Patricia ha optado por Anestesiología y Paloma por Oftalmología, y harán la residencia en el Hospital Puerta de Hierro

Paloma y Patricia, MIR.


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Para Paloma y Patricia Anchústegui, gemelas, la Medicina no se entiende la una sin la otra. No recuerdan querer dedicarse a otra profesión y desde que tienen uso de razón sienten esa pasión tan característica por el sector sanitario, en parte, por las enseñanzas y valores transmitidos por sus padres, ambos médicos. Una vocación que las ha llevado a estudiar juntas la carrera de Medicina y la preparación del examen MIR, y conseguir entrar en dos especialidades con las que cumplir sus sueños: Oftalmología y Anestesiología.

La Medicina siempre ha estado presente en la vida de estas gemelas. En casa, escuchaban con atención los temas de conversación entre sus padres, uno cirujano general y la otra ginecóloga, y poco a poco fueron despertando ese interés por el ámbito. En el Instituto esa curiosidad por saber más sobre la Biología y el cuerpo humano no se apagó, y en Bachillerato decidieron que querían convertirse en médicas.

La noticia en casa fue bien recibida. Sus padres las apoyaron desde el principio, aunque también les advirtieron de que era una carrera "muy dura" y que tenían que estar preparadas para superar cada obstáculo que tuvieran en el camino. Y así lo hicieron.
Durante los seis años siguientes, Paloma y Patricia acudieron a las clases y a las prácticas juntas, y se apoyaban la una en la otra para lograr sus objetivos. 

"La mayoría de asignaturas se nos daban bien a las dos, y cuando alguna flaqueaba con algún tema, si la otra lo entendía mejor pues le ayudaba a comprenderlo. Juntas entendíamos todo mucho mejor", ha afirmado Paloma, recordando que también compartían el mismo grupo de amigos con el que salir y disfrutar del poco tiempo libre que tiene cualquier estudiante de Medicina.

Ser gemelas y estudiar Medicina juntas


El hecho de ser gemelas, al fin y al cabo, genera curiosidad entre las personas e interesantes anécdotas que contar. Por ejemplo, Paloma recuerda cómo algunos de sus profesores, antes de conocerlas, pasaban lista en clase y al leer sus nombres se quedaban "bloqueados". "Pensaban que era un error. Piensa que nuestros dos nombres empiezan por la letra pe, entonces creían que había algún tipo de error en la lista", ha afirmado, entre risas.

Durante las prácticas también tienen unas cuantas anécdotas que todavía recuerdan, y Patricia tiene una que no puede olvidar. "En el hospital, unos pacientes se pusieron a hablar conmigo en medio del pasillo porque creían que yo era la que les había hecho la entrevista clínica, y no fue así: la hizo mi hermana Paloma",  ha relatado, haciendo hincapié en el parecido físico entre las dos.

Preparar el examen MIR siendo gemelas


No solo se parecían físicamente, sino que sus resultados también lo eran. Su nota media en la universidad era prácticamente similar, solo se diferenciaban por dos décimas. No obstante, lograron lo que querían: tener su título de médicas en las manos. Tras este primer paso, comenzaron a preparar el examen MIR. Al principio lo hicieron de forma más individual, pero en cuanto comenzaron con el intensivo, la compenetración volvió a ser asombrosa.

Este periodo de tiempo fue duro, sobre todo para Paloma, quien subraya que fue la que tuvo más altibajos de las dos. Sin embargo, agradece a su hermana Patricia estar siempre junto a ella, animándola y siendo su pilar en los momentos en los que veía todo oscuro. "Me mantenía optimista", resalta, recordando lo reconfortable que era levantarse por las mañanas y tener al lado una persona que tenía el mismo objetivo que ella. 

¿Cómo es preparar el examen MIR con tu gemela? 


A nivel de estudios, ambas se ayudaban en todo lo que necesitasen. Buscaban distintas metodologías para que el temario entrara más fácil y lo compartían entre ellas. También, cuando una se aprendía mejor una asignatura, ayudaba a la otra a que lo entendiera. "Vamos, no hacía falta ni que nos habláramos. Solo con mirarnos a los ojos ya sabíamos qué estado emocional estaba cada una", ha indicado Patricia.

Tras terminar el examen MIR, la siguiente prueba era conocer los resultados definitivos. Aquí había una preocupación añadida, y es que ya no solo se preocupaban por su propia nota, sino también por la de su hermana. Pero, el esfuerzo y la perseverancia dan sus resultados, y obtuvieron el mismo percentil con tan solo un acierto de diferencia

Actos de asignación de plazas MIR siendo gemelas


Después de celebrarlo, empezaron a pensar qué especialidades querían para comenzar el MIR. A las dos les gustaban las mismas e hicieron una lista con 10 disciplinas sanitarias que fueron tachando por su contenido o por las condiciones laborales que ofrecían. 

Al final, llegaron al acuerdo: cada una cogería la que más le gustase; no había ningún pacto de elegir la misma. Y así lo hicieron. En los actos de asignación de plazas MIR, Patricia, con el número de orden 742, eligió Anestesiología, mientras que Paloma, con un 872, se decantó por Oftalmología.

La idea de formarse en especialidades distintas lo ven como un plus, ya que consideran que así no perderán el contacto con esas ramas sanitarias que no han podido elegir. "Yo enseñaré a mi hermana todo lo que pueda de Anestesiología, y ella me enseñará lo que aprenda de Oftalmología. Es como vivir dos especialidades gracias a mi hermana", ha enfatizado Patricia.

Es más, aunque no estén en el mismo servicio, sí que tenían claro que querían hacer el MIR juntas, y ambas se formarán en el hospital donde realizaron las prácticas de la universidad: el Hospital Puerta de Hierro (Madrid).
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