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Así es la sentencia que defiende al médico de agresiones fuera del trabajo

Una decisión judicial entiende que agredir al facultativo siempre es un "atentado contra la autoridad"

Imagen exterior de los juzgados de Requena, donde se produjo la agresión.
Así es la sentencia que defiende al médico de agresiones fuera del trabajo
Juanma Fernández
Martes, 05 de julio de 2016, a las 12:30
El juzgado de lo penal número 10 de Valencia ha sentado precedente con una decisión judicial que convierte al médico en “autoridad” incluso cuando está fuera del centro sanitario, algo que no ocurría hasta ahora. Un fin al que se ha llegado por un conflicto de agresiones a un facultativo fuera del centro de salud y, a pesar de ello, el juez ha entendido que se trataba de un caso de “atentado contra la autoridad”.

En la sentencia se señala lo siguiente: “Para la existencia del delito de atentado, es preciso que el sujeto pasivo de la acción típica sea funcionario público, autoridad o agente de la misma; que tales sujetos se hallen en el ejercicio de sus funciones, o tener su motivación la conducta de tal ejercicio”. Rango que le otorga al agredido ser personal de la Agencia Valenciana de Salud. Además, se cita al Tribunal Supremo, que ha sentado jurisprudencia: “Se presume si el sujeto activo conoce el carácter público de la víctima”. Así, la sentencia remarca: “Es evidente que la agresión (…) partía de la condición del médico de la Agencia Valenciana de Salud del mismo”.

El médico en cuestión sufrió una agresión por parte del padre de una menor de 11 años que había fallecido a causa de un shock séptico y peritonitis aguda, y que éste había tratado en el centro de salud donde trabajaba. La sentencia reconoce que el hombre sufría “un trastorno depresivo mayor, con estrés postraumático”, pero también que había premeditación en la agresión. Esta ocurrió en los juzgados de Requena, cuando se iba a juzgar la presunta negligencia del facultativo, que resultó no existir. Finalmente, el acusado ha sido condenado a una pena de un mes y 15 días de prisión, una multa de 100 euros por las lesiones, 990 euros de indemnización por daños y 700 por las secuelas.

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