Redacción Médica
23 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

Una vacuna contra el sida ‘made in’ Cataluña se empieza a probar en humanos

Permitirá a los pacientes ya infectados curarse, pero también ayudará a crear vacunas preventivas

Lunes, 17 de noviembre de 2014, a las 13:45
Redacción. Barcelona
La vacuna terapéutica contra el sida en la que están trabajando científicos catalanes a través del programa Hivacat empezará a testarse en humanos sanos el año que viene a través de un ensayo clínico de fase I, después de que se haya demostrado efectiva en ratones y simios infectados.

Bonaventura Clotet.

Lo ha confirmado este lunes en el Parlament el codirector del programa y director del Institut de Recerca de la Sida (IrsiCaixa), Bonaventura Clotet, durante la conferencia inaugural de la XIX Semana de la Ciencia, que se celebra desde este lunes hasta el domingo.

Clotet ha concretado que se prevé que la vacuna se pruebe en pacientes infectados en 2016 si se demuestra efectiva en humanos sanos: "Antes de 2030 podríamos asistir al fin de la epidemia del sida como lo conocemos hoy porque lograremos frenar su avance y que los pacientes se curen".

Ha destacado que la vacuna terapéutica permitirá que los pacientes ya infectados se curen, pero también "ayudará mucho a crear vacunas preventivas", y ha concretado que se ha demostrado que el 50% de los animales vacunados son capaces de luchar ellos mismos contra el virus y matarlo.

Programa Hivacat

El desarrollo de la vacuna terapéutica es posible gracias al programa Hivacat, creado en 2006 y en el que participan el Hospital Clínic de Barcelona, el IrsiCaixa, la Generalitat, la Obra Social La Caixa y Esteve: "Gracias a esto, Catalunya ha podido ser uno de los únicos diez centros de investigación en los que se desarrolla una vacuna terapéutica".

En paralelo al desarrollo de una vacuna, Clotet ha destacado la importancia de los nuevos tratamientos farmacológicos, orientados principalmente a que los pacientes infectados "puedan tener una vida normal y no contagien a otras personas al lograr que el virus esté dormido".

Si se abandona el tratamiento, "el virus vuelve a despertarse y la persona recae e infecta", lo que hace que la enfermedad no pueda curarse y que los pacientes no puedan abandonar la mediación bajo ningún concepto.

Ha dicho que los tratamientos contra el sida son muy caros, con un coste medio de 7.000 euros por persona y año, aunque ha celebrado que "con la irrupción de los genéricos esto va a cambiar mucho y se va a reducir mucho el precio", con lo que se podrán destinar más recursos económicos al desarrollo de la vacuna.