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Soy enfermera, pero no me compensa estar en Cemsatse

Enfermera prescriptora y coordinadora del Comité Científico de Adenyd
Martes, 03 de noviembre de 2015, a las 19:59
Hace dos semanas venía en Revista Médica una interesantísima y emotiva entrevista con el presidente del sindicato de Enfermería, Satse. Mi querido y viejo amigo, Víctor Aznar. Me gustó mucho leer cómo fueron los comienzos del Satse, porque rememoré aquellas reuniones zaragozanas, del pequeño grupo de 9-10 (entonces ATS), donde queríamos poner a la enfermería en el nivel que debía estar y nos comíamos el mundo.

Las reuniones eran en un cuarto de mínimas dimensiones, con menos sillas que asistentes. Dos de nosotros solíamos sentarnos en el alfeizar interior de una ventana, para ocupar menos espacio. Ese cuarto se encontraba en la sede de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y nos lo prestaron hasta que tuvimos la ‘pasta’ para alquilar un piso en la calle paralela a la CESM.

¿Por qué cuento esto ahora? Pues porque la CESM que nos ayudó y la CESM que años más tarde nos propuso ir juntos a las elecciones sindicales, esa CESM ha muerto. Y nosotros le estamos y estaremos agradecidos, pero el agradecimiento debería ser mutuo, ya que si ellos tienen sillas en las Juntas de Personal, en gran parte se lo deben a Satse y a las enfermeras que sí van a votar.

La ecuación es muy sencilla: Las enfermeras van a votar a Satse, las afiliadas y algunas que no lo son. La abstención enfermera es infinitamente menor a la médica. ¡Sólo hay que repasar los censos! Así que si Miralles apoya o dice que la “prescripción enfermera no existe”, a mí como afiliada (desde hace años ya no directiva del Satse) no me compensa tener un compañero de viaje, ni de candidatura, que no me reconoce ni me valore. Y yo, de donde no me quieren, y encima pago, me voy.

Así que, en las próximas elecciones, Satse por un lado (a ganar) y CESM por otro (a ver si ganan). Porque yo soy de ciencias y los números no fallan: ¿250 o quizás unos 500 manifestantes frente al Ministerio?, ¡que convoquen Satse y el CGE a las enfermeras!, a ver si pueden pasar los coches por alguna de las dos direcciones del Paseo del Prado. Nosotros, lo petamos.

¿Qué no somos prescriptoras?, ¿qué no podemos llevar UGC?, pues nada, queridos colegas, vamos a empezar a trabajar sólo en lo que nos dice la Ley que somos competentes. Lo siento mucho por vosotros, los médicos que curráis a nuestro lado, que os ponéis la bata blanca para trabajar y no sólo para salir en la foto (casi me parto al ver las imágenes). Esos médicos que nos respetáis y nos queréis, y a los que nosotros queremos y respetamos, con los que colaboramos y los que colaboráis

A esos verdaderos médicos, les digo: ataros los fonendos porque “no vais a dar abasto” del curro que os llega, indicándonos por escrito lo que debemos hacer. Si consideran que la enfermera no es competente, entonces la enfermera debería dejar de pringarse y exponerse. Trabajando solamente en lo que le compete y nos manden. Pero eso sí, en aquello que nos competa, ya en las intervenciones o en los cuidados que nos son propios por ley, no va a meter la nariz ni la opinión ninguno de la CESM o de la OMC. Eso, por supuesto.
 
 Ministro, ya tiene el toro en el toril. De usted depende con qué suerte lo recibe y si se atreve a “porta gayola”. Y como las malas lenguas dicen que usted se está preparando para la "lehendakaritza" o, por lo menos, en las generales le gustaría arrasar como cabeza de cartel del País Vasco, pues cuente cuántos médicos y enfermeras hay en España. Ellos y sus familias, sume.  

Yo, nosotros, de momento a seguir trabajando con los pacientes o en la promoción de salud. Educando y adiestrando a la población, que es lo que mejor se nos da y es por lo que la población tanto nos quiere y nos reconoce. Y es por lo que tenemos tan magnífica relación con los médicos de verdad, que trabajan de verdad, con pacientes y usuarios de verdad.

¡Animo!, queridos médicos que estáis en vuestros puestos asistenciales, que os va a tocar tener puestos en las Juntas, pero puestos que os hayáis ganado cada uno de vosotros votando personalmente. Que las enfermeras ya nos votaremos a las enfermeras, no os quepa la menor duda, señores de la CESM.