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El uso de antibióticos tópicos contra el acné causa resistencia bacteriana

Las cepas resistentes a la bacteria Propionibacterium acnes pueden desembocar en graves infecciones respiratorias

Vista microscópica de laa bacteria Propionibacterium acnes.
El uso de antibióticos tópicos contra el acné causa resistencia bacteriana
Nacho Cortés
Martes, 27 de junio de 2017, a las 11:00
El uso de antibióticos tópicos y sistémicos para el acné causa resistencia bacteriana. Así, lo asegura un estudio de la Universidad del Sureste de California (Los Ángeles) y de la Universidad de Drexel (Pensilvania), ambas en Estados Unidos, publicado en la revista Jama Network Dermatology. Este trabajo de investigación asocia la formación de esta resistencia a la bacteria Propionibacterium acnes (P. acnes), entre otras, con los tratamientos para el acné.

La resistencia a los fármacos antibióticos es un problema global ya que el aumento de la prevalencia en el tiempo preocupa de manera considerable a médicos y científicos. Generalmente, los más utilizados en esta enfermedad cutánea son la eritromicina tópica y clindamicina y tetraciclinas orales, que son bacteriostáticos (inhiben el crecimiento bacteriano), en lugar de bactericidas (que eliminan las bacterias). De esta forma, como bien recoge este estudio, la exposición a agentes bacteriostáticos puede estimular la aparición de cepas resistentes a los antibióticos de P. acnes.

Estas cepas de P. acnes pueden causar infecciones graves, por lo tanto, las prácticas de prescripción actuales pueden representar un riesgo para los contactos no tratados, especialmente aquellos con alteraciones frente a la inmunidad. Además, después de la interrupción de la terapia, la resistencia puede persistir.

En una cohorte retrospectiva de más de 100 000 pacientes con acné, los tratados con antibióticos tópicos y/o orales durante al menos 6 semanas fueron significativamente más propensos a desarrollar infecciones respiratorias durante el año de seguimiento que los pacientes que no habían recibido antibióticos. Y, entre los estudiantes universitarios, los que recibieron antibióticos orales para el acné tuvieron cuatro veces más probabilidades de presentar faringitis durante el tiempo de control que los que no utilizaron esos fármacos.

El uso de este tipo de tratamientos también se asocia con la resistencia en Staphylococcus aureus. Este organismo, especialmente cuando se vuelve resistente a la meticilina, puede causar problemas severos de salud.