Exterior de Mugeju.
El 'hermano' judicial de Muface fija como prioridad la puesta en marcha de su receta concertada
Mugeju admite que el desarrollo de la herramienta "implica una elevada complejidad técnica"
La digitalización marca el camino del mutualismo administrativo. La receta electrónica concertada se ha convertido en una de las grandes protagonistas de esta transformación, si bien su llegada a las mutualidades no ha sido paulatina. Mientras que Muface ya ha culminado la implantación de esta herramienta en todo el país, Isfas (que dota de asistencia a la Guardia Civil y a las Fuerzas Armadas) prevé completar la activación en octubre. Por su parte, Mugeju (encargada de proporcionar cobertura a jueces, fiscales y al resto del personal de la Administración de Justicia) aún no ha desarrollado este sistema. No obstante, a lo largo de su Memoria anual de 2025, a la que ha tenido acceso Redacción Médica en exclusiva, descubre que es "una línea de trabajo prioritaria", si bien admite que su desarrollo "implica una elevada complejidad técnica".
El impulso a la receta electrónica concertada ha marcado los últimos tiempos. Tras seis años desde su primera puesta en marcha, Muface ha culminado uno de sus proyectos más ambiciosos en materia digital el pasado junio.
Fue entonces cuando activó el uso de este sistema, que permite retirar medicamentos sin necesidad de presentar un talonario en papel, en Andalucía. Con ella, la mutualidad dirigida por Myriam Pallarés completó el mapa, ya prepara su segunda fase: la de la extensión de su uso.
Por su lado, Isfas comenzó con la implantación de esta herramienta el pasado octubre. En este momento tan solo quedan tres comunidades sin disponer de este sistema, aunque, como informó Redacción Médica, doce meses después de ese primer paso, la mutualidad militar pretende culminar la activación en todo el mapa.
La receta concertada en Mugeju
El 'hermano' judicial de Muface desconoce cómo funciona la receta electrónica concertada. Al menos, de forma interna. Los últimos tiempos han estado marcados por un intercambio epistolar entre CSIF y la Dirección General de Mugeju.
En él, el sindicato reclamaba la puesta en marcha de la herramienta, mientras que el organismo avanzaba que se pondría en marcha un proceso licitador para dar 'luz verde' a esta herramienta. Ahora es la propia Mugeju la que retoma el asunto en su Memoria de 2025.
"La implantación de la receta electrónica constituye uno de los objetivos prioritarios de Mugeju, dado que aporta beneficios significativos tanto para los mutualistas como para la gestión de la prestación farmacéutica", señala el texto al que ha accedido Redacción Médica.
Entre las ventajas que se mencionan se encuentran el "seguimiento integral de la farmacoterapia" y la "optimización del proceso de prescripción". A ellas se suman otros aspectos como la "disminución de consultas presenciales innecesarias", una "mayor transparencia en la facturación y el pago", la "reducción del uso de talonarios" y la "agilización de los procesos de visados".
Este conjunto de beneficios rodean a una herramienta que sí que puede utilizarse en el ámbito público. Es decir, aquellos mutualistas de Mugeju que han optado por la sanidad pública durante los periodos del cambio de entidad pueden hacer uso de la receta electrónica pública.
De hecho, el texto hace referencia a que, tras la incorporación de Castilla y León al sistema en 2025, "Mugeju dispone ya de convenios operativos con la totalidad de los servicios autonómicos de salud, lo que permite que todos los mutualistas puedan utilizar la receta electrónica pública en las mismas condiciones que el resto de la población".
No es así en el caso de aquellos que optan por su cobertura en el modelo de las aseguradoras. "La receta electrónica con las entidades concertadas sigue siendo una línea de trabajo prioritaria", revela la Memoria a la que ha accedido Redacción Médica.
En concreto, la publicación hace referencia a que "su desarrollo implica una elevada complejidad técnica y la necesidad de coordinar múltiples elementos, entre ellos la interoperabilidad con los sistemas propios de las entidades médicas y la adaptación a las exigencias normativas aplicables".
"Durante el último periodo se ha continuado avanzando en las actuaciones necesarias, si bien el proceso requiere un esfuerzo sostenido y la intervención de diversos recursos tecnológicos y procedimentales", añade el 'hermano' judicial de Muface.
Con ello, Mugeju afirma que mantiene su compromiso "de seguir impulsando esta iniciativa de manera gradual y rigurosa, con el propósito de mejorar la digitalización de la prescripción en el ámbito concertado y avanzar hacia un modelo más eficiente y seguro para los mutualistas".