Los costes asociados a la aparición de resistencias a antibióticos son de 1.500 millones



18 nov. 2013 14:51H
SE LEE EN 4 minutos

Redacción. Madrid.
Alrededor de 25.000 pacientes mueren al año en la Unión Europea debido a infecciones causadas por bacterias multirresistentes, según datos del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA). Además, los costes asociados a la aparición de estas resistencias, como cuidados hospitalarios extras o pérdidas en la productividad, son de aproximadamente 1.500 millones de euros.

Mientras que en la UE la bronquitis es la principal razón para tomar antibióticos, en España lo es la gripe y el resfriado. Fuente: Eurobarómetro de la Comisión Europea.

Estos datos han sido dados a conocer en una jornada informativa del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad coincidiendo con el Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos. En la misma se ha anunciado el desarrollo de un plan estratégico y de acción para la reducción del riesgo de selección y diseminación de resistencias a los antibióticos, impulsado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) para cumplir con el Plan de Acción Europeo sobre Resistencias Antimicrobianas. El grupo de trabajo que desarrollará dicho plan lo forman miembros de Sanidad así como de los ministerios de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, y Economía y Competitividad, además de universidades, sociedades científicas, el Comité Español de Antibiograma (Coesant) y organizaciones colegiales médicas, veterinarias y farmacéuticas.

La preocupación por el uso inadecuado de estos productos crece a medida que aumenta la resistencia a los mismos. Según la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc), la E. Colli llega a sobrevivir a su fármaco de referencia hasta en el 57 por ciento de los casos. Otras bacterias comunes alcanzan tasas de resistencia preocupantes: Enerococcus faecalis (26,5 por ciento), Klebsiella pneumoniae (25,7 por ciento), Pseudomonas aeruginosa (21 por ciento), Staphylococcus aureus (17,8 por ciento) o Streptococcus pneumoniae (8,7 por ciento). Además, advierte de que, si entre 1930 y 1970 aparecieron 11 clases de antibióticos, desde los años 80 solo dos han visto la luz.

Niños y mayores, los más expuestos

Desde Atención Primaria también dan la señal de alarma, señalando que los menores de 5 años y los mayores de 85 son los grupos de edad más expuestos a su consumo. La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (Aepap) alerta de que el consumo elevado de antibióticos está ligado a un mayor uso en la población infantil y que las poblaciones que registran una alta utilización de los mismos son las de mayor tasa de resistencias, lo que conlleva recurrir a fármacos más caros, con mayores efectos secundarios y durante periodos de tiempo más prolongados.

La Aepap señala, como nota positiva, que el consumo de antibióticos parece haber disminuido en los últimos años, pero afirma que todavía hay margen de mejora en puntos como su prescripción para infecciones víricas, la elección de fármacos no adecuados por su espectro o por sus características farmacocinéticas o farmacodinámicas, dosis excesivas o insuficientes y el mantenimiento de tratamientos innecesariamente largos.

El Eurobarómetro que ha publicado la Comisión Europea también destaca la reducción del consumo de estos medicamentos: Un 38 por ciento de españoles los ha tomado en el último año frente al 53 por ciento que lo había hecho en 2009. Han aumentado, aunque ligeramente (del 3 al 4 por ciento), quienes los han tomado de los que sobraron de un tratamiento anterior. Además, hay un 4 por ciento de españoles que los han conseguido sin receta médica.

A pesar de ello, persisten los conceptos erróneos de que acaban con los virus (el 57 por ciento de los españoles lo piensa) y son efectivos contra la gripe o el catarro (el 46 por ciento). Sin embargo, el número de ciudadanos que así lo creen se ha reducido desde 2009 en un 6 y un 15 por ciento, respectivamente.
 

Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.