Publicidad de Ozempil denunciada por la OCU.

Publicidad de Ozempil denunciada por la OCU. Imagen de la OCU

Sanidad hoy

Alerta sanitaria: la OCU denuncia una copia 'pirata' de Ozempic en redes sociales

Ha presentado acciones legales contra Ozempil, un producto adelgazante fraudulento, por usurpar su imagen en estas plataformas

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El boom obtenido por Ozempic ha hecho que toda mención a este fármaco para la obesidad se convierta en motivo de interés. Un filón que algunos aprovechan con fines económicos para publicitar incluso productos fraudulentos o 'copias'. El último en salir a la luz ha sido, OzemPil, un supuesto producto adelgazante que se habría valido de la notoriedad de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) para promocionarse entre los consumidores en redes sociales.

La propia OCU no tardaba en dar un paso al frente sobre esta publicidad engañosa. De hecho, ya ha presentado una denuncia formal ante la Policía Nacional alegando el uso indebido y no autorizado de su nombre, logotipo e identidad visual en la campaña publicitaria difundida en internet alrededor de este producto. Las alarmas saltaron tras la recepción de numerosas consultas y avisos por parte de los consumidores al detectar en plataformas como Instagram diversas publicaciones que aseguraban, de manera totalmente falsa, que la OCU avalaba, recomendaba o había probado las bondades de este producto.

Ante la gravedad de la situación, la organización ha sido tajante al desmentir cualquier vínculo, dejando claro que nunca ha evaluado ni respaldado 'OzemPil' ni ningún otro artículo de estas características a través de dichas vías. Asimismo, la entidad ha recordado a la ciudadanía que sus recomendaciones oficiales se publican única y exclusivamente a través de sus propias revistas, estudios, análisis y páginas web oficiales.

Estafa con nombre similar

El modus operandi de esta campaña fraudulenta va más allá del secuestro de la imagen de la organización para generar una falsa apariencia de credibilidad. Según denuncia la OCU, la propia elección del nombre 'OzemPil' busca claramente provocar confusión entre los consumidores, al intentar asociarse con medicamentos reales y ampliamente conocidos que se recetan para el tratamiento de la diabetes y la pérdida de peso. Para la asociación de consumidores, estas prácticas constituyen un caso especialmente grave de publicidad engañosa, ya que los estafadores se aprovechan de la confianza que los ciudadanos depositan en organizaciones independientes de defensa de sus derechos.

Este fraude supone un riesgo tangible, según advierten puesto que la adquisición de productos adelgazantes comercializados fuera de los canales oficiales entraña serios peligros para la salud de los compradores, puesto que la composición de estos supuestos milagros suele ser desconocida y no se somete a los rigurosos controles exigidos por las autoridades sanitarias. A esto se suma un evidente peligro para el bolsillo y la privacidad, ya que los usuarios se exponen a fraudes económicos y al uso indebido de sus datos personales y bancarios al operar en páginas web opacas o de difícil identificación. Además, las víctimas se enfrentan a enormes dificultades para ejercer sus derechos o exigir devoluciones en caso de incidencia.

Huir de fórmulas 'milagrosas'

Ante la creciente sofisticación de estos engaños en el entorno digital, la OCU considera imprescindible reforzar la vigilancia y exige una mayor implicación a las plataformas digitales. La entidad reclama que estos gigantes tecnológicos actúen para detectar y eliminar de forma rápida los contenidos fraudulentos que suplantan a marcas y organismos reconocidos.

Para evitar caer en la trampa, desde la Organización de Consumidores aconsejan a los ciudadanos desconfiar sistemáticamente de cualquier producto que prometa resultados rápidos o milagrosos. Recomiendan verificar siempre los supuestos avales acudiendo directamente a las webs oficiales de las entidades mencionadas y recalcan la importancia de no facilitar jamás datos personales o bancarios en sitios cuya legitimidad no pueda comprobarse. Finalmente, instan a los usuarios a conservar pruebas como capturas de pantalla o recibos ante la menor sospecha, y a denunciar los hechos siempre que consideren que han sufrido un perjuicio económico o un riesgo para su salud.