19 nov 2018 | Actualizado: 21:40

Dermatología del Vall d'Hebron: referente para problemas complejos

García-Patos solicita más implicación de AP para cambiar el modelo asistencial del servicio hacia uno más especializado

Vicenç García-Patos, jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Vall d'Hebron.
Dermatología del Vall d'Hebron: referente para problemas complejos
vie 30 diciembre 2016. 09.00H
Sandra Melgarejo
El Servicio de Dermatología del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona atiende a una población de unas 450.000 personas y es referente para problemas dermatológicos complejos. Por ello, el jefe de Servicio, Vicenç García-Patos Briones, considera clave una reestructuración asistencial para que la patologia dermatológica que no sea de alta complejidad sea atendida en la Atención Primaria (AP): “La implicación de los médicos de Familia en el diagnóstico y resolución de problemas banales es imprescindible para cambiar el paradigma asistencial del servicio hacia patologías más graves, con dificultades para su diagnóstico o que precisen tratamientos especializados”.

Dermatología del Vall d'Hebron cuenta con consultas especiliadas de psoriasis, linfomas cutáneos, dermatosis ampollares autoinmunes, enfermedades de la mucosa bucal y dermatosis inmuno-alérgicas. Pero García-Patos destaca tres ámbitos de actuación principales: Dermatología Pediátrica, cáncer cutáneo y pacientes trasplantados. Respecto al primero, el servicio es referente para dos grandes grupos de enfermedades pediátricas con sintomatología dermatológica: lesiones vasculares y genodermatosis. Las lesiones vasculares más comunes son los hemangiomas infantiles, seguidos de las malformaciones vasculares. “Formamos parte del comité multidisciplinar para el abordaje de estos casos complejos, ofreciendo técnicas como la escleroterapia, la embolización o la cirugía”, detalla el especialista. 

En cuanto a las genodermatosis –enfermedades dermatológicas de base hereditaria entre las que se incluyen las epidermólisis ampollosas hereditarias y los síndromes neurocutáneos, como la esclerosis tuberosa y la neurofibromatosis–, los dermatólogos colaboran de forma muy estrecha con neurólogos y genetistas para ofrecer a los pacientes las mejores alternativas terapéuticas. No obstante, García-Patos cree que, aunque las consultas monográficas hayan demostrado su utilidad, lo realmente cambiará la manera de trabajar será “visitar conjuntamente a estos pacientes en consultas compartidas por todos los especialistas involucrados”.

Cáncer cutáneo y pacientes trasplantados

El cáncer cutáneo es una línea de expansión primordial para el servicio, que está incorporado en el Instituto de Investigación Vall d’Hebron (VHIR), donde trabaja con biólogos básicos, oncólogos y patólogos en modelos animales de melanoma. “Conocer mejor esta enfermedad es fundamental para seleccionar el mejor tratamiento en cada paciente”, señala el dermatólogo. “También es crucial avanzar en el conocimiento del cáncer cutáneo no melanoma porque se está convirtiendo en una verdadera epidemia, siendo el motivo principal de nuestra actividad quirúrgica”, añade.

Por último, el Servicio de Dermatología realiza el seguimiento de pacientes portadores de trasplantes de órganos sólidos. “En nuestro centro se realizan más de 350 trasplantes de órganos sólidos anuales y los tratamientos inmunosupresores crean múltiples complicaciones dermatológicas”, detalla García-Patos. Desde la consulta monográfica, los dermatólogos lideran un estudio prospectivo para identificar pautas de prevención primaria y secundaria de tumores cutáneos. “El objetivo es ajustar la inmunosupresión para que el tratamiento sea menos agresivo y más resolutivo, y evitar así que el problema dermatológico sea el que limite la calidad de vida de estos pacientes”, concluye el jefe de Servicio.
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