Medina, Calzón, De la Plaza, Bravo y Catrain durante la mesa de debate.

Medina, Calzón, De la Plaza, Bravo y Catrain durante la mesa de debate. Cgcof.

Farmacia

Farmacia recuerda su importancia en torno a la detección de pacientes vulnerables

El ámbito farmacéutico cuenta con distintos protocolos para la detección de pacientes desaparecidas o la protección de migrantes.

Y además: Los farmacéuticos presentan la ‘Declaración de Asturias’, la hoja de ruta para fortalecer el SNS y mejorar la salud a través de la Farmacia

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La detección de pacientes vulnerables no solo recae en los ámbitos médico y enfermero. El farmacéutico puede actuar como radar de vulnerabilidad. Así lo han indicado los expertos participantes en la mesa de debate 'Farmacia que acompaña: cuidar personas, conectar comunidades', celebrada este jueves en el marco del 24 Congreso Nacional Farmacéutico. Asimismo, también han incidido en la capacidad de respuesta de estos profesionales ante emergencias sanitarias, por lo que es necesario integrar a las oficinas de Farmacia en los planes públicos de atención sociosanitaria.

La mesa, moderada por la exsecretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón Fernández, ha tratado sobre el papel del farmacéutico en la atención a los migrantes, en la detección de problemas sociosanitarios de los colectivos vulnerables y en la actuación en casos de personas desaparecidas. En este espacio de diálogo han participado Fernando Medina, jefe de la Misión de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM); Marcial Bravo, jefe del Servicio del Centro Nacional de Personas Desaparecidas (Cndes); Rita de la Plaza, tesorera del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cgcof), y Sara Catrain, presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de A Coruña.

En el caso de personas desaparecidas, Marcial Bravo ha expuesto que los farmacéuticos asumen dos papeles muy importantes: uno preventivo, detectando factores de riesgo, como el deterioro cognitivo, y otro reactivo, colaborando cuando ya se ha producido una desaparición. Para coordinar esta actuación, el ponente ha recordado que las oficinas de Farmacia cuentan con un protocolo impulsado por el Cgcof y el Cndes, que recoge una serie de indicadores de riesgo que permiten al farmacéutico identificar de forma precoz situaciones potencialmente relacionadas con una desaparición, como cambios bruscos de comportamiento, desorientación, aislamiento, exclusión social o entornos familiares conflictivos. Asimismo, establece los procedimientos de actuación cuando la desaparición ya se ha confirmado, integrando a las farmacias como colaboradoras en las labores de localización.“Es un protocolo que va a salvar muchas vidas”, ha afirmado Bravo.

En relación a la atención de personas migrantes, Medina ha enumerado las diversas barreras con las que se encuentra este colectivo cuando llega a un país, como culturales, informativas, la vulnerabilidad socioeconómica, el miedo y la desconfianza, que hacen muy difícil su integración en la sociedad a la que llega. Frente a estas dificultades, ha reconocido que la farmacia, por su proximidad y porque es un establecimiento sanitario que no necesita cita previa, se convierte en el primer lugar al que acuden para pedir ayuda. Y es en estos momentos cuando detectan vulnerabilidades, orientan y derivan.

Respecto a los retos del mañana, De la Plaza ha destacado que "hay que seguir trabajando en vulnerabilidades que ya hemos identificado y que continúan plenamente vigentes, como la violencia de género, la soledad, las desapariciones, las desigualdades en salud, las dificultades que encuentran determinados colectivos para acceder al sistema sanitario o el propio envejecimiento de la población". Además, ha añadido que "hay que anticiparse a otros retos que van a adquirir cada vez más importancia", como las emergencias y el impacto del cambio climático sobre la salud. Lo estamos viendo con las olas de calor, los incendios, las inundaciones o situaciones extraordinarias como la pandemia o lo que está pasando en Ceuta. "Son desafíos que nos muestran que necesitamos respuestas cada vez más coordinadas y sistemas sanitarios más resilientes", ha apuntado.

Precisamente, todos los ponentes han coincidido en esa necesidad de coordinación. De hecho, Catrain ha lanzado un mensaje muy claro. "Los farmacéuticos debemos tener los mecanismos, las herramientas y las estructuras para que la persona que necesita un recurso lo tenga, de manera que nosotros podamos detectar e informar pero también derivar". En su opinión, hay que dar el salto del voluntarismo y de las experiencias personales a impulsar proyectos coordinados con los que se pueda ayudar a más personas.