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"Los directivos somos casi un 'lobby' de la gestión enfermera"

Jesús Sanz revalida su mandato al frente de ANDE

El presidente de ANDE, Jesús Sanz, posa para Redacción Médica en las jornadas nacionales en Burgos.
"Los directivos somos casi un 'lobby' de la gestión enfermera"
Sábado, 28 de mayo de 2016, a las 16:30
Una vez reelegido, el presidente de los directivos enfermeros analiza por qué se ve como una asociación referente en la gestión sanitaria nacional y autonómica y no deja cabo suelto sobre su posicionamiento en cuestiones muy polémicas y de actualidad candente como la prescripción enfermera, la discriminación del perfil de estos profesionales para los altos puestos políticos y directivos, la disminución de las ofertas públicas de empleo a consecuencia de la crisis o la exigencia a los gestores de rendir cuentas de su patrimonio ante los ciudadanos, entre otras.

¿Por qué se llama ‘de enfermeras gestoras’ la jornada anual y no de directivos?

Porque la sanidad ha evolucionado a lo largo de los últimos 27 años, que son los que tiene la asociación. En un principio se ponía más énfasis a los supervisores de Enfermería, pero la irrupción de nuevas fórmulas de gestión llevó consigo la de nuevos cargos directivos también para las enfermeras. Además, el nombre de la enfermera responsable de cada unidad o servicio a menudo resulta diferente según la comunidad autónoma de que se trate.

De modo que ‘enfermeras gestoras’ se corresponde con un concepto amplio y genérico que engloba todas las posibilidades en cualquier ámbito sea el sociosanitario, la Primaria, la Especializada… con independencia de cuál sea su denominación en el organigrama de cada institución.

La Junta Directiva de ANDE, ¿por qué está tan descentralizada?

Nosotros queremos que la Junta responda a la realidad del modelo sanitario y que haya, por lo tanto, un representante o vocalía por cada una de las comunidades autónomas. Y, en la Junta Directiva, es verdad que se compone solo de presidente, secretaria, dos vicepresidentes, una secretaria y un tesorero básicamente.

¿No representan los sindicatos lo suficiente al colectivo enfermero?

Es que nosotros nos cuidamos de ser un sindicato. Por el contrario, somos una sociedad científica que defiende los intereses de las enfermeras gestoras y directivas.

¿Cuáles son sus principales cometidos para conseguirlo?

Entre otras, profundizar en la profesionalización de la enfermera gestora: una batalla permanente en comunión con la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) frente a las instituciones, que no terminan de comprenderlo. De hecho, cuando se escucha hablar a los políticos, con frecuencia hablan de profesionalizar a los directivos pero, en la práctica, no lo hacen.

¿Qué balance hace de la legislatura anterior, donde ha ocupado el mismo cargo?

Hemos hecho una serie de acciones estratégicas para delimitar los papeles que corresponden a los vocales, y, como consecuencia de ello, hemos procedido a regenerar parte de la Junta Directiva, en algún caso ayudados por las jubilaciones y, en otros, simplemente por el abandono del cargo.

Hemos constituido, asimismo, distintos foros que permiten que las enfermeras gestoras compartan sus conocimientos y experiencias, y hemos hecho visible la evolución de la gestión de Enfermería en dos líneas fundamentales: intentando mejorar los cuidados que las instituciones proporcionan a los pacientes, y, por otro lado, tratando de crear mejores entornos de trabajo y de participación para estas profesionales.

Además, hemos sido un interlocutor paras las instituciones en los temas vinculados a la gestión de cuidados. Hemos mantenido unas relaciones fluidas tanto con el Consejo de Enfermería como con el sindicato, Satse, y otras organizaciones, y nos hemos involucrado en determinados proyectos y firmado manifiestos que defendían roles de autonomía de las enfermeras y su protagonismo en la estructura del sistema sanitario.

¿Algún ejemplo?      

La prescripción enfermera. Y, anteriormente, junto con algunas asociaciones de Madrid, defendimos la necesidad de que las enfermeras pudiesen seguir siendo directivas de los centros de Atención Primaria. Como sabe, así lo contemplaba la legislación de esta comunidad autónoma, pero luego se falló una sentencia tras la denuncia de algún sindicato médico y se perdió esa posibilidad para nosotros por la vía judicial, a pesar de lo cual proseguimos con una campaña para intentar que esto se corrija.

Y, por otra parte, hemos logrado mantener los foros de debate y reflexión casi exclusivos en el ámbito de la gestión enfermera con las jornadas nacionales anuales, el Congreso Nacional de Hospitales que organizamos, cada dos años, con la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), y que el próximo, que toca en 2017, tiene lugar en Sevilla. Al fin y al cabo, se trata de un evento al que acuden alrededor de 3.000 profesionales de la gestión sanitaria.

¿Se ha erigido en referente dentro del sector?

Hemos conseguido ser un referente en gestión de Enfermería tanto para los profesionales como para las administraciones y otros grupos de interés de índole profesional como colegios, sindicatos o asociaciones. Hemos conseguido ser un lobby si se puede utilizar la palabra, aunque quizá sea un término que va más allá. En todo caso, un referente  en la gestión de Enfermería en España, en cualquier comunidad autónoma e incluso a nivel ministerial.

Algunas autonomías han agilizado los pasos para convocar concursos públicos y despolitizar los nombramientos de directivos. ¿No se ha avanzado nada con las enfermeras?

Las enfermeras gestoras son directivos como cualesquiera otros del sistema sanitario. Si hay una normativa o cambio legislativo para nombrar a responsables directivos a partir de mérito y de capacidad, eso no solo afecta al gerente de un hospital, sino también, por ejemplo, a la directora de Enfermería.

Con todo, nuestra lectura no deja de ser crítica, porque una cosa es que se haya legislado, y que, en algunas comunidades autónomas hasta se hayan sacado convocatorias. Y otra cosa es que, en algunos casos, ha durado poquísimo con un cambio de gobierno y de consejero que ha llevado a que esa legislación quede relegada al olvido.

E incluso, otras veces, existe la legislación pero uno ve cuál es el proceso de selección, cómo funciona en la práctica esa normativa… y se da cuenta de que se repiten los esquemas del pasado. Así que somos pesimistas en ese sentido. Se habla de la profesionalización pero no se cree en ella.

A la vista de las elecciones del 26 de junio, ¿qué hipotético gobierno favorecería más a ANDE?

No sabría decirle. Casi todos los partidos políticos hablan de profesionalizar la gestión, mejorar la eficiencia del sistema sanitario y centrarla en el paciente, de una mayor atención a los profesionales… Son promesas electorales, después hay que ver qué sucede. Desgraciadamente, la realidad del proceso electoral nos ha llevado a que se repitan los comicios y no hemos podido comprobar el grado de cumplimiento de las promesas electorales.

En todo caso, defendemos un sistema sanitario soportado en valores públicos, lo cual no significa que deje de haber una convivencia con el sector privado –pero ha de estar centrado en valores públicos– y esto no creo que haya ningún partido que lo niegue o, por lo menos, que lo diga, porque en las comunidades en las que se plantearon líneas de privatización se han revertido los procesos (políticamente también), lo cual es un elemento clave. Y todo el mundo va a defender la profesionalización, el empoderamiento profesional, la participación mayor de las enfermeras en la toma de decisiones estratégicas… Pero luego veremos a ver qué sucede.

Hay aquí un hecho significativo. Cuando uno se fija en qué candidatos del ámbito sanitario se han presentado a las elecciones por los distintos partidos para las listas, la presencia enfermera es mínima, y, en cambio, la de otros colectivos profesionales es muy importante. Debe de ser porque como colectivo no nos atrevemos a acceder a altos puestos políticos (con la excepción de la consejera de Sanidad de Baleares, que además fue vocal de ANDE por esa comunidad autónoma y es socia del colectivo, y también de muchas parlamentarias enfermeras).

Si va a haber poca representación enfermera en la alta política, ¿qué consecuencias tendrá?

Al final eso se traduce en que no se contemplan las necesidades de las enfermeras en las legislaciones. Pero habrá que esperar.

Con todo, ¿ve bien que los altos cargos directivos enfermeros deban publicar su salario y patrimonio, como se ha propuesto con los gerentes en algunas autonomías?

Me parece muy bien. Los directivos del sistema sanitario son funcionarios públicos, manejan una cuota importante de dinero público, y creo que la transparencia es absolutamente necesaria. La transparencia no significa sospechar de las personas. Sencillamente, están cambiando los valores de los ciudadanos y, cada vez más, reclamamos una mayor participación en la toma de decisiones políticas, en los asuntos que nos afectan, y exigimos más información sobre cualquier pacto o actividad por parte de los directivos y políticos.

¿Cómo se posiciona frente a la prescripción enfermera?

La posición de ANDE es que las enfermeras están dotadas de una formación, conocimientos Y actividades muy cercanos al paciente. Y, por lo tanto, debe existir una capacidad prescriptora en aquellos productos, materiales y medicamentos que sus competencias se lo permitan. Por ello entiendo que hablamos de una polémica dolorosa que no tienen mayor sentido, ya que, a nivel institucional, sindical, colegios profesionales... se han enzarzado en un enfrentamiento corporativo que muchas veces no se produce en la realidad de los centros de salud. La gente trabaja en un contexto multidisciplinar y hay un planteamiento colaborativo.

De modo que ha sido una torpeza por parte del Ministerio, probablemente obedeciendo a intereses corporativos médicos muy concretos que no son generales. Como conoce, ha habido importantes sociedades científicas del ámbito de los médicos que han estado en contra de este marco normativo. Y esto no es mi percepción, sino la de la gente que trabaja en Atención Primaria.

Afortunadamente, esta misma semana, el Tribunal Constitucional ha admitido dos de los recursos. Veremos a ver ahora qué trayectoria toma el asunto. Pero esta dinámica judicial no es positiva en ningún caso y debería haberse evitado sacar la ley con nocturnidad y alevosía por decirlo de alguna manera, por las fechas en que se produjo, y debía haberse legislado con mayor grado de consenso.

En Castilla y León ha habido polémica con la oferta pública de empleo (OPE) para enfermeras. Aunque no tenga funciones sindicales, ¿qué opina al respecto ANDE?

Creemos que es necesario que haya más OPE, que se saquen más plazas. La crisis ha afectado de manera directa a todos los profesionales, pero fundamentalmente a las plantillas del personal de Enfermería, y así lo corroboran los datos estadísticos.

Esto, al final, se traduce en una disminución de la calidad de los cuidados. Y eso repercute en la seguridad del paciente, y hay estudios como el publicado en The Lancet donde se demuestra que un número insuficiente de enfermeras repercute de forma directa en los índices de mortalidad en determinadas unidades. Ahí hay una responsabilidad por parte de la sociedad, los sindicatos, los colegios, las asociaciones y los políticos.