La británica Chloe Narbone, de 13 años, es la persona europea más joven que salva su vida gracias a este dispositivo

El implante de un corazón artificial llega a los pacientes pediátricos
Fachada del hospital Royal Brompton de Londres.


12 abr. 2017 11:10H
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Chloe Narbonne, de 13 años, de Worcester, Reino Unido, es la persona europea más joven que ha salvado su vida gracias a la implantación de un corazón artificial. El dispositivo le permitió sobrevivir durante unas semanas hasta que estuvo disponible otro trasplante humano. “Me siento bien, aunque no es mi estado normal, pero supongo que ese implante me ha salvado. Todo esto me va a cambiar la vida”, ha declarado la joven en exclusiva al diario británico The Guardian.

La menor fue trasladada de un hospital a otro con el pecho abierto gracias a una máquina de oxigenación externa, y ya en el Royal Brompton de Londres, especializado en intervenciones cardiacas y pulmonares y en los cuidados intensivos pediátricos, se sometió a más de nueve horas de una operación que los médicos catalogaron “de riesgo extremo”.

Mientras que otros han tenido un dispositivo conocido como “corazón de Berlín”, que replica sus funciones fuera del cuerpo, Chloe es la persona más joven de Europa que ha tenido un corazón artificial implantado. A pesar de su corta edad, Chloe ya ha tenido que recibir cuatro corazones diferentes en dos años por la cardiomiopatía dilatada que le fue diagnosticada al mes de nacer.

El corazón artificial, que tiene dos sistemas de impulsión neumáticos que suplantan la función de ambos ventrículos y simula el pulso cardiaco, tiene que mantener también la arteria aorta y pulmonar además de las dos aurículas, como ocurre en los trasplantes orgánicos.

La ley de Trasplantes, a debate

Su caso ha vuelto a reabrir el debate en Inglaterra sobre la necesidad de cambiar la ley de trasplantes, cuya carencia crónica de órganos como corazones, pulmones, hígados y riñones provocan la muerte de miles de pacientes cada año. En España, según la Ley de trasplantes, todos somos considerados donantes si en vida no hemos expresado lo contrario.

"Estaremos eternamente agradecidos a los donantes y sus familias, sin ellos no tendría ningún sentido estar en una lista de espera. Nunca podremos darles las gracias lo suficiente por darle a Chloe una segunda oportunidad en la vida, no existen palabras para describir cómo nos sentimos", declaró Fabienne Narbonne, madre de la joven.
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