¿Qué es la azitromicina y cómo afecta al Covid?


A lo largo de la pandemia de coronavirus muchos han sido los medicamentos utilizados para ayudar a los pacientes a combatir el Covid-19. Uno de ellos es la azitromicina, un antibiótico que se probó contra el coronavirus en combinación con la hidroxicloroquina. Este medicamento no está indicado para el coronavirus y ha demostrado tener efectos secundarios graves. 

La azitromicina tuvo cierta fama como alternativa frente al coronavirus cuando en abril de 2020 se difundieron los resultados de un estudio llevado a cabo en Francia (con solo 20 pacientes). Los primeros datos indicaban que una combinación de hidroxicloroquina y azitromicina reducía la carga viral en personas infectadas por Covdi-19.

Este estudio, publicado en la revista International Journal of Antimicrobial Agents, estuvo rodeado de polémica y muchos especialistas pidieron mayor certeza sobre los efectos de esta combinación de fármacos en pacientes con coronavirus. Posteriormente, se han encontrado efectos nocivos sobre su uso en pacientes Covid. 

¿Qué efectos secundarios tiene la azitromicina en pacientes con coronavirus?


En agosto de 2020 se publicó un estudio en el que se examinó a más de 320.000 usuarios de hidroxicloroquina y azitromicina. Este estudio, con una cohorte de pacientes muy superior al ya señalado, vinculó su uso a mayores riesgos cardiovasculares e, incluso, la mortalidad. 

La combinación de estos medicamentos supone un riesgo de mortalidad cardiovascular más del doble (2,19) que el tratamiento comparativo, incluso a corto plazo. Junto a esta consecuencia, hay que resaltar que dicho tratamiento se asoció a un aumento del 15 al 20 por ciento en la tasa de angina de pecho/dolor en el pecho y en la insuficiencia cardíaca.

¿Para qué sirve la azitromicina?


La azitromicina es un antibiótico macrólido. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) establece su uso para eliminar las bacterias causantes de una serie de infecciones. 

En concreto, se indica su utilización contra: 
  • Infecciones de garganta, amígdalas, oídos o senos paranasales.
  • Bronquitis y neumonía (de gravedad leve a moderada).
  • Infecciones de piel y tejidos blandos (de gravedad leve a moderada).
  • Infecciones de la uretra (uretritis) o del cuello del útero (cervicitis).
  • Infecciones de transmisión sexual (chancroide).



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