Estudiantes de Medicina.
El
grado en Medicina goza de una alta empleabilidad. Es más, sus egresados no acostumbran a tener grandes dificultades para
conseguir un puesto de trabajo. Sin embargo, sí que existen diferencias entre las distintas universidades. Los titulados de determinadas facultades suelen acceder al mercado laboral con mayor facilidad, en comparación con otros centros. A nivel general, el espectro público obtiene los mejores números en cuanto a inserción, aunque hay dos instituciones académicas privadas que lideran en este ámbito.
La última edición del
informe de la Fundación CYD señala que los egresados de la Universidad Católica San Antonio de Murcia y la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir son los que
mejor tasa de afiliación a la Seguridad Social presentan a los cuatro años de la graduación. En concreto, el 98,57 y el 98,27 por ciento de sus titulados, respectivamente, trabaja tiempo después de superar los estudios.
Pese a que el ámbito privado ocupa los dos mejores puestos de afiliación a la Seguridad Social,
el 'top-10' de empleabilidad está copado por centros públicos. En particular, las Universidades de Málaga, Castilla-La Mancha, Rovira i Virgili, Valladolid, Alcalá, Miguel Hernández de Elche y Valencia se posicionan en la parte noble de la clasificación, al conseguir que más del 96,5 por ciento de sus alumnos acceda al mercado laboral a los cuatro años de salir de la facultad. También hay una incursión más de las instituciones de titularidad no autonómica, al aparecer la Universidad Francisco de Vitoria.
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Siete universidades públicas y tres privadas lideran en empleabilidad médica
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En el lado contrario, la Universidad Alfonso X El Sabio tan solo logra que el 72 por ciento de sus egresados esté afiliado a la Seguridad Social a los cuatro años de acabar el grado. Este centro privado obtiene la
proporción más baja del sistema español de Educación Superior, seguido por la Universitat de Barcelona -82 por ciento-, la Universitat Pompeu Fabra -83 por ciento-, la Universidad de Salamanca -86 por ciento- y la Universidad de Santiago de Compostela -88 por ciento-.
Pese a todo, las menores proporciones representan a más de la mitad del alumnado, escenario que no se da en todas las áreas de enseñanza. En parte, este volumen de titulados afiliados a la Seguridad Social a los cuatro años de finalizar la formación universitaria se debe a que buena parte de ellos
opta por realizar la vía MIR, lo que se traduce en un
puesto retribuido en el Sistema Nacional de Salud (SNS). El resto se dirige a la sanidad privada, donde se puede ejercer como médico general sin pasar por el proceso de especialización.
Incorporación inmediata
Precisamente, esta predisposición al MIR provoca que la mayoría de titulados no trabaje al salir de la facultad y se
dedique a preparar el examen. Así, los
índices de afiliación pasado un año de la graduación son mucho menores que en otras profesiones, como Enfermería o Farmacia.
La Universitat Pompeu Fabra es la que
alcanza la mejor proporción, con un 37 por ciento de sus titulados afiliados. Le sigue la Universitat de Barcelona -22 por ciento- y la Universitat Autònoma de Barcelona -17 por ciento-. Por su parte, la Universidad de Cantabria presenta la menor tasa, con tan solo el 0,018 por ciento de sus alumnos en la Seguridad Social. La Universidad de Extremadura -0,030 por ciento- y la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir -0,034 por ciento- acompañan al centro ubicado en Santander.
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