Rosaura Leis, coordinadora del Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

Rosaura Leis, coordinadora del Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

Nutrición

Publicidad frente a información: el reto de regular las fórmulas infantiles sin 'desproteger' la lactancia ni a las familias

Pediatría defiende que las decisiones sobre alimentación se basen en evidencia científica y asesoramiento sanitario, no en mensajes comerciales

Y además: La lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses se desvanece en un SNS sin medios y unos permisos que se quedan cortos

Publicada
Actualizada

La regulación de la publicidad de las fórmulas infantiles debe proteger la lactancia materna sin dejar desatendidas a las familias que necesitan recurrir a estos productos. Así lo defiende Rosaura Leis, coordinadora del Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP), que considera fundamental garantizar información rigurosa e independiente de los intereses comerciales. Aunque la organización comparte el objetivo de limitar las prácticas promocionales que pueden influir en las decisiones de las familias, recuerda que las fórmulas infantiles son "la única alternativa segura cuando la lactancia materna no es posible o resulta insuficiente".

La cuestión se enmarca en la iniciativa del Ministerio de Sanidad para regular la publicidad y promoción de las fórmulas infantiles y otros sucedáneos de la leche materna. La propuesta busca reforzar la protección de la lactancia y limitar la influencia comercial en las decisiones sobre alimentación durante los primeros meses de vida. Para la AEP, el reto es que esa regulación no reduzca el acceso a información útil para quienes no pueden amamantar, tienen dificultades con la lactancia o necesitan complementar la alimentación de su bebé. La organización sostiene que ambos objetivos pueden compatibilizarse.

Información sanitaria frente a mensajes comerciales

Leis insiste en que la publicidad no debe ser la principal referencia a la hora de elegir una fórmula infantil. "La AEP defiende que las decisiones sobre la alimentación del lactante deben basarse en la evidencia científica y en información objetiva, no en mensajes comerciales", señala.

En este sentido, considera que los profesionales sanitarios deben ocupar un lugar central en el asesoramiento a las familias, especialmente cuando existen dudas sobre la alimentación o el crecimiento del bebé. "Los profesionales sanitarios deberían ser la referencia fundamental para las familias durante los primeros meses de vida del bebé en cuestiones de alimentación y no la publicidad", afirma.

Su labor, añade, consiste en proporcionar información rigurosa, resolver dudas y acompañar a madres y padres en sus decisiones, teniendo en cuenta las necesidades de cada niño y las circunstancias de su familia. El asesoramiento debe contemplar tanto las situaciones en las que la lactancia materna es posible como aquellas en las que no lo es, sin condicionarse por intereses comerciales.

No todas las fórmulas tienen la misma composición

La coordinadora del comité de la AEP advierte de que tampoco debe darse por hecho que todas las fórmulas infantiles son iguales. Aunque todas deben cumplir la reglamentación para ser aprobadas, su composición puede variar.

"Todas cumplen con la reglamentación para ser aprobadas como fórmulas infantiles, pero su composición es diferente", explica Leis. La leche materna continúa siendo el modelo con el que se comparan estos productos: "El mejor alimento que el lactante puede recibir es la leche de su madre". Según indica, la industria alimentaria modifica las fórmulas a través de sus procesos de investigación y desarrollo para intentar aproximarse a ese modelo, lo que contribuye a las diferencias entre productos.

Por ello, la información sobre las fórmulas no debería depender de los argumentos publicitarios de cada marca. El pediatra y el equipo que sigue al bebé deben orientar a la familia sobre qué producto resulta más indicado según sus necesidades, cuándo debe administrarse y qué diferencias existen entre las distintas opciones.

El papel de pediatras y equipos sanitarios

La AEP considera que el seguimiento pediátrico es una vía esencial para que las familias reciban orientación. Leis recuerda que en España los niños y sus familias cuentan con atención pediátrica no solo durante la enfermedad, sino también en los controles de salud, que permiten informar sobre hábitos saludables y alimentación.

En ese acompañamiento se incluye la orientación sobre las fórmulas de inicio, las de continuación y las especiales que pueden necesitar algunos bebés. El equipo pediátrico debe explicar cuándo corresponde utilizar cada una y cuáles se adaptan a los requerimientos del niño, teniendo en cuenta los efectos nutricionales y la evidencia científica disponible.

La formación de los profesionales también resulta relevante. Según Leis, la nutrición infantil ocupa un lugar importante durante la especialización en Pediatría y el aprendizaje continúa después mediante congresos, cursos de formación continuada, documentos de posicionamiento y publicaciones científicas. La AEP, añade, facilita a sus asociados y a otros profesionales el acceso a información actualizada, y también proporciona información a las familias para ayudarles a tomar decisiones fundamentadas.

La falta de datos sobre la orientación de las familias

La AEP reconoce que no dispone de datos contrastados para determinar si las familias cuentan actualmente con orientación suficiente para elegir una fórmula sin depender de la publicidad, las redes sociales o las recomendaciones comerciales. "No existen datos contrastados para saber si las familias tienen o no la orientación adecuada sin depender de la publicidad, las redes o las recomendaciones comerciales porque actualmente tienen acceso a ellas", apunta Leis.

Ante esa falta de información, la coordinadora subraya la importancia de reforzar la formación: "La información veraz y la formación son fundamentales para hacer una adecuada elección".

La posición de la asociación es que limitar la promoción comercial no debe significar dejar a las familias sin respuestas, especialmente cuando la lactancia no es posible o la alimentación del bebé necesita complementarse. "La protección de la lactancia materna y el apoyo a las familias que necesitan recurrir a fórmulas infantiles no son objetivos incompatibles", concluye Leis. El objetivo, sostiene, es que todas las familias reciban información rigurosa, independiente y adaptada a sus circunstancias.