Firman un documento de manejo de las complicaciones cardio-onco-hematológicas

Doce sociedades buscan mejorar la reincorporación laboral tras el cáncer
Foto de familia de representantes de las sociedades firmantes del documento.


3 oct. 2019 13:05H
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Doce sociedades científicas, médicas y de Enfermería han firmado un documento para el manejo coordinado de trabajadores con cáncer y riesgo cardiovascular, con el objetivo de mejorar su atención teniendo en cuenta su circunstancia laboral.

Se trata de las sociedades de Cardiología (SEC), Oncología Médica (SEOM), Oncología Radioterápica (SEOR), Hematología y Hemoterapia (SEHH), Médicos Generales y de Familia (SEMG), Medicina y Seguridad en el Trabajo (Semst), la Asociación Española de Especialistas de Medicina del Trabajo (Aeemt), lde Enfermería en Cardiología (AEEC), la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), la Asociación de Especialistas en Enfermería del Trabajo (AET), la Asociación Nacional de Medicina del Trabajo en el Ámbito Sanitario (Anmtas) y la Sociedad Española de Salud Laboral en la Administración Pública (Seslap).

Teresa López, miembro de la SEC y coordinadora del Grupo de Cardio-Onco-Hematología, ha apuntado que “la reincorporación de los pacientes oncológicos a su vida laboral es un objetivo primordial tan pronto como sea posible”.

En este sentido, “la implicación de especialistas en Medicina y Enfermería del Trabajo resulta fundamental por la posición clave que ocupan en el entorno laboral”.


Difícil reincorporación al mundo laboral


Juan Antonio Virizuela, representante de SEOM, ha explicado que “la reincorporación al mundo laboral de un paciente que ha tenido una enfermedad oncológica es un camino difícil, ya que debe ser una decisión tomada de forma reflexiva por el paciente con el apoyo del equipo médico que ha llevado su proceso oncológico y las diferentes especialidades implicadas en el mismo”.


García Sanz: "No es de recibo que un paciente tenga dificultades para volver a un trabajo físico o sacarse el carnet de conducir por haber tenido un cáncer"


Por su parte, Ramón García Sanz, presidente electo de la SEHH, declara que “los pacientes que han tenido cáncer en la infancia, la adolescencia o la juventud deben poder aspirar a una verdadera curación, especialmente en aquellos tipos de cáncer que son erradicados en la mayoría de los casos, como las leucemias linfoblásticas o los linfomas de Hodgkin”.

Para ello, “deben contemplarse en el abordaje multidisciplinar del cáncer aspectos tales como la fertilidad, la incorporación al trabajo sin prejuicios y la salud cardiovascular, siendo imprescindibles todos los especialistas que se incluyen en este proyecto”.

Asimismo, añade que “no es de recibo encontrarse con casos en los que un paciente tiene dificultades para volver a un trabajo físico o para sacarse el carnet de conducir por el mero hecho de haber padecido un cáncer”.


Favorecer protocolos de derivación


Además de facilitar la reincorporación de los pacientes onco-hematológicos a sus puestos de trabajo, se busca asegurar un retorno en condiciones de aptitud laboral sin riesgos, una vigilancia activa de su salud cardiovascular con campañas de promoción de la salud, minimizar las complicaciones cardiovasculares a medio y largo plazo potenciando un estilo de vida saludable y favorecer protocolos de derivación ante el desarrollo de nuevos síntomas cardiovasculares o signos de posible recaída.

El documento firmado por las sociedades recoge una serie de procesos de continuidad asistencial y prevención de la cardiotoxicidad en el ámbito laboral, dirigidos a mejorar el control del riesgo cardiovascular y la salud de los pacientes con antecedentes de cáncer o con cáncer en tratamiento activo.

Por su parte, Isabel Egocheaga, responsable del Área Cardiovascular de SEMG, señala que “los médicos de Familia participamos en la atención a los pacientes oncológicos durante todo el proceso, pero los pacientes trabajan, en muchos casos requieren bajas laborales y posteriormente retoman sus puestos de trabajo”.

“En este circuito asistencial del paciente trabajador”, continúa, “es de gran importancia una estrecha coordinación de los equipos de Atención Primaria y los médicos y enfermeros del trabajo”.

La población activa en España roza los 20 millones, de los cuales el 44 por ciento son mujeres. El 23 por ciento de los trabajadores supera los 55 años. Con estos datos, se estima en unos cinco millones la población ocupada en nuestro país en edad de mayor riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares y onco-hematológicos.
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