Francisco José Sáez, responsable de Gestión y Salud Laboral de la Sociedad Española de Medicos Generales y de Familia (SEMG).
Lumbalgia y ansiedad orientan la duración prevista de una baja médica en Primaria
SEMG participa en la quinta edición del nuevo Manual de Tiempos de IT, que establece actualizaciones según la enfermedad, su gravedad y las características personales del paciente
El nuevo Manual de Tiempos Óptimos de Incapacidad Temporal debe servir como una herramienta de orientación para los médicos y no como un sistema automático para determinar cuándo debe recibir el alta un paciente. Así lo defiende Francisco José Sáez, responsable de Gestión y Salud Laboral de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), que participa en la revisión de la quinta edición del documento.
El manual, utilizado por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y por los servicios de salud, establece referencias sobre la duración orientativa de una incapacidad temporal en función del diagnóstico, la gravedad del proceso y las características del paciente y de su trabajo. Según Sáez, su objetivo es "orientar la duración prevista de una IT", facilitar la emisión de los partes y contribuir a "homogeneizar criterios" entre los profesionales sanitarios y los organismos encargados del control de las bajas.
La SEMG ya participó en la elaboración de la cuarta edición, publicada en 2018, y ahora forma parte de los trabajos de actualización. Sáez destaca que la organización lleva años trabajando con el Ministerio en esta materia y que en la nueva etapa tendrá además presencia en una comisión específica de seguimiento, con tres representantes de la sociedad científica.
Una quinta edición más amplia
Sáez explica que en 2025 ya se realizó una primera presentación relacionada con la actualización, pero que ahora se prepara una quinta edición más amplia, en la que participarán diferentes sociedades y especialistas. Uno de los objetivos que plantea SEMG es mejorar la difusión del contenido para que el Manual tenga una aplicación homogénea en las distintas comunidades autónomas y ámbitos asistenciales.
El representante de la sociedad de médicos de familia considera especialmente importante que los criterios sean conocidos no solo en Atención Primaria, sino también en hospitales, Servicios de Urgencias y otros dispositivos asistenciales.
"Somos los médicos de Familia los que damos las IT a casi toda la población", señala Sáez, aunque recuerda que la legislación no atribuye exclusivamente esta función a este colectivo. En su opinión, uno de los problemas actuales es que las bajas recaen de forma desproporcionada sobre Atención Primaria, incluso en situaciones en las que el paciente está siendo atendido en un hospital.
Lumbalgia, fracturas, ansiedad y depresión, entre las prioridades
La actualización pondrá especial atención, según Sáez, en algunas de las patologías que generan un mayor volumen de incapacidad temporal y problemas de gestión. Entre ellas cita la gastroenteritis aguda, los esguinces leves de tobillo, la lumbalgia aguda, las fracturas y los trastornos de ansiedad y depresión.
El objetivo no sería únicamente modificar una cifra asociada a cada diagnóstico, sino explicar mejor cómo debe evolucionar la atención del paciente durante el periodo de incapacidad temporal.
Sáez pone como ejemplo la lumbalgia. A su juicio, una lumbalgia sin complicaciones no debería prolongarse indefinidamente y el seguimiento debe permitir detectar cuándo existe una circunstancia que justifica una duración mayor. Lo mismo sucede, explica, con patologías como la ansiedad, la depresión o las fracturas, cuyos tiempos pueden variar considerablemente dependiendo de la situación concreta del paciente.
La intención de la nueva edición sería, por tanto, ofrecer al profesional una referencia que permita detectar tanto bajas que se prolongan más de lo esperado como situaciones en las que un paciente puede necesitar más tiempo de recuperación.
El tiempo de la tabla no será un plazo obligatorio
Uno de los mensajes que SEMG quiere dejar claro es que los tiempos del Manual no deben interpretarse como fechas automáticas de alta. Sáez pone el ejemplo de una gastroenteritis: que una tabla establezca un tiempo orientativo no significa que todos los pacientes deban recibir el alta exactamente al cumplirse ese periodo. Puede haber circunstancias clínicas o personales que justifiquen una incapacidad más prolongada, mientras que otros pacientes pueden recuperarse antes.
"No puede ser que de manera automática que te digan al paciente que está dado de baja por gastroenteritis que a los siete días le das el alta", sostiene. El portavoz insiste en que el Manual debe proporcionar información al profesional sobre la evolución esperable de una enfermedad, pero permitir que el médico adapte la decisión a cada paciente.
El trabajo y las circunstancias personales también cuentan
La duración de una baja tampoco debería depender únicamente del diagnóstico. Según Sáez, la valoración debe considerar las características del puesto y otras circunstancias personales. Un paciente con una lesión en una pierna, por ejemplo, puede tener dificultades para desplazarse hasta su puesto de trabajo, mientras que otro con las mismas características podría desempeñar determinadas funciones mediante teletrabajo.
"Hay personas que tienen una determinada patología que van a estar mucho tiempo, pero en función de su trabajo están haciendo teletrabajo y entonces ¿por qué van a seguir con IT?", plantea. Esta personalización es uno de los elementos que SEMG considera fundamentales para evitar que el Manual se convierta en un mecanismo rígido de gestión de las bajas.
El papel de las mutuas, otro punto de fricción
La entrevista también deja patente una de las cuestiones que más preocupa actualmente a la sociedad de médicos de Familia: la distribución de responsabilidades entre los servicios públicos y las mutuas en la gestión de las incapacidades temporales.
Sáez sostiene que SEMG está trabajando con el Ministerio y con las mutuas para clarificar estas competencias y critica que en determinadas situaciones se esté trasladando a los médicos de familia la gestión de bajas relacionadas con procesos que deberían ser asumidos por las entidades correspondientes.
El portavoz afirma asimismo que se han producido casos en los que las mutuas solicitan a los médicos de familia informes para justificar determinadas situaciones, algo que, a su juicio, genera una carga adicional para Atención Primaria.
"Si tenemos un paciente que tiene esa característica y en España de siempre hemos sido los profesionales sanitarios los que damos la IT, pues tenemos que darlo y que habrá que arreglarlo, habrá que ver cómo se puede hacer y cómo eso tiene sentido", señala.
Sáez también denuncia que, según la experiencia trasladada por médicos de Familia de la organización, algunas mutuas estarían condicionando la actuación de sus propios profesionales en materia de incapacidad temporal. "A algunos médicos de Familia se les dice que si dan la IT, les van a quitar dinero, les van a sancionar o les van a quitar cosas", afirma.
Estas cuestiones, asegura, han sido abordadas por SEMG con el Ministerio durante 2025 y 2026. La organización defiende una mayor coordinación entre Atención Primaria, hospitales, inspección y mutuas para evitar que las responsabilidades se trasladen de un ámbito a otro.
Un manual también dirigido al paciente
Para SEMG, la utilidad del documento no se limita a los profesionales sanitarios. Sáez considera que los propios pacientes deberían conocer mejor qué significa el concepto de "tiempo óptimo" y, sobre todo, entender que no equivale a un tiempo obligatorio de baja.
La quinta edición pretende así actualizar los criterios médicos y facilitar una actuación más homogénea, pero manteniendo la valoración individual de cada caso. "El Manual de Tiempos Óptimos sirve para demostrarlo y para evitar que haya gente que no debería tener una IT y, sin embargo, la tiene, y otros que deberían tener una IT y, sin embargo, no se la dan", resume Sáez.