Diccionario de enfermedades

Hepatocarcinoma

Causas, síntomas y tratamiento del hepatocarcinoma
El hepatocarcinoma es un tumor maligno del hígado que suele aparecer sobre un hígado que ya tiene una cirrosis hepática. Es uno de los cánceres mas frecuentes a nivel mundial.

¿Cuáles son las causas del hepatocarcinoma?


Cualquier circunstancia que favorezca el desarrollo de una cirrosis hepática aumenta el riesgo de hepatocarcinoma:

¿Qué síntomas produce este tipo de tumor?


El hepatocarcinoma pasa desapercibido muchas veces porque se asienta sobre un hígado con cirrosis y, por tanto, en pacientes que ya tienen diversos síntomas derivados de la cirrosis hepática. En muchas ocasiones es un diagnóstico casual al observarse una masa en el interior del hígado mediante ecografía o TAC en una revisión periódica de un paciente con cirrosis.

Los síntomas que pueden presentar son:
  • Dolor en la zona superior derecha del abdomen.
  • Pérdida de peso o cansancio mayor del habitual.
  • Desarrollo de complicaciones de la cirrosis sin causa aparente, como ascitis (en ocasiones con sangre), encefalopatía hepática,  ictericia o una hemorragia digestiva.
  • Desarrollo de una complicación fuera del hígado pero atribuible al tumor, lo que se denomina síndrome paraneoplásico. Puede ser:
  • Hipercalcemia (aumento del calcio en sangre).
  • Poliglobulia (aumento del número de glóbulos rojos en sangre).
  • Hipoglucemia.
  • Polimiositis.
  • Otras.

¿Cómo se realiza el diagnóstico de la enfermedad?


El diagnóstico inicial de sospecha de hepatocarcinoma se realiza mediante una ecografía de hígado, un TAC o una RMN. La confirmación puede realizarse tomando una biopsia del hígado a través de la piel pinchando con una aguja dirigida por TAC.

Con frecuencia el hepatocarcinoma es múltiple, apareciendo varias lesiones en el hígado a la vez. Muchas de estas lesiones pueden ser pequeñas y no apreciarse con el TAC o el resto de pruebas de imagen. Por eso, antes de decidir si operar o no, es necesario realizar una angiografía, la cual puede detectar tumores de muy pequeño tamaño.

Un porcentaje importante de pacientes con hepatocarcinoma tienen una elevación importante en sangre de una sustancia llamada alfa-fetoproteina. Esta sustancia puede medirse para detectar de forma temprana la aparición de un hepatocarcinoma o para observar la respuesta que está teniendo al tratamiento.

¿Puede prevenirse el hepatocarcinoma?


El hepatocarcinoma puede prevenirse si prevenimos las enfermedades que se asocian con la aparición de cirrosis, es decir, evitamos el alcoholismo, las infecciones por virus B o C, o tratamos adecuadamente enfermedades que pueden conducir al desarrollo de cirrosis, como la hemocromatosis.

En un paciente con cirrosis hepática ya establecida, el desarrollo de un hepatocarcinoma no puede prevenirse. Es por ello importante hacer revisiones periódicas con análisis (medición de la alfa-fetoproteína) y con pruebas de imagen (ecografía) para detectarlo de forma temprana y poder tener más posibilidades de operarlo antes de que se extienda.

¿Este cáncer tiene un componente hereditario?


El hepatocarcinoma no es un cáncer hereditario, pero existen enfermedades hereditarias que favorecen el desarrollo de cirrosis y por tanto de hepatocarcinoma, como el déficit de alfa-1-antitripsina o la hemocromatosis.

¿Es contagioso?


El hepatocarcinoma no es contagioso, pero algunos de los factores que predisponen a su desarrollo si pueden serlo, como la infección por el virus de la hepatitis B o hepatitis C.

¿Cuál es el pronóstico de la enfermedad?


El pronóstico del hepatocarcinoma en general no es bueno. Hay una clasificación (Okuda) basada en 4 criterios:
  • El tumor ocupa mas del 50% del hígado.
  • Existe ascitis.
  • La bilirrubina es mayor de 3 mg/dl en el análisis de sangre.
  • La albúmina es menor de 3 g/dl en el análisis de sangre.
Los estadios de Okuda son:
  • Estadio I. Se cumplen 0 criterios. Supervivencia media sin tratamiento es de 1 año.
  • Estadio II. Se cumplen 1 o 2 criterios.
  • Estadio III. Se cumplen 3 o 4 criterios. Supervivencia media sin tratamiento es de 1 mes.

¿Cuál es el tratamiento del hepatocarcinoma?


Las opciones de curación del hepatocarcinoma son:
  • Cirugía, extirpando el tumor. Es la única posibilidad de curación. Sin embargo, pocos son los pacientes que pueden ser candidatos a la operación debido a la extensión, al tamaño o a la localización del tumor. Además, se requiere que la función del hígado no sea muy mala dado que, al quitar una parte del hígado, al hígado restante puede quedarle muy poca capacidad para mantener una función aceptable.
  • Trasplante de hígado. Sólo puede realizarse en los casos que se descarte extensión del tumor fuera del hígado.
En los casos que no puedan realizarse las acciones previas, la única opción es realizar tratamientos paliativos para aumentar la supervivencia y mejorar la calidad de vida. Entre ellos se encuentran:
  • Quimioembolización de una arteria del hígado. Consiste en realizar un cateterismo e inyectar directamente dentro de una arteria del hígado una medicina contra al cáncer. Posteriormente se puede taponar la arteria que da riego al tumor, intentando así que, al no recibir riego, el cáncer se reduzca.
  • Tratamiento de ablación con radiofrecuencia. Consiste en la administración local de una energía térmica por radiofrecuencia.
  • Radioterapia. Preferentemente aplicada de forma precisa sobre el tumor (estereotáctica).
  • Inyección de alcohol o de ácido acético en el interior del tumor. Para ello se pincha el tumor a través de la piel guiado por ecografía.
  • Crioablación.
  • Quimioterapia general. El sorafenib es un fármaco que ha demostrado una mejoría en la supervivencia de los pacientes con hepatocarcinoma administrado sólo o combinado con otros medicamentos.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. Recomendamos al lector/a que cualquier duda relacionada con la salud la consulte directamente con el profesional del ámbito sanitario correspondiente.