Son trece y han sido elaborados junto a especialistas en Enfermedades Infecciosas

La SEFH establece indicadores para la optimización del uso de antibióticos


23 abr. 2019 15:15H
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La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), conjuntamente con la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc), han descritos 13 indicadores de uso de antimicrobianos en los hospitales.

Estos indicadores son una guía de buenas prácticas para los programas de optimización del uso de antimicrobianos (PROA) y se incorporarán a la plataforma que tiene la SEFH para introducir datos de consumo de estos fármacos basados en las dispensaciones de Farmacia Hospitalaria.

Un artículo publicado en la Revista Farmacia Hospitalaria ha descrito los indicadores y su método de elaboración, destacando que la información que proporcionan “puede ser muy útil para permitir a los equipos de PROA hospitalarios detectar cuáles son los problemas potenciales de uso de los antimicrobianos, y ayudar a orientar sus esfuerzos para emprender acciones de mejora, así como valorar el impacto de las medidas efectuadas”.


Veintiún expertos



Los indicadores adquieren valor por la comparación con hospitales del mismo nivel 


Han sido elaborados a través de una metodología RAND/UCLA, que combina Delphi con Grupos Nominales. Un comité coordinador elaboró una propuesta, valorada más tarde por un panel de 21 expertos españoles (siete microbiólogos, siete clínicos de Enfermedades Infecciosas y otros siete farmacéuticos de hospital).

Son los siguientes: consumo global de antibacterianos; consumo global de antifúngicos sistémicos; consumo de carbapenémicos; consumo de fluoroquinolonas; ratio macrólidos i.v./fluoroquinolonas respiratorias i.v.; ratio metronidazol/piperacilina-tazobactam + carbapenémicos; consumo de fosfomicina; terapia secuencial; ratio agentes anti-SASM/agentes anti-SARM; ratio amoxicilina/amoxicilina-clavulánico; ratio amoxicilina-clavulánico/piperacilina-tazobactam; diversificación de betalactámicos antipseudomónicos; y ratio fluconazol/equinocandinas.

Estos indicadores, que son “necesarios, factibles y objetivos”, no tienen un estándar establecido, sino que adquieren valor por la comparación con hospitales del mismo nivel.


Limitaciones de los indicadores


El artículo, cuyo primer autor es José María Gutiérrez-Urbón (farmacéutico del Complejo Hospitalario de A Coruña), explica que, aunque la composición del panel de expertos es “óptima”, solo refleja el conocimiento y la opinión subjetiva del mismo, “sin validación objetiva ni evidencia científica contrastada”.

Además, numerosos panelistas subrayaron la necesidad de complementar los datos de consumo con el mapa de resistencias microbianas local, la cartera de servicios de cada hospital y los resultados clínicos obtenidos.

No obstante, los centros que vuelquen sus datos de consumo podrán disponer de la información del valor relativo de sus indicadores. El análisis de los resultados de los indicadores en los próximos años, concluye el texto, “servirá para su validación y comprobación de su utilidad”.
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