los resultados son "bastante buenos", ya que el 50 por ciento de los pacientes responden de forma "muy satisfactoria” al medicamento, cuando venían de ocho fármacos previos que habían fracasado. "Uno de los puntos más interesantes es su tolerabilidad. Solo al 1 por ciento se le ha retirado por efectos adversos. En comparación con otros medicamentos para la migraña habla muy bien del eptinezumab", ha indicado.
Salud mental en las enfermedades neurológicas
La salud mental y su relación con
las enfermedades neurológicas ha sido otro de los temas tratados durante la jornada
. Javier Oliveira, psiquiatra en el Hospital Universitario San Jorge de Huesca, ha presentado una serie de
casos clínicos propios de pacientes que comenzaron con síntomas psiquiátricos como primera manifestación y que acabaron siendo patologías neurológicas.
En este sentido, los distintos casos han demostrado que los
síntomas psiquiátricos son "altamente prevalentes" en estas patologías, y Oliveira ha mostrado varios ejemplos. Entre ellos, que los delirios y las ideas delirantes son frecuentes en pacientes con demencia y otras enfermedades vasculares y traumáticas cerebrales. Asimismo, ha indicado que, en la enfermedad del Parkinson, pueden aparecer delirios, alucinaciones y trastornos del control de los impulsos. También que las alucinaciones visuales suelen ser de origen orgánico y que hay neuralgias, como la trigeminal, en las que el dolor puede inducir al suicidio.
A su lado,
Roberto Belvis, director de la Unidad de Cefaleas y Neuralgias del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, así como coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la SEN, ha incidido en la necesidad de que los neurólogos que atienden a pacientes con migraña
se interesen "mucho más" por su salud mental, desde el punto de vista de los diferentes trastornos que se asocian con la enfermedad. "En ocasiones, el paciente no los verbaliza si nosotros no indagamos. Hablo de aspectos como la depresión, la ansiedad y otras enfermedades mentales", ha explicado.
Por tanto, Belvis incide en la importancia de que los especialistas se preocupen y que les pregunten a los pacientes por las comorbilidades asociadas a la migraña. "Hay estudios que demuestran que los pacientes no sienten que nos preocupamos por su salud mental, sino que solo por su dolor, que ya es mucho evidentemente. Pero tenemos que llegar más allá, porque hace años que estamos cambiando el ‘chip’. La migraña no es una enfermedad donde solo hay dolor, sino que hay mucho más", ha concluido.
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