Acto anual de bienvenida a los nuevos residentes de Medicina Interna, organizado por la Sociedad de Medicina Interna de Madrid y Castilla-La Mancha (somimaca).
Las rutinas laborales de los
médicos MIR son aceleradas por norma general.
Las responsabilidades asociadas a su puesto de trabajo, además de la sobrecarga que viven día a día en todas las especialidades, lleva a los facultativos a tener que adaptarse a vivir con estrés. Aunque este estado de nerviosismo normalmente es percibido como algo negativo, que puede llevar a somatizaciones,
también podría usarse en favor de los médicos que lo padecen. Así lo han determinado en un estudio de Boonshoft School of Medicine de la Universidad Wright State, en
Estados Unidos, que ha llegado a la conclusión de que el estrés puede ser un “factor potenciador” contra el
burnout en los MIR.
En esta investigación se ha analizado a
85 residentes de diversas especialidades, entre las que se incluyen
Cirugía, Medicina Interna, Medicina Familiar y Urgencias, por medio de la herramienta que han denominado
Medida de Mentalidad de Estrés (SMM), concluyendo que aquellos que tienen una visión más positiva acerca de este, tienen más posibilidades de no sentirse “quemados” laboralmente. De esta forma,
los resultados han sacado a la luz una “correlación inversa significativa”, de modo que, por cada aumento de un punto en la escala de mentalidad positiva ante el estrés, las probabilidades de experimentar niveles más altos de
burnout disminuyeron en un 22 por ciento.
Diferencias según la especialidad
Aunque la visión positiva del
MIR es importante a la hora de afrontar el entorno laboral, esto
se verá incrementado por la especialidad en la que esté haciendo la residencia, ya que cada una tiene sus cargas y tareas específicas. En el caso de Cirugía y Medicina Interna, el efecto de tener una mentalidad positiva tuvo un efecto fuerte en la reducción del
burnout: en Medicina Interna, el riesgo bajó 0.69 veces por cada punto de mejora en la mentalidad,
mientras que en Cirugía/Ortopedia la reducción fue de 0.64 veces.
Sin embargo,
en otras especialidades analizadas no hubo un efecto tan fuerte. Es el caso de Urgencias y
Medicina de Familia, áreas en las que los profesionales tienen mucha carga laboral en el día a día, en la primera por la inmediatez y gravedad de los casos que llegan al hospital, que
hace que los profesionales tengan que estar siempre alerta, y la segunda por la sobrecarga de las listas de espera en la actualidad. En ambas el efecto de la mentalidad sobre el agotamiento fue casi nulo o no significativo, lo que sugiere que
otros factores institucionales o de carga de trabajo podrían tener un peso mayor.
Un dato a destacar del estudio es que ha demostrado que factores que normalmente se asocian al
burnout, como pueden ser las experiencias adversas en la infancia,
no han tenido una relación significativa en los MIR analizados, por lo que la mentalidad ante el estrés podría verse como un factor a integrar en los currículos educativos
para mitigar los efectos del entorno clínico.
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