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22 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30
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Febrero, el 'mes D' estudiantil contra las nuevas facultades de Medicina

El Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina está trabajando en una gran campaña para impedir más aperturas

La presidenta del CEEM, Marina García.
Febrero, el 'mes D' estudiantil contra las nuevas facultades de Medicina
José A. Puglisi
Viernes, 13 de enero de 2017, a las 09:00
La guerra no ha terminado. El Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) no cesa en su empeño por impedir la apertura de nuevas facultades de Medicina en España. Con los proyectos de la Universidad de Vic y Deusto en su etapa final, la representación estudiantil está trabajando en una nueva campaña para detener, in extremis, estas iniciativas, evitando que se repita lo ocurrido en Islas Baleares.

La presidenta del CEEM, Marina García, ha asegurado a Redacción Médica que, con el inicio de febrero, lanzarán una campaña global contra la apertura de nuevas facultades. El núcleo duro se concentrará en las redes sociales, aunque también están previstas otras actividades a pie de calle, incluyendo acciones dentro de las universidades y áreas de gran confluencia de estudiantes sanitarios. El objetivo es “captar el mayor apoyo posible de la sociedad y de la profesión”.

Según explica Marina, hay muchas posibilidades de que se aprueben los proyectos de la Universidad de Vic, Deusto y la Pública de Navarra, así como de otras que, aunque aún no están totalmente completadas, avanzan a buen paso: la Universidad Internacional de Canarias (creada a partir de la escuela de negocios Escoex), la Universidad Pública de Navarra, la Universidad Europea de Baleares y otros proyectos desarrollándose en la autonomía de Castilla y León.

La lucha contra la apertura de nuevas facultades no solo parte del CEEM. El Foro de la Profesión Médica y el propio Ministerio de Sanidad han denunciado su descontento con la ampliación de la oferta de grados de Medicina, considerando que solo favorece a un incremento en los númerus clausus, lo que amplía la brecha con el número de plazas MIR y conlleva a una mayor cantidad de desempleo e inmigración de los profesionales sanitarios.