Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 19:50
Jueves, 13 de agosto de 2015, a las 17:34
Redacción. Barcelona
La Consejería de Salud de la Generalitat catalana ha detectado media docena de reacciones "leves" a la vacuna del virus del papiloma humano desde que empezó a suministrarla en 2008 a niñas de entre 11 y 12 años.

Carmen Cabezas.

Lo ha explicado la subdirectora general de Promoción de la Salud, Carmen Cabezas, que ha subrayado que "todos los casos han sido leves, principalmente reacciones locales adversas y lipotimias".

Según ha detallado, las reacciones más frecuentes que han sufrido las niñas son enrojecimiento de la zona, "un poco más de lo normal", mareo y dolor agudo localizado (síndrome regional complejo).

"Nada que ver con todos las secuelas que proclaman los grupos antivacunas", ha aseverado Cabezas, que ha criticado que estos mensajes generan confusión contravienen la salud pública.

Anualmente se inyectan en Cataluña unas 100.000 dosis de la vacuna del papiloma y desde 2008 se han administrado cerca de 800.000: "Para el número que se ponen, las reacciones adversas son muy bajas".

Pese a ello, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) anunció el 13 de julio que el Comité para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia Europeo (PRAC) está revisando los datos disponibles sobre el síndrome de dolor regional complejo y el síndrome de taquicardia postural ortostática por su posible relación con la vacuna del papiloma.

De las seis reacciones leves registradas en Cataluña, una responde al síndrome de dolor regional complejo que ahora están investigando las autoridades europeas: "Está resuelto. Se trata de un dolor en la zona en la que se ha puesto la vacuna que perdura en el tiempo, pero que en este caso ya está bien".

En relación al segundo síndrome que se está investigando, el de taquicardia postural ortostática, "no se tiene constancia de ningún caso en Cataluña", ha precisado Cabezas.

Clarificar la seguridad

Según comunicó la Aemps, la revisión de los datos de seguridad de las vacunas 'Cervarix' y 'Gardasil' persigue "clarificar ciertos aspectos de seguridad en su uso, que se sigue considerando favorable".

En base a las conclusiones de esta revisión, se decidirá si es necesario actualizar la información de la ficha técnica y prospecto para que tanto las mujeres como los profesionales sanitarios dispongan de la información más actualizada.

Mejoran las verrugas

Cabezas ha concretado que "todavía es pronto" para ver los beneficios de la vacuna en la reducción del cáncer de cérvix, pero ha destacado que ya se empiezan a notar beneficios relacionados con el descenso de la aparición de verrugas genitales.

En países como Reino Unido y Alemania, donde la vacunación se ha extendido hasta los 26 años, ya se ha registrado una caída de los condilomas entre mujeres vacunadas, algo que en Cataljunya podrá empezar a verse a partir del año que viene, cuando las primeras niñas que se empezaron a vacunar estarán "en plena edad de estar afectadas por enfermedades de transmisión sexual".