La ministra de Sanidad, Mónica García. Imagen de Europa Press.
Sanidad defiende la prescripción enfermera en la nueva Ley del Medicamento
El Consejo de Ministros ha aprobado el proyecto de ley, que deja para el Congreso la definición de su ámbito competencial
El Gobierno de España ha dado un paso más en la tramitación de la nueva Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios. El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el marco normativo que sustituirá al actual, que está vigente desde 2015, y que inicia su tramitación en las Cortes Generales.
Uno de los principales cambios que contempla el proyecto de ley afecta directamente a la prescripción y la dispensación de medicamentos. Concretamente, se pretende adaptarlas a las nuevas necesidades del Sistema Nacional de Salud (SNS), así como facilitar el acceso temprano a medicamentos innovadores.
El texto reconoce formalmente la capacidad de prescripción a los profesionales de Enfermería y Fisioterapia, quienes se integran al equipo prescriptor junto a médicos, odontólogos y podólogos dentro de su ámbito de competencia. Una medida que se mantiene, ya que el anteproyecto así lo dictaba también. La delimitación competencial, eso sí, se definirá posteriormente en el Congreso de los Diputados, que será la Cámara donde se terminará de concretar este punto.
Eso sí, para garantizar la efectividad de esta medida, en el plazo de un año se actualizará el marco reglamentario para armonizar el ejercicio de la prescripción de todos estos profesionales autorizados. Un proceso que incluye la elaboración y publicación de protocolos interdisciplinares diseñados para facilitar la coordinación operativa entre médicos, enfermeros y fisioterapeutas, asegurando en todo momento una atención integral y coherente al paciente.
Dispensación de medicamentos
Por otro lado, el proyecto de ley regula nuevas modalidades para facilitar el acceso a los medicamentos cuando existan situaciones sanitarias excepcionales o cuando la situación clínica, de dependencia, discapacidad o vulnerabilidad del paciente dificulte el desplazamiento.
Estas modalidades permitirán que el paciente no tenga que acudir físicamente al Servicio de Farmacia Hospitalaria o a la oficina de farmacia, siempre bajo responsabilidad del centro dispensador y con garantías de trazabilidad, conservación, transporte y atención farmacéutica. No se trata de una venta a distancia de medicamentos, sino de una forma de acercar la dispensación al paciente cuando concurran circunstancias justificadas y manteniendo el control profesional farmacéutico.
Asimismo, por primera vez, el proyecto de ley ordena en un marco integral el uso racional de medicamentos y productos sanitarios, reconociéndolo como un principio rector de la política farmacéutica y como una responsabilidad compartida entre administraciones, profesionales, pacientes y ciudadanía.
La norma busca garantizar que cada paciente reciba el tratamiento más adecuado a sus necesidades clínicas, en la dosis correcta, durante el tiempo necesario y con el menor coste posible para la persona y para la sociedad. Para ello, refuerza la formación y la información independiente, la coordinación entre niveles asistenciales, la revisión de tratamientos, la adherencia terapéutica, el seguimiento farmacoterapéutico, la sostenibilidad ambiental y el uso prudente de antimicrobianos.