El dermatólogo Donis Muñoz analiza los efectos del pigmento sobre la piel con el paso del tiempo y sus reacciones

El tatuaje, aliado del dermatólogo para detectar sarcoidosis sistémica
Donís Muñoz Borrás.


13 oct 2022. 09.50H
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Con el paso del tiempo, realizarse un tatuaje ha dejado de ser una excepción para convertirse en una tendencia muy arraigada entre la sociedad. Ante una reacción inflamatoria a la tinta la biopsia se convierte en la principal solución, ya que además de permitir iniciar un seguimiento al paciente, el tatuaje puede ofrece información de si la persona sufre sarcoidosis sistémica oculta en un órgano vital e identificarlo al instante.

El dermatólogo y profesor de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Madrid, Donis Muñoz, afirma en Redacción Médica que cuando una persona sufre una reacción inflamatoria, “la mayoría de las veces las pruebas alérgicas salen negativas, por lo que hablar de alergia a la tinta es un tratamiento bastante dudoso. Los pigmentos a lo largo del tiempo sufren un proceso de degradación por medio de la interacción con los tejidos, la exposición solar o la degradación del láser al borrar un tatuaje. Cuando los pigmentos se convierten en otros productos el cuerpo reacciona y justificaría que reaccionen al cabo de un tiempo indeterminado”.

Por lo que respecta a la posible relación de la piel tatuada con la aparición de lesiones tumorales, el dermatólogo deja claro que “estas heridas pueden aparecer después de cualquier traumatismo. La causa es que el paciente tiene una herida, por lo que no existe ninguna relación entre las tintas para tatuar y la aparición de tumores benignos o malignos. Cuando tiene lugar este escenario, el tumor puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, no tiene la exclusividad la zona tatuada. Más que una relación causal hablamos de una relación casual”.


"Una reacción frente a la tinta puede ser la única manifestación de una sarcoidosis sistémica"



Muñoz considera vital la intervención de un especialista en Dermatología cuando un paciente sufre una reacción inflamatoria por el tatuaje. “Lo primero que hay que hacer es una biopsia y practicar pruebas alérgicas tiene muy poca practicidad. Una reacción inflamatoria frente a la tinta puede ser la primera y única manifestación de una sarcoidosis sistémica, por lo que una biopsia puede llegar a salvar la vida al paciente. El tatuaje es la víctima de la sarcoidosis, no la causa, por lo que, si el paciente no tuviera el tatuaje, podría sufrir la enfermedad de todas formas. Así pues, los pigmentos actúan de chivato para saber si el paciente sufre sarcoidosis en un órgano vital que puede haber dado o no manifestaciones. A partir de aquí, se iniciaría un seguimiento al paciente”.

Reacciones cruzadas en el pigmento de los tatuajes


La activación de una misma clase de pigmentos del tatuaje sobre la piel es una situación que Muñoz denomina como “reacciones cruzadas. En un momento determinado por el momento que sea un color genera una reacción inflamatoria y en un espacio de pocas semanas todos tatuajes del mismo color se rebelan también. Cuando ocurren reacciones cruzadas en un dato que nos hace pensar que puede ser una reacción alérgica propiamente dicha. El color que genera el 80 por ciento de las reacciones inflamatorias es el rojo”.


"El color que genera el 80 por ciento de las reacciones inflamatorias es el rojo"



La Dermatología sigue profundizando en el abordaje de los tatuajes y en sus posibles reacciones a la piel, además de catapultar la biopsia como técnica para conocer posibles enfermedades como la sarcoidosis sistémica. Muñoz sigue defendiendo que, ahora, “la utilidad de las pruebas alérgicas en tatuajes escasamente rentable”.
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