23 de febrero de 2017 | Actualizado: Miércoles a las 22:10

“Microbiología troncal y una ACE para Infecciosas significa la muerte de ambas especialidades”

Pide al Ministerio que sea “valiente” para reconsiderar el mapa de especialidades y califica como respuesta “de bajo nivel” negar nuevas especialidades “porque ya hay muchas”

Lunes, 18 de febrero de 2013, a las 14:30

Javier Leo / Imagen: Adrián Conde y Pablo Eguizábal. Madrid
El presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc), Álvaro Pascual, reconoce en los estudios de Sanitaria 2000 que la reforma de la troncalidad ha sido el tema que más quebraderos de cabeza le ha provocado durante sus casi dos años al frente de la sociedad. Una Microbiología no troncal y una especialidad primaria para Infecciosas son el “sueño” de Pascual (microbiólogo), que en junio deja la presidencia de la Seimc en manos de José María Miró (infectólogo). Hasta esa fecha, el presidente de la Seimc subraya que seguirá centrando sus esfuerzos en garantizar el relevo generacional de los cerca de 3.000 microbiólogos e infectólogos que trabajan hoy día en España.

Álvaro Pascual, presidente de la Seimc.

¿Cuál su opinión acerca del último borrador del Real Decreto de la Troncalidad y en qué situación deja a las dos especialidades a las que representa?
En el último borrador publicado por el Ministerio de Sanidad no se recogen las reivindicaciones de la Seimc. En el caso de la Microbiología Clínica, lo que nosotros pedimos es que nos dejen como estamos, que seamos una especialidad no troncal. ¿Por qué? Porque no tenemos competencias transversales con otras especialidades denominadas “de laboratorio” y que se han incluido en un tronco que no tiene mucho sentido. No tiene sentido porque es un tronco que ha sufrido muchos cambios a lo largo de estos meses, que ha tenido un baile continuo de entradas y salidas de especialidades porque nadie ha terminado de sentirse cómodo en él. La Microbiología Clínica tiene muchísimas más semejanzas con Anatomía Patológica que con el resto de especialidades de laboratorio. Por lo tanto, nosotros lo que pedimos, igual que se ha hecho con Anatomía Patológica, con los mismos criterios, los mismos factores, es que nos sigan dejando como no troncales.

Y curiosamente para esto que pedimos tenemos el apoyo de todo el mundo: profesionales, la Comisión Nacional de la Especialidad, las comunidades autónomas, Facme, la Organización Médica Colegial (OMC), etc. Cuando hemos ido a hablar con ellos todo el mundo está a favor de que Microbiología sea considerada no troncal porque no tiene competencias transversales suficientes para permanecer en este tronco. Hasta el momento, no lo hemos conseguido, aunque hemos ido combatiendo los argumentos que utilizaba el Ministerio en nuestra contra. Ellos, en parte, decían que era un tema de las comunidades autónomas; hemos ido a hablar con las autonomías y nos apoyan. Yo estoy convencido de que con las alegaciones que hemos presentado, bien argumentadas y con el apoyo unánime de todos los estamentos que hemos consultado hasta el momento, esto se revertirá y se atenderá nuestra petición.

En el tema de Enfermedades Infecciosas ocurre algo parecido. En este borrador de real decreto se contempla la creación de dos nuevas especialidades médicas, que son Psiquiatría Infantil y Genética Clínica. No deja de ser curioso que los argumentos que se utilizan para su creación los cumpla también Enfermedades Infecciosas, con muchísimas más creces si se apura. Se habla de Europa y se habla de consenso, bien. En 23 países europeos está reconocida la especialidad de Enfermedades Infecciosas, solamente en Luxemburgo, Bélgica y Chipre no lo está, además de España. Tenemos el apoyo unánime de las asociaciones de pacientes, de la Unión Europea de Especialidades Sanitarias (UEMS), de la Sociedad Europea de Enfermedades Infecciosas, de las comunidades autónomas. Nos apoyan ciegamente, incluso los partidos políticos. Todos los partidos políticos, incluido el Partido Popular.

Microbiología Clínica no quiere ser troncal.

Una especialidad para Enfermedades Infecciosas.

Tanto en los representantes de administraciones sanitarias anteriores como Ana Pastor, como las actuales, Mario Mingo, José Ignacio Echániz o Manuel Cervera, con los que nos hemos entrevistado varias veces, apoyan la creación de la especialidad. Hemos alcanzado ese grado de consenso y además nos encontramos la necesidad de un relevo generacional porque nos podemos encontrar sin profesionales especialistas Infecciosas en pocos años. También debemos tener en cuenta el peso que tiene la Infectología en el control presupuestario, ya que manejan prácticamente el 30 por ciento del gasto farmacéutico, especialmente en el mundo del VIH, del antibiótico o del antifúngico. Es una especialidad con un peso específico tan importante, que pretender que se solucione con un área de capacitación específica (ACE) es absolutamente irracional. No tiene sentido ninguno. Nosotros esperamos que se nos atienda y que, igual que se han reconocido dos nuevas especialidades, se reconozca como especialidad primaria a Enfermedades Infecciosas. Es algo absolutamente indispensable. Dos años de tronco médico más cuatro años de especialidad, en ese contexto es en el que se tiene que mover Infecciosas en España.

¿Cuáles son los argumentos que le ponen en contra para no cumplir sus peticiones?
El único argumento que se ha utilizado en las conversaciones que hemos tenido con la Dirección General de Ordenación Sanitaria era que éste era un problema de las comunidades autónomas, que a fin de cuentas son las que prestan y las que pagan estos servicios. Nosotros nos hemos dirigido a ellas y nos hemos encontrado con comunidades de distinto signo político ofreciéndonos un apoyo unánime. Comunidad Valenciana nos apoya, Extremadura, Andalucía o Cataluña también, solo por hablar de algunas comunidades con peso. Con independencia del color político, porque estamos hablando de un tema profesional. Tienen tan claro que quieren que las cosas sigan funcionando con servicios y unidades independientes. Tengo la esperanza de que nuestras alegaciones sean atendidas. Si no nos vamos a encontrar, por ejemplo, con que no vamos a poder hacer un intercambio de profesionales compatibles con los especialistas de Enfermedades Infecciosas de otros países europeos.

Impedir que se vuelva a la Medicina de los años 60.

Pascual se posiciona contra la privatización del SNS.

¿Qué opina sobre los argumentos que postulan que añadir más especialidades contribuye a fragmentar aún más la atención al paciente y que España ya es el país de Europa con mayor número de especialidades médicas y no necesita más?
Cuando hablamos de pacientes que están bajo la supervisión de especialistas en Enfermedades Infecciosas estamos hablando de infecciones graves en pacientes especiales, no estamos hablando del resfriado común. Hablamos de infecciones en pacientes trasplantados, pacientes con sida o infecciones por bacterias multirresistentes. Eso requiere necesariamente la actuación de un especialista. El área de conocimiento de las Enfermedades Infecciosas es tan compleja que es imposible que una persona sea experta en este tipo de infecciones de calado en pacientes especiales y pueda ser experto además en todas las áreas de la Medicina Interna.

Sobre el número de especialidades, es posible que sobren algunas especialidades médicas en España. Pero el argumento contra Infecciosas no puede basarse en que: como ya tenemos muchas, no dejamos entrar a las que vengan, aunque sean especialidades reconocidas en toda Europa. Si a eso se suma que, además, se reconocen dos nuevas especialidades con una serie de criterios que cumple Infecciosas y que, además, Infecciosas ya tiene la infraestructura en marcha con 93 unidades funcionando en toda España, no tiene sentido negar la especialidad. Insisto, si hay que reconsiderar el mapa de especialidades, que el Ministerio sea valiente y lo reconsidere. Pero sería una solución de bajo nivel poner pegas a las nuevas especialidades porque ya hay muchas. Eso no es un criterio homogéneo y objetivo.

¿Está de acuerdo con lo solicitado por Facme de implantar la troncalidad gradualmente para respetar las peticiones de todas las especialidades?
Me parece bastante básico y esencial. Si hay bastante consenso en torno a dos troncos que existen en toda Europa que son el tronco médico y el tronco quirúrgico ¿por qué no los sacamos y dejamos que el resto de las especialidades se vayan ordenando? En el espíritu de la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias (LOPS) se puede ver que la troncalidad es una herramienta en la que queda claro que la incorporación de especialidades en troncos tiene que ser de acuerdo con los profesionales. Lo que no tiene sentido es que se haga en contra de las opiniones de los especialistas, porque entonces no va a funcionar. Apoyo totalmente los comentarios de Facme de sacar adelante los troncos que están más o menos consensuados, porque además son necesarios, y dejemos a las especialidades que no se sienten cómodas en la troncalidad, que no quieren ser troncales, que sigan su propio camino. Lo veo perfectamente compatible con el concepto de troncalidad.

¿Cómo puede afectar al ciudadano que no se cree la especialidad de Infecciosas o que se incluya a Microbiología en el tronco de laboratorio?
Sería volver a la Medicina de los años 60. Sin un relevo generacional de los especialistas en Enfermedades Infecciosas que se han autoformado en gran medida saliendo al extranjero, y con una Microbiología troncal descafeinada y capidisminuida en un concepto de laboratorio multidisciplinar sin sentido ninguno, se daría un paso atrás de 50 años y se provocaría una disminución de la atención al paciente con infección grave verdaderamente preocupante.

¿Qué medidas tomarán ambos colectivos si no se atienden sus peticiones?
Vaya en primer lugar que yo estoy convencido de que el Ministerio va a atender nuestras alegaciones. Y lo digo no porque sea un optimista patológico, sino porque verdaderamente los argumentos que nos han dado desde Sanidad para no atender nuestras demandas han sido solventados. De no atenderse, en el caso de Microbiología, el cien por cien de los directores docentes de los 62 servicios en España escribieron al Ministerio diciendo que no formarían residentes troncales. Hay incluso muchos directores docentes que están dispuestos a perder la docencia, con todo lo que eso conlleva, porque consideramos que una Microbiología troncal es la muerte de nuestra especialidad.

El presidente de la Seimc en los estudios de Sanitaria 2000 entrevistado por Javier Leo, redactor de Redacción Médica.

En el campo de las Enfermedades Infecciosas pasa igual. Todos los jefes de servicio han escrito al Ministerio diciendo que si van a sacar Infecciosas como una ACE no la quieren, prefieren seguir como hasta ahora. Antes que una ACE, seguirán siendo autodidactas y buscando fórmulas para formar a la gente, que tiene mucho mérito por el alto nivel de Enfermedades Infecciosas en España. Porque una ACE sería una vuelta atrás, a una posición que sería casi decimonónica para nosotros. Estoy seguro de que no van a colaborar con el desarrollo de un área que, por cierto, es mucho más cara que un sistema de especialidad primaria.

Va a cumplir 2 años al frente de la Seimc ¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta la sociedad en los próximos meses?
En breve, antes de verano, habrá cambio de la Junta Directiva y tomará la presidencia José María Miró, infectólogo. Han sido dos años muy intensos porque nos hemos visto empujados por la situación devengada por los temas profesionales de nuestras especialidades. La nuestra es una sociedad profesional que se dedica a tareas asistenciales, de investigación, de docencia, pero en los últimos años nos hemos visto obligados a dedicar gran parte de nuestros recursos y de nuestro tiempo al futuro de las Enfermedades Infecciosas como especialidad y los problemas que tiene la Microbiología Clínica actualmente. A esa tarea me voy a dedicar en los próximos meses, pues con la salida del último borrador del Real Decreto de Troncalidad estamos trabajando intensamente para intentar buscar un futuro mejor para estas dos especialidades en nuestro país.

¿Cómo valora la actual reforma puesta en marcha por el Gobierno nacional y los gobiernos autonómicos? ¿Hay alguna con la que esté especialmente en desacuerdo?
La respuesta a este punto es más a título personal que institucional, porque no es un tema en el que nosotros hayamos palpado la opinión de todos los miembros de la sociedad. Es una situación bastante complicada. Yo estoy seguro de que es necesario reformar algunos aspectos de nuestro sistema sanitario, siempre basándose en los criterios de equidad, universalidad y titularidad pública. Estas reformas tienen que estar basadas también en el diálogo y en el consenso. A mí me sorprende mucho que comunidades autónomas de diferente signo político acudan cada vez más al concepto de gestión clínica. Es decir, cada vez se pretende que los profesionales tomemos mayor relevancia en lo que es la gestión de recursos en los servicios, tanto económicos como de capital humano. Sin embargo, de repente se toman decisiones por encima de esas estructuras que modifican absolutamente el panorama de la sanidad sin contar con los profesionales.

Eso para mí no tiene ningún sentido. Es necesario oír a los profesionales e intentar alcanzar un consenso, que no siempre es posible, pero se debe hacer. Y después hay otro principio que a mí me parece esencial, que es que tiene que haber una armonización entre las reformas que se están haciendo en las diferentes comunidades autónomas, porque se están tomando decisiones para combatir esta famosa crisis que son de signo completamente distinto y esto va a llevar a una situación donde los derechos de los pacientes sean diferentes en las diferentes comunidades. Eso no lo recoge nuestra Constitución y creo que sería un error garrafal. Estoy en desacuerdo con utilizar la salud como un elemento de negocio. No discuto qué gestión se debe hacer en determinadas circunstancias, pero desde luego no me gusta que se obtengan beneficios de un sistema sanitario de titularidad pública.

Álvaro Pascual.

Se entiende entonces que no está muy de acuerdo con la externalización de servicios sanitarios como los análisis o ciertas pruebas diagnósticas.
Si entendiendo por externalización hablamos de privatización, yo particularmente en lo que compete a mi especialidad que es la Microbiología Clínica estoy totalmente en contra, porque además ya ha habido experiencias previas que han sido un fracaso. Estos criterios economicistas aplicados a una especialidad como la nuestra nunca tienen en cuenta el concepto de la calidad. Una determinación microbiológica puede suponer en minutos un cambio radical en la evolución o el pronóstico de un paciente. Para eso es necesario que los laboratorios de Microbiología estén dentro de los hospitales. Necesitamos un contacto cercano con el clínico; no somos una fábrica de resultados. Somos una especialidad que lo que hace son diagnósticos precoces con técnicas rápidas que permiten cambios en la evolución de un paciente esenciales para su pronóstico.

¿Se están viendo afectados los especialistas de su ramo por la reducción de interinos, las no sustituciones, etc.?
Absolutamente. En Microbiología y Parasitología tenemos muchos peligros. Por un lado la reducción de plantilla o el no reemplazo del personal que se jubila. Pero es que además nosotros tenemos otros problemas como la concentración de laboratorios fuera de los hospitales y la privatización. A veces se piensa en algunas comunidades autónomas que el de Microbiología es un laboratorio más que se puede privatizar y se puede sacar fuera del hospital. Estamos sufriendo las consecuencias sin que nuestros gestores muchas veces se den cuenta de que un laboratorio de Microbiología tiene que estar dentro del hospital si quiere ser eficiente. La especialidad tiene una serie de funciones relacionadas con la salud pública, con la patología infecciosa, que hace necesario que nuestra actividad se haga en el contexto hospitalario.

¿En qué comunidades son más acuciantes esos peligros?
Hay algunos movimientos que nos preocupan en muchas comunidades. En Madrid ha habido movimientos de concentración de laboratorios sin que se tenga clara cuál es la idea y cómo se va a realizar esta fusión. También nos consta que en la comunidad de Aragón se plantea algo parecido con uno o dos laboratorios centrales. En Comunidad Valenciana y Andalucía también se han visto movimientos de crear laboratorios provinciales. Cualquier fórmula puede ser posible siempre y cuando se escuche a los profesionales y se les tenga en cuenta. Desde luego se comete un error muy importante si se piensa que Microbiología es lo mismo que Bioquímica Clínica y que Hematología y que cualquier otro laboratorio. Por otro lado, en Enfermedades Infecciosas el peligro es diferente.

Tenemos el mismo problema que el resto de especialidades en cuanto a recorte de presupuestos y de plantilla, pero además nos encontramos con un problema adicional: al ser una especialidad no reconocida tenemos una gran preocupación con  el relevo generacional de los actuales especialistas. Muchos de ellos se encuentran ahora entre los 55 y los 60 años, y como no demos una solución rápida con la creación de la especialidad nos vamos a encontrar con un gran vacío y un paso atrás en el manejo del paciente infectado en nuestro país.

Una última pregunta para cerrar la entrevista con una visión global ¿Cuáles son sus expectativas para este 2013 como presidente de la Seimc?
Dejo la presidencia en el mes de junio y me encantaría dejarla con un reconocimiento de la especialidad de Enfermedades Infecciosas en un real decreto en el BOE y de una Microbiología no troncal. Ese sería mi sueño porque verdaderamente hemos dedicado mucho tiempo y muchos recursos a ello. Nunca pensé que iba a conocer a tantos políticos y a tantas instituciones cuando asumí el cargo. Aparte de eso, quiero que la Seimc pueda seguir desarrollando todas las actividades de formación continuada e investigación que llevamos a cabo. Tenemos un programa de becas muy ambicioso que permite la movilidad de los profesionales en centros nacionales o extranjeros.

Hemos creado además en estos dos años una plataforma de formación continuada específica. Y después está nuestro gran motor que son los grupos de estudio. Tenemos diez grupos en temas importantes en el campo de las Enfermedades Infecciosas, especialmente en el mundo del VIH, infección nosocomial, trasplantes e infecciones fúngicas, que están generando una gran cantidad de documentos de consenso que son de referencia no solamente a nivel nacional, sino también internacional. Creo que estamos capeando la crisis económica de una manera sobresaliente. Hemos tenido que ajustar cosas, pero sin dejar de lado lo que más nos importa. Tenemos ya 2.700 socios, mitad microbiólogos y mitad infectólogos más o menos. Es una sociedad que goza de buena salud, donde el socio está cómodo y le ofrecemos actividades que hacen que se sientan orgullosos de pertenecer a la Seimc.

Vea la entrevista completa en Sanitaria 2000 TV