Fernando Carbonell, presidente de Amesfe
Fernando Carbonell (Asociación de Médicos Senior de La Fe): "El edadismo es una suerte de racismo"
La asociación de médicos senior del Hospital La Fe de Valencia organizará el día 9 la mesa redonda 'Medicinas, Médicos y Edadismo' en la que se abordará este reto
Y además: Adiós edadismo en la Profesión Médica; plan que aprovecha el saber jubilado
Fernando Carbonell (1949) fue, durante más de 40 años, cirujano en el Hospital La Fe de Valencia, centro en el que ocupó la jefatura de la Unidad de Cirugía de Pared y Cirugía de Corta Estancia hasta 2015. Creador de dos técnicas quirúrgicas novedosas para patologías de hernias de la pared abdominal, ha sido a su vez jefe de la Unidad de Cirugía de Pared en el Instituto Valenciano de Oncología entre 2015 y 2022 y senador del Grupo Mixto (Grupo Parlamentario Vox) durante la actual legislatura.
Asimismo, es presidente y fundador de la Asociación de Médicos Senior del Hospital Universitario La Fe (Amesfe), una asociación creada en 2023 por médicos veteranos de dicho hospital cuyo objetivo es defender la Sanidad Pública y fomentar la transmisión y enseñanza a las próximas generaciones de médicos. "La idea surge a raíz de la jubilación obligatoria a los 65 años. Muchos médicos llegan a esa edad en lo más alto de su carrera, tanto científica como asistencialmente. Por eso pensamos en cómo podíamos ofrecer la experiencia acumulada de la generación que construyó la sanidad pública en España y levantó el hospital", explica Carbonell en una entrevista a Redacción Médica para hablar de 'Medicinas, Médicos y Edadismo', una mesa redonda que Amesfe celebrará el próximo 9 de noviembre en la sala Chuliá Campos del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia.
¿De dónde viene la idea de organizar una charla sobre el edadismo?
El edadismo es una suerte de racismo, una discriminación que no estamos dispuestos a aceptar. En la pandemia, por ejemplo, se atendió muchísimo menos a los mayores; en los tratamientos de protonterapia de algunos hospitales se hace una criba por edad y en muchos hospitales a según qué edad no puedes ser beneficiario de un trasplante.
Además de al paciente mayor, los médicos también sufren esa discriminación. Volvemos al hospital donde hemos trabajado toda la vida y contribuido a su prestigio, y nos encontramos con que se nos aparta o se nos deriva a otros centros, cuando consideramos que La Fe es nuestra casa.
¿Cómo se manifiesta esta discriminación hacia los mayores?
Existe una exaltación de la belleza, la juventud, la fuerza y el ímpetu, con la idea de que la gente mayor no tiene nada que decir ni aportar. Esto hace que se aparte de las decisiones a personas con muchísima experiencia. Un médico con 75 años, con la cabeza lúcida. ¿Por qué no puede dirigir tesis doctorales, ayudar a las nuevas generaciones de residentes, dar formación o participar en programas de investigación?
Esto es una forma de apartarlos de la sociedad. Una cosa es la edad biológica y otra cosa es la edad mental y no tiene nada que ver una cosa con la otra.
Siempre se afirmó que la veteranía es un grado. A día de hoy, ¿es un hándicap?
Por supuesto. El edadismo es una forma de apartar a gente muy válida de la sociedad y el trabajo que realiza un patólogo o un cardiólogo no tiene nada que ver con trabajos que requieren fuerza física como la minería, el ejército o la policía.
En el caso de la medicina, de repente uno cuelga la bata y pasa a ser absolutamente nada cuando, al igual que los toreros, uno es doctor durante toda su vida. Esta situación es injusta porque nuestra profesión tiene mucho de vocacional y de ayudar a los demás.
Además, vamos hacia una sociedad longeva, en el que los mayores van a convertirse en un elemento central. Esto se ve en las elecciones en las que parece que los partidos solo se acuerdan de las personas de más edad a la hora de recabar votos. Por ello, hay que insistir en que necesitamos más geriatras
En su manifiesto hablan de que al paciente mayor se le atiende a veces con condescendencia. ¿A qué se refieren?
Hay médicos que, ante un paciente de 85 años que se queja de sus dolores, responden algo así como "bastante bien está usted con tener 85 años". Se le atribuye todo a la vejez. Pero se le tiene que curar y ayudar, poniendo todos los medios para que su vida sea mucho mejor y más agradable, igual que la de una persona joven con una patología similar.
¿Por qué a un paciente mayor con un cáncer importante no se le va a operar? ¿Por qué una artrosis importante se va dejando? Los ancianos deben ser tratados tan bien como los niños o los adolescentes. Eso es fundamental en la medicina, y desde nuestro punto de vista no se practica.
Asimismo, hemos visto una carga de condescendencia hacia estos pacientes. En ocasiones, un paciente mayor acude con su hijo o hija y, cuando el médico pregunta, responde el hijo o la hija y no se deja hablar al paciente.
Cartel del evento 'Medicina, Médicos y Edadismo'
¿Cómo avanzar hacia un mayor entendimiento intergeneracional, entre pacientes y profesionales y entre los propios profesionales?
La experiencia acumulada de los mayores debe enseñar a los jóvenes cómo tratarse entre médicos. Existe un código deontológico escrito desde hace mucho tiempo, que nuestra generación ha practicado y que debemos transmitir. No se explica en la universidad ni se enseña durante la especialidad vía MIR. Un médico senior puede dar clases en el hospital, orientar a los jóvenes en la elección de especialidad, contarles su trayectoria y sus experiencias, y mostrarles cómo se debe tratar a un enfermo.
También se está perdiendo la exploración física. Auscultar, palpar un abdomen o diagnosticar una hernia solo con las manos del cirujano no requiere ninguna otra prueba. Hoy se pide una resonancia o una ecografía antes de explorar al paciente. Sería muy beneficioso que las nuevas generaciones aprendieran esto.