Una clase llena de estudiantes de Medicina.
En la docencia médica actual se busca idear estrategias didácticas estructuradas diseñadas para fomentar
la adquisición activa de conocimientos. Algo que puede resultar complejo, aunque existe un método que ha irrumpido en el ámbito universitario.
Se trata del
aprendizaje basado en equipos (TBL, siglas en inglés), un sistema que, aunque es una alternativa a las clases magistrales, no termina de 'calar' entre los estudiantes de Medicina. Así lo concluye un estudio publicado en la revista BMC Medical Education, donde se subraya que es un método con "poca base empírica" y no aplicable en todas las asignaturas de la carrera.
No obstante, la investigación determina que su implementación como parte del plan de estudios de Medicina parece viable, pero solo durante los años preclínicos, "siempre que exista una planificación adecuada de los recursos". Y es que, en comparación con otros métodos de enseñanza,
"aprender en equipo" requiere menos facilitadores.
Eso sí, su complejidad está evidenciada. "Se recomienda encarecidamente
una preparación exhaustiva y una integración cuidadosa en el método", apuntan. Asimismo, advierten que, aunque se haya utilizado este método durante más de dos décadas entre los estudiantes de Medicina,
"su aplicación a nivel curricular sigue siendo limitado" en este ámbito.
Además, el profesorado debe dedicar una cantidad considerable de tiempo al diseño de las clases de TBL. De hecho, en algunas instituciones, la implementación de este sistema ha requerido
aulas especialmente diseñadas y equipadas con tecnología para acoger a tantos grupos de estudiantes, lo que implica una inversión significativa en infraestructura y tecnología educativa.
El TBL gana popularidad en las Facultades de Medicina
Aun así, el TBL sigue ganando popularidad entre las Facultades de Medicina. Ésto se debe a que las clases son cada vez más numerosas, lo que demanda estrategias de
aprendizaje activo que fomenten el aprendizaje colaborativo.
Para obtener los resultados mencionados, los participantes en el estudio formularon
dos preguntas de investigación. La primera hace hincapé en cómo se integra el TBL como elemento central del plan de estudios de Medicina de grado y la segunda en qué recursos se necesitan y cómo se utilizan.
A continuación, se llevó a cabo
una revisión exploratoria y se describió de acuerdo con la extensión Prisma-ScR. Se realizaron bísquedas en Scopus, Pubmed y Web of Science. La primera se llevó a cabo en junio de 2025 y se actualizó en febrero de 2026.
Solo efectivo en etapa preclínica
La revisión identificó únicamente siete estudios procedentes de seis facultades de Medicina, lo que "pone en relieve lo escasa que sigue siendo
la base empírica para la implementación del TBL a nivel curricular en la formación médica de grado". De hecho, "solo dos facultades describieron el TBL como
una estrategia verdaderamente aplicada a todo el plan de estudios".
Las siete investigaciones incluidas en la revisión emplaron predominantemente
diseños observacionales o descriptivos, utilizando con mayor frecuencia enfoques cuasi-experimentales post-test o pre-post centrados en resultados de satisfacción de los estudiantes a corto plazo, en lugar de metodologías longitudinales o comparativas rigurosas.
En la fase clínica de la formación, abordada en solo uno de los estudios incluidos, el TBL se utilizó como método de enseñanza complementario a las prácticas clínicas. Y es que la aplicación de este tipo de aprendizaje en entornos clínicos está menos descrita en la literatura, "aunque puede parecer prometedora para mejorar
el trabajo en equipo y las habilidades de toma de decisiones".
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