Una de cada 20 personas con cáncer desarrollará patologías tromboembólicas venosas, afirma la SETH

Tromboembolismo venoso, segunda causa de muerte prevenible con cáncer


03 feb 2021. 11.00H
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La Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH) señala que 1 de cada 20 personas con cáncer desarrollará una enfermedad tromboembólica venosa (ETV), que engloba la trombosis venosa profunda y el tromboembolismo pulmonar. Es la segunda causa de muerte prevenible en los pacientes con cáncer. Además, la prevalencia del binomio cáncer-ETV es mayor y más grave que la de cáncer-ictus o la de cáncer-infarto.

Desde la SETH alertan de estos datos con el objetivo de aportar aún más importancia a la prevención ya que el riesgo de sufrir un evento trombótico en los pacientes oncológicos es elevado "tanto en el ámbito hospitalario como de forma ambulatoria, principalmente en tumores de alto riesgo trombótico (pulmón, páncreas, colon y digestivo) con una incidencia aproximada del 23 por ciento", según afirma Olga Gavin, miembro de la Junta Directiva de la SETH. Y alerta de que, "en el paciente oncológico, la posibilidad de evento trombótico es mayor en el momento del diagnóstico y en la fase final de la enfermedad".


Incidencia en pacientes con cáncer


Con motivo del Día Mundial del Cáncer, desde la SETH, explican que la incidencia del tromboembolismo venoso en el paciente oncológico "es poco conocida y se ha estimado entre 0,8 y 8 por ciento dependiendo de la población estudiada, el método de detección y el tiempo de seguimiento". Además, añade la Gavin, “aunque en cánceres de alto riesgo en pacientes hospitalizados y ambulatorios puede llegar hasta el 20 por ciento, y este porcentaje tiende a doblarse cuando se realiza en examen en necropsias”.


Trombosis en pacientes con cáncer


El paciente con cáncer presenta un mayor riesgo de complicaciones de salud con respecto a la población general, siendo por tanto más vulnerable. Según la vicepresidenta de la SETH, Pilar Llamas, "podemos referirnos a infecciones, desnutrición, toxicidad derivada de su tratamiento oncológico, etc. La trombosis es otro de los eventos a los que estos pacientes están más expuestos, con una incidencia variable en función del que sea su tumor primario. Genera un perjuicio añadido al que ya sufre por su enfermedad de base". 

De esta manera, y así lo recoge la evidencia cada vez más presente, "la reacción del paciente consiste en una mayor preocupación por su estado general y por la evolución de su patología oncológica", asegura Llamas. Este estrés experimentado, sumado a la ansiedad a la que hacemos referencia “se ve potenciado por la necesidad de añadir un nuevo tratamiento al previo. Además, en la mayoría de las ocasiones supone pincharse heparina, con los posibles riesgos hemorrágicos que implica y las molestias secundarias a la punción subcutánea”, añade la vicepresidenta de la SETH.

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