Contagios de ébola en RDC

Contagios de ébola en RDC / Imagen de Europa Press/Contacto/Shi Yu

Internacional

El ébola desata la mayor crisis sanitaria en la RDC con una letalidad de casi el 50%

El país roza los 6.000 contagios en un momento marcado por la merma de recursos sanitarios por parte de Estados Unidos

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La proliferación del ébola en la República Democrática del Congo (RDC) enciende las alarmas de la sanidad mundial. El brote epidemiológico se alza como el peor registrado en toda la historia del país, y es que el último balance de infectados confirmados ya roza la barrera de los 6.000 contagios y la cifra de fallecidos sobrepasa los 2.800 decesos. Estos datos, procedentes de la evaluación oficial de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de finales de agosto, revelan que esta epidemia es una de las más cruentas a nivel local.

Con una letalidad cercana al 48 por ciento, Estados Unidos ya ha decretado el veto al territorio congoleño para mantener a cero los casos confirmados en el país presidido por Donald Trump. Un espacio, por cierto, que se encuentra bajo los focos por la merma de los recursos sanitarios por parte de la Casa Blanca, y cuyo 'tijeretazo' ya es objeto de análisis en la comunidad médica internacional. Precisamente, la relación entre la Administración Trump y RDC se centra en la cooperación internacional y la financiación de ayudas para los fondos de asistencia al exterior, dos aspectos que el mandatario ha recortado en los últimos tiempos.

La actualización epidemiológica del ébola en RDC

El mapa del brote de fiebre hemorrágica por el virus del Ébola ya tiene su balance de finales de agosto. Las cifras, que no han parado de aumentar en los últimos tiempos, rozan la barrera de los 6.000 contagios en la República Democrática del Congo. Así, esta emergencia sanitaria se consolida como uno de los episodios virales más graves registrados en la región. Con una tasa de letalidad global que ya se sitúa en el 48,1 por ciento. En otras palabras, prácticamente la mitad de las personas contagiadas fallecen a causa de las complicaciones sistémicas del virus.

Los CDC, que también sufren su propia disminución de recursos como consecuencia de las políticas de Trump, destacan el mapa de dispersión territorial. El dibujo refleja que la epidemia se extiende a través de 60 zonas sanitarias del país africano. Por un lado, el foco principal de la transmisión se concentra de manera alarmante en la provincia de Ituri, seguida en severidad por las demarcaciones de Kivu Norte y Alto Uélé. En las mediciones de seguimiento epidemiológico diario, las autoridades locales han certificado en una única jornada un incremento de 55 nuevos casos confirmados —distribuidos en 35 diagnósticos en Ituri, 16 en Kivu Norte y 4 en Alto Uélé— frente a la cifra de 18 altas médicas por recuperación y un saldo adicional de 13 personas fallecidas en un intervalo de 24 horas.

La aceleración epidémica se acentúa en Kivu Norte por la inestabilidad social y los combates armados entre el ejército regular y los rebeldes del Movimiento 23 de Marzo (M23), factores de violencia que han originado desplazamientos masivos de refugiados, bloqueos en las vías de suministro e incluso el trágico asesinato de ocho profesionales sanitarios que integraban los equipos de respuesta epidemiológica.

La situación del ébola en Estados Unidos

En el otro extremo se encuentra Estados Unidos. La evaluación oficial de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de finales de agosto ratifica que el país permanece completamente libre de casos confirmados de ébola en su territorio nacional. Ante la gravedad de la situación en África central, el gobierno estadounidense ha extremado las medidas fronterizas mediante el veto explícito a la entrada de personas procedentes de la República Democrática del Congo o que hayan transitado por dicho territorio en fechas recientes.

Las autoridades sanitarias estadounidenses confirman así que la probabilidad de propagación o de contagio para la población de riesgo es baja. En esta línea, los CDC continúan coordinando las labores de preparación preventiva a través de la Red de Laboratorios de Respuesta (LRN). Un total de 43 laboratorios altamente especializados y distribuidos de forma estratégica por la geografía de Estados Unidos permanecen plenamente operativos y equipados para efectuar pruebas de laboratorio de alta precisión y secuenciación diagnóstica en caso de detectar pacientes sospechosos. Todo ello con el fin de garantizar un estricto monitoreo sanitario en los puntos de entrada al país.

El impacto de los ajustes de Trump

La lucha contra el ébola vive un contexto muy específico. Más allá del veto fronterizo de Estados Unidos, los recortes presupuestarios impulsados desde la Casa Blanca ya muestran los efectos de la que ya es la mayor crisis del ébola en la República Democrática del Congo. Como ya informó Redacción Médica, las políticas económicas de Washington incluyen la merma de forma gradual de los CDC, así como las partidas destinadas a la cooperación sanitaria exterior.

Entre tanto, la comunidad médica internacional ya ha alertado sobre la proliferación de brotes epidemiológicos, entre los que se encuentra el del ébola. No obstante, no es el único, y es que el auge de virus como el sarampión, el virus del VIH, la ciclosporiasis, y la legionela, entre muchos otros, también están bajo los focos.

La menor inyección de capital en sanidad por parte de Estados Unidos llega en una etapa en la que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y diversas agencias humanitarias alertan de que los recursos financieros de emergencia destinados al brote en la RDC se agotarán por completo en cuestión de pocos días. La confluencia entre los ajustes en la ayuda exterior estadounidense y el agotamiento de la economía de contingencia internacional amenaza con provocar el cierre de centros de tratamiento de fiebre hemorrágica, la paralización del monitoreo y la interrupción de las cadenas de distribución de vacunas y equipos de bioprotección en el epicentro africano.

Mientras la actualización de finales de agosto confirma que la letalidad del ébola roza el 48 por ciento y los contagios en la RDC rozan los 6.000 casos ante un Estados Unidos blindado por el veto de entrada desde territorio congoleño, los recortes presupuestarios aplicados por Trump y la inminente asfixia de los fondos internacionales amenazan con derrumbar el muro sanitario exterior que evita la expansión global del virus.