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Detenido por fraude el creador de una 'milagrosa' terapia con células madre

Vannoni tenía prohibido ejercer esta práctica considerada "fraudulenta" y "dañina" por científicos y sanitarios

Davide Vannoni, inventor del método Stamina.
Detenido por fraude el creador de una 'milagrosa' terapia con células madre
Redacción
Jueves, 27 de abril de 2017, a las 12:30
La policía italiana ha detenido a Davide Vannoni, creador de una terapia con células madre para curar graves enfermedades neurodegenerativas por la que cobraba alrededor de 27.000 euros a cada paciente y que la comunidad científica ya calificó de “fraudulenta”.

Vannoni se presentaba como un científico que “hacía milagros” mediante un método que inventó, el método Stamina, consistente en extraer células de la médula del paciente o de un donante, cultivarlas durante unos 20 días e inyectarlas en el propio paciente. De hecho, en 2009 Vannoni creó la Fundación Stamina donde aplicaba esta terapia cuya eficacia él mismo confirmaba, pues decía que gracias al método Stamina logró curarse de una parálisis facial que padecía.

Pero esta terapia nunca ha estado acreditada por ninguna institución sanitaria nacional ni aprobada por la comunidad científica, quienes le denunciaron entonces por ser una “práctica fraudulenta y posiblemente dañina”.

Este científico ha sido ahora detenido en la ciudad italiana de Turín acusado de haber llevado a cabo esta terapia en el extranjero, a pesar de que en 2015 fue condenado y se le prohibió ejercer esta práctica en el país europeo. Vannoni se enfrenta a una acusación por los delitos de asociación delictiva, estafa y de haber suministrado fármacos no conformes a los legales para tratar graves enfermedades neurodegenerativas.

El método Stamina dividió al país

Sin embargo esta terapia nunca ha estado exenta de polémica. Los familiares y pacientes veían en ella la única esperanza posible a sus dolencias, mientras que la comunidad científica consideraba que era peligrosa al no tener una validez científica.

Uno de los casos más mediáticos fue el de Sofía, una niña de tres años enferma de leucodistrofia cuyos padres consiguieron que en 2012 un juez de Florencia le permitiera recibir un primer ciclo de células madre. El tribunal no consintió el segundo ciclo por lo que el tratamiento fue interrumpido y el estado de salud de la niña empeoró.

La insistencia de los padres  permitió que otro tribunal de Livorno sí aceptara la continuación del tratamiento, pero la Justicia italiana condenó a Vannoni por estas prácticas en 2015 y prohibió que siguiera con ellas.