Diccionario de enfermedades

Estreñimiento en niños

¿Cuáles son las causas del entreñimiento en niños?
El estreñimiento es una alteración muy habitual en los niños. Su frecuencia es muy variable según los estudios, pero se calcula que de 1 a 3 de cada 10 niños pueden tener estreñimiento crónico. En general no suele ser debido a una enfermedad determinada y suele ser de causa funcional, es decir, no relacionado con alteraciones en un determinado órgano. Para diagnosticar estreñimiento funcional en niños se necesita tener al menos 2 de los siguientes criterios:
  • Dos o menos deposiciones por semana.
  • Al menos un episodio de incontinencia fecal a la semana.
  • Historia de retención excesiva de heces.
  • Historia de dificultad para hacer de vientre, con heces duras.
  • Presencia de gran cantidad de heces en el recto.
  • Historia de heces de gran tamaño que pueden incluso obstruir la taza del inodoro al hacer la deposición.

¿Cuáles son las causas del estreñimiento en niños?


La frecuencia normal de deposiciones en los niños según su edad es la siguiente:
  • Nueve de cada 10 recién nacidos pasan el meconio (la primera deposición de los niños) en las primeras 24 horas tras el nacimiento.
  • Durante la primera semana de vida el número de deposiciones varía entre 3 y 4.
  • Durante los 3 primeros meses de vida el número de deposiciones suele ser entre 3 y 4 por día.
  • A los 2 años el número de deposiciones suele ser de dos diarias.
  • A partir de los 4 años suele hacerse una única deposición al día.
En la mayoría de los niños el estreñimiento es de causa funcional, es decir, no se encuentra ninguna alteración que lo justifique. El estreñimiento funcional suele aparecer en 3 momentos bien identificados:
  • Cuando se inicia la comida sólida.
  • Cuando se comienza a enseñar al niño a hacer caca en el inodoro.
  • Cuando se comienza a ir al colegio.
Ante un estreñimiento crónico siempre debe descartarse la defecación dolorosa, la cual puede llevar al estreñimiento. La defecación dolorosa puede aparecer si existe una fisura anal, si hay una zona irritada alrededor del ano, si existen hemorroides o en casos de abuso sexual.

Solo en 5 de cada 100 niños con estreñimiento se encuentra una causa orgánica, es decir, una enfermedad. Si el estreñimiento aparece en los primeros días de vida, las posibilidades de que se deba a una causa orgánica (a una enfermedad), son mayores. Las causas orgánicas de estreñimiento en niños pueden ser:
  • Malformaciones de nacimiento, como falta de ano, ano imperforado o tumores pélvicos que impiden la salida de las heces (tumores de nacimiento, como los teratomas de la pelvis).
  • Enfermedades metabólicas e intestinales, como el hipotiroidismo, la hipercalcemia, la diabetes, la celiaca o la fibrosis quística.
  • Enfermedades de la médula espinal.
  • Enfermedades de los nervios de la pared del intestino, como la enfermedad de Hirschsprung.
  • Toma de medicinas, como antiácidos, opiáceos o fenobarbital. A veces la toma de estas medicinas en la madre puede afectar al niño los primeros días tras el nacimiento.
  • Intolerancia a las proteínas de la leche de vaca.
  • Intoxicación por plomo.
  • Botulismo.
Estas enfermedades solo deben sospecharse si, además del estreñimiento, existen otras alteraciones en el niño, como falta de crecimiento, lloro intenso, etc.



¿Qué síntomas produce el estreñimiento en niños?


El estreñimiento crónico puede producir dolor y malestar abdominal, deposiciones dolorosas por la dificultad en la salida de las heces y escapes de heces que pueden llevar a manchar la ropa interior (incontinencia fecal).

¿Cómo se diagnostica el estreñimiento en niños?


En general si se sospecha un estreñimiento funcional no se suele realizar ninguna prueba. En aquellas circunstancias en las que se sospeche una alteración orgánica se puede solicitar:
  • Un enema opaco
  • Análisis para descartar enfermedad celiaca o hipotiroidismo.
  • RMN de la médula espinal
  • Otros estudios

Tratamiento para el extreñimiento en bebés y ninños


Estreñimiento funcional en bebes
  • Suele responder al tratamiento con sustancias que atraen líquidos hacia el interior del aparato digestivo, favoreciendo que las heces sean más líquidas y más fácilmente eliminables. La sustancia más habitualmente empleada con estas características es el sorbitol, el cual suele estar presente en diferentes zumos de frutas.
  • Si no es suficiente pueden utilizarse laxantes osmóticos como lactulosa o el mismo sorbitol tomado en forma de medicinas.
  • Pueden también utilizarse supositorios de glicerina
  • En niños pequeños no se recomienda la utilización de aceite mineral o la colocación de enemas.

¿Qué se le puede dar a un niño con extreñimiento?

  • Se recomienda iniciar un plan que debe comenzar con modificaciones en la dieta, es decir, tomando una dieta rica en fibra y en líquidos.
  • En niños atópicos con estreñimiento que no responden al tratamiento con laxantes, puede intentarse eliminar la leche de vaca de la dieta durante dos semanas por la posibilidad de que ésta favorezca el estreñimiento
  • Si no bastara con la dieta y si no existiera incontinencia se puede recomendar:
  • Comenzar con de 2 a 4 cucharaditas, una vez al día, de polietilenglicol (Movicol®).
  • Si no es suficiente aumentar el número de cucharaditas del polietilenglicol hasta que se hagan heces blandas.
  • Tras 6 a 8 semanas de haber tenido heces blandas, intentar ir bajando la dosis de polietilenglicol, una cucharadita cada 2 semanas.
  • Si durante la bajada de dosis las heces vuelven a ser duras se debe aumentar de nuevo la dosis de polietilenglicol, mantenerla varias semanas e intentar ir reduciendo la dosis más lentamente.
  • Durante todo este tiempo se ha debido insistir en una dieta rica en líquidos y fibra.

    En casos de que haya incontinencia las recomendaciones son:
  • Comenzar con 4 cucharaditas, de polietilenglicol (Movicol®) por la mañana.
  • En los siguientes días aumentar la dosis si no se consiguen heces blandas diarias (una o media cucharadita cada 2 días). Cuando se hayan conseguido, el niño debería dejar de manchar la ropa interior.
  • Cuando se consiga tener una deposición de heces blandas al día, se debe sentar al niño en la taza del inodoro durante 5 minutos después de cada una de las comidas para ayudarle a regular sus movimientos intestinales.
  • Paralelamente se debe insistir en la realización de una dieta rica en fibra y con abundantes líquidos.
  • La dosis de laxantes se debe regular continuamente para que permita mantener las heces blandas.
  • Tras conseguir durante varios meses mantener heces blandas y sin escape de las mismas, se debe ir reduciendo lenta y progresivamente la dosis de laxante.
  • Todo el proceso puede llevar meses o incluso años.
En algunos casos, cuando la cantidad de heces en el interior del ano sea muy importante, todo el proceso debe iniciarse añadiendo aceite mineral o enemas al tratamiento con polietilenglicol y continuando con las recomendaciones anteriores una vez que se hayan conseguido deposiciones diarias blandas.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. Recomendamos al lector/a que cualquier duda relacionada con la salud la consulte directamente con el profesional del ámbito sanitario correspondiente.