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Urgencias: más analgésicos si el paciente es joven y va por la noche

La dispensación de calmantes es un 38 por ciento mayor al registrado entre las 8.00 y 14.00 horas

Un médico recetando durante la consulta.
Urgencias: más analgésicos si el paciente es joven y va por la noche
José A. Puglisi
Domingo, 20 de noviembre de 2016, a las 14:10
Los servicios de Urgencias nocturnos dispensan más fácilmente analgésicos. Un estudio realizado en Australia revela que si el paciente es joven y acude después de la noche, los profesionales suelen dispensar calmantes en un mayor porcentaje que en el turno de día. Específicamente, se trata de un 38 por ciento más de aquellos que son atendidos en la misma unidad del Hospital de Melbourne entre las 8.00 y 14.00 horas.

La investigación, en la que se han evaluado a 1.289 expedientes entre julio y agosto de 2013, ha permitido conocer que, en el caso de los pacientes con más de 55 años, la probabilidad de recibir un analgésico caída en un 19 por ciento en comparación con otros de 35 años o menor edad. La tendencia se incrementa, aún más, en el caso de quienes superan los 75 años, alcanzando un 32 por ciento de diferencia. De ahí que el estudio afirme que la edad es un factor determinante al momento de recetar algún tipo de calmante.

"Desconozco por qué estos subgrupos de pacientes son menos propensos a obtener analgésicos, sólo podemos especular que se trata de una etapa determinada del estudio", dijo el autor principal, David Taylor, de Austin Health. Sin embargo, no descarta que se trate de otros aspectos, como que “el personal esté un poco ocupado durante el día o que los pacientes mayores sean más sensibles a analgésicos potentes y el personal esté menos inclinado a usarlos”.

La edad, sin embargo, no es la única variable. La investigación también adelanta que en el caso de pacientes que requerían de un traductor el acceso a los analgésicos cae en un 58 por ciento en comparación con los otros que hablaban el mismo idioma. “Es posible que haya una barrera de comunicación que impida a los profesionales sanitarios conocer la magnitud del dolor que sienten los pacientes”, precisa Taylor.

Según los datos obtenidos, los jóvenes podían recibir algún medicamento para combatir el dolor cada 30 o 60 minutos, mientras que las personas mayores solo contaban con un analgésico durante el trayecto de la ambulancia, pero en el centro sanitario las posibilidades de recibir un segundo por parte del equipo de Enfermería era inferior al que registraron los menores de 35 años.