Redacción Médica
20 de septiembre de 2018 | Actualizado: Jueves a las 18:50

“Un anticuerpo monoclonal (Romosozumab) en fase 3 de estudio, una nueva sustancia que puede cambiar el tratamiento”

Adolfo Díaz señala que “uno de cada cuatro varones mayores de 60 años sufrirán una fractura osteoporótica”

Lunes, 29 de abril de 2013, a las 10:33

Redacción. Zaragoza
El quinto acto del Aula Montpellier en este curso ha abordado los avances en investigación sobre la osteoporosis que acaban de hacerse públicos recientemente. El profesor Adolfo Díaz Pérez ha dedicado su ponencia a hablar sobre la osteoporosis en el varón, a la que, ha señalado, “no se le ha prestado atención”. Además, se ha referido a los recientes avances en el tratamiento, la novedad terapéutica presentada la pasada semana, una nueva sustancia que puede cambiar bastante el tratamiento.

Adolfo Díaz, jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital del Mar de Barcelona.

La osteoporosis, ha indicado el jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital del Mar de Barcelona, se considera un problema de la mujer, sin embargo un tercio de las fracturas afecta a los hombres. El experto ha expuesto  que las fracturas en los varones se producen entre los 15 y 45 años, y en los mayores de 70. “Las fracturas en los varones siguen una distribución bimodal. Y la morbilidad mortalidad son mayores que en la mujer. El pronóstico es peor en los hombres. Uno de cada cuatro varones mayores de 60 años sufrirán una fractura osteoporótica” ha apuntado el profesor Díaz.

El ponente ha denunciado  el infratratamiento de la osteoporosis masculina: pocos hombres reciben tratamiento. Y ha apuntado estudios que señalan, por ejemplo, que tras una fractura de fémur, el 4,5 por ciento de los varones recdiben algún tipo de diagnóstico y tratamiento. En las mujeres, sin embargo, es el 27 por ciento.  O que a los cinco años de la fractura de fémur sólo un 27por ciento  de los varones recibe tratamiento. Mientras que, en las mujeres es un 71 por ciento.  Datos que vienen a confirmar que el varón padece la osteoporosis de forma importante y que es una enfermedad tremendamente desatendida. Así pues, manifestó el profesor Díaz, “en los varones se da una situación de grave deficiencia asistencial”.

De hecho, según ha asegurado el jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital del Mar de Barcelona, la morbilidad y la mortalidad tras fractura de fémur en el hombre es el triple que en las mujeres. Además, un 50 por ciento de los varones que la padecen queda incapacitado y más de una cuarta parte fallece antes del año.

Sobre las causas de la osteoporosis, Adolfo Díaz ha indicado que un 50 por ciento son secundarias. Como causas más directas apuntó al uso de glucocorticoides, que producen un efecto terorífico sobre el hueso, al hipogonadismo y al consumo excesivo de alcohol. Curiosamente, señaló, nuestro país, junto al vecino Francia, compartimos el dudoso honor de liderar el consumo de alcohol. Otras etiologías de la osteoporosis mencionadas en la ponencia fueron: tabaco, malabsorción, insuficiencia renal, artritis reumatoide, cáncer, o hipotiroidismo.

Por otra parte, Díaz ha subrayado que, en la osteoporosis, el condicionante genético es fundamental. Así, por ejemplo, la raza negra está más protegida por carga genética.  Y que entre otros factores que  influyen estaría el denominado lado femenino de los hombres (los niveles de estradiol más altos tienen mejor hueso).
 

En la imagen de la izquierda, miembros del Comité organizador del Aula Montpellier: el profesor José Bueno; Manuel Bueno, presidente de la Real Academia de Medicina de Zaragoza, Francisco José Carapeto y en segunda fila, el profesor Rafael Gómez Lus y el Enrique de la Figuera, presidente del Colegio de Médicos de Zaragoza. En la imagen de la izquierda:  Antonio Herrera, moderador del acto; Adolfo Díez, ponente, y Alfredo Pérez Lambán, director de Clínica Montpellier.

En cuanto a opciones terapéuticas, Díaz ha reconocido una situación bastante discriminatoria. “Los tratamientos se han estudiado más en las mujeres. No se ha considerado un problema relacionado con el hombre” señaló. En cualquier caso, los fármacos para el tratamiento de la osteoporosis están orientados a la densidad ósea. De hecho, en cuanto a efectos de los fármacos, detectados por densitometría, se constata que aumenta más la densidad ósea en la columna vertebral que en el fémur. Pero en cuanto a las fracturas, el efecto de los tratamientos tiene eficacia sobre fractura de fémur. Sobre uno de los fármacos, el ranelato de estroncio, el profesor Díaz ha recordado que está probado en varones, pero que aumenta el riesgo de infarto de miocardio, con lo que su recomendación terapéutica debe estar sujeta a esta ponderación. 

En general, la conclusión de la ponencia del Aula Montpellier sobre osteoporosis fue que la osteopatía está infravalorada e infratratada en hombres. Los estudios, ciertamente, son escasos. Finalmente, el profesor Díaz se ha referido a los recientes avances en investigación y terapéutica de la osteoporosis, y en particular al anticuerpo monoclonal (Romosozumab), que bloquea la esclerostina y ayuda a la formación de hueso. En su fase de estudio número 2 este anticuerpo ha revelado que produce un aumento muy potente de la densidad ósea. ¿Por qué aumento tan importante? Se ha preguntado el profesor Díaz. “La peculiaridad es que combina lo mejor de los dos tratamientos de la osteoporosis, frenar la pérdida ósea y aumentar la formación de hueso” fue su respuesta. A partir de ahora, en su fase 3 de estudio, el Romosozumab deberá mostrar su papel en la reducción de las fracturas concluyó Adolfo Díaz.