22 de febrero de 2018 | Actualizado: Jueves a las 09:20
Conocimiento > Formación

Tres consejos a tener en cuenta a 24 horas del examen MIR, EIR, FIR, PIR...

Miguel Sáez Alegre, tutor de CTO, da las claves que siguió él antes de someterse a la prueba que le convirtió en MIR

Quedan horas para el examen MIR de 2018.
Tres consejos a tener en cuenta a 24 horas del examen MIR, EIR, FIR, PIR...
Jesús Arroyo
Viernes, 09 de febrero de 2018, a las 13:40
A escasas horas de celebrar el examen MIR 2018, los 14.448 aspirantes apuran los últimos minutos de repaso del temario que recogerán las 225 preguntas que compondrán la prueba. Cómo pasar las últimas 24 horas previas a la cita es fundamental para llegar descansado y preparado para un día tan especial.

Miguel Sáez Alegre, tutor de CTO.

Miguel Sáez Alegre, tutor de CTO.

Miguel Sáez Alegre, tutor de CTO, considera que sería bueno “reservar 2-3 horas a revisar aquellos conceptos memorísticos altamente rentables que suelen olvidarse, como por ejemplo el famoso TNM de pulmón”. Y hasta ahí deberían de quedar las últimas horas de repaso. Según el MIR Sáez Alegre, en cuanto al resto de horas restantes “es fundamental que se dediquen a descansar para poder dar el cien por cien durante las cinco horas que dura el examen”.

“En mi opinión dedicar la tarde a alguna actividad que nos guste, cenar algo especial, acostarse un poco tarde para poder levantarse también tarde y no pensar demasiado por la mañana del examen MIR sería una gran hoja de ruta a seguir para llegar tranquilos a la prueba”, explica desde su experiencia personal Miguel Sáez.

Contraproducente

Afrontar el examen MIR relajado es una tarea casi imposible. Bien lo sabe el tutor de CTO, quien cree que “ir completamente relajado al MIR es imposible e incluso contraproducente”.

“Lo normal y sano ante una prueba así es encontrarse algo nervioso, pero esto no debe verse como algo malo, es fisiológico. El truco está en saber jugar con ese estado de nervios. Es decir podemos verlo como algo negativo y dejar que nos sature o bien tratar de darles la vuelta para activarnos”, señala Sáez.

Aun así, él es consciente de que es más fácil decirlo que hacerlo, “aunque en definitiva no se trata de controlar los nervios si no de saber dirigirlos. El trabajo ya está hecho, solo toca entrar y hacerlo lo mejor posible, de manera que después de cinco horas de examen estemos orgullosos de nuestro esfuerzo”, sentencia.