Las enfermedades de larga duración son las responsables de 300.000 muertes al año



10 abr. 2014 13:44H
SE LEE EN 3 minutos
Jesús Vicioso Hoyo. Madrid
Más de 19 millones de españoles padecen una enfermedad crónica, que consumen un 75 por ciento de los recursos del sistema nacional de salud. Esta realidad tiene una traducción económica que crece exponencialmente conforme  están más presentes los hábitos de vida poco saludables y aumenta la evolución demográfica. De hecho, el país ocupa la segunda posición en el ranquin europeo en cuanto al aumento de la esperanza de vida: un 15 por ciento más que hace 50 años. The Boston Consulting Group calcula, en su nuevo informe ‘Cronos: Hacia el cambio de paradigma en la atención a enfermos crónicos’, que dentro de seis años, España tendrá que gastar 98.000 millones de euros en la atención de estos enfermos. Es decir: 30.000 millones más que en 2011.

Una importante escalada en las ahora mermadas cuentas públicas que podría pasar factura. Y el coste de la cobertura sanitaria sube, y mucho, conforme el paciente va pasando por los diferentes periodos de la enfermedad crónica. El documento recién publicado lo ilustra con un diabético: tener a complicaciones micro o macrovasculares conlleva un gasto dos veces mayor que en el estado leve.

Pero no todo son malas perspectivas y The Boston Consulting Group ofrece propuestas para el ahorro. De hecho pone datos sobre la mesa y cuantifica en un 10 por ciento la reducción de la carga asistencial de este ámbito si se implanta “un enfoque integral de gestión del paciente crónico”. De esta forma, se ahorraría entre 8.000 y 12.000 millones de euros frente al incremento del gasto previsto de seguir con la tónica actual.

“Cronos” estima que en diabetes se podría ahorrar con su modelo, en 2020, 750 millones de euros (un 9 por ciento); cerca de 500 millones (un 12 por ciento) en enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC); aproximadamente 1.900 millones (un 14 por ciento) en insuficiencia cardiaca, y hasta 200 millones (un 7%) en enfermedades osteoarticulares.

¿Y cómo lograr este ahorro? Con un modelo apoyado en varios pilares. El primero de ellos es el establecimiento del uso de herramientas predictivas para que los profesionales realicen intervenciones que eviten el deterioro de la salud de los pacientes. Después, y tras poner el foco en los resultados de salud de la población, hay que aprovechar las TICs, potenciar la atención primaria y los equipos multidisciplinares en las prestaciones. Por último, los autores del informe (Paulo Gonçalves, María López y José Gil) proponen incentivos asociados a los resultados. The Boston Consulting Group pone ejemplos de gestiones que han tenido éxito, tanto a nivel nacional como internacional, centradas en alguna de las claves establecidas por los autores, así que de practicar su propuesta conjunta se lograría un avance, según el documento, más que notable.

El documento también señala que el cálculo estimado de la falta de seguimiento de los tratamientos de enfermedades crónicas alcanza hasta el 40% de estos pacientes, lo que hace que haya un ‘sobrecoste’ tanto en vidas (provoca 18.400 muertes anuales) como en euros (11.000 millones).

El perfil del paciente crónico es una mujer mayor de 65 años, jubilada o ama de casa y usuaria de la cobertura sanitaria pública. Pero el informe detecta otros perfiles muy presentes en la sociedad actual: desde jóvenes con una sola enfermedad crónica, como por ejemplo la diabetes, a personas pluripatológicas de edad avanzada, como la insuficiencia cardíaca con morbilidades.

ENLACES RELACIONADOS:

La fragmentación del SNS impide una atención eficiente de la cronicidad (27/03/14)

González Jurado urge a que el sistema se vire hacia el paciente crónico (09/04/14)

Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.