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Rajoy da cinco años a los ayuntamientos para que traspasen sus competencias en sanidad

Además de sugerir cambios en la tramitación de documentos sanitarios y en el Imserso

Jueves, 18 de septiembre de 2014, a las 15:00
Cristina Alcalá. Madrid
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quiere reducir y simplificar las áreas de actuación de los diferentes niveles administrativos del Estado y, para ello, lleva trabajando en una batería de propuestas desde que llegó a la Moncloa para acabar con las duplicidades en la burocracia.

En materia sanitaria, el dirigente popular da un plazo transitorio de hasta cinco años a los ayuntamientos para que traspasen su titularidad de las competencias en sanidad y educación y que queden únicamente en manos de las autonomías, con la siguiente reordenación de la financiación correspondiente. Hasta el momento, estas acciones estaban más relacionadas con salud pública, como el control sanitario de espacios públicos, así como de la distribución y suministro de alimentos.

La iniciativa no es nueva, pues estaba incluida en el anteproyecto de Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, con la que el Estado prevé ahorrar al menos 129 millones de euros en el periodo 2013-2015. Lo que no se conocía, hasta el momento, era el lustro que el presidente daba a los ayuntamientos para delegar sus competencias sanitarias en sus superiores autonómicos.

Por otro lado, el Ministerio de Sanidad propone una batería de intenciones propias, entre las que se encuentran, la ampliación del número de Centros de Vacunación Internacional (CVI), principalmente en los periodos de máxima influencia como son los estivales. Para conseguirlo, Sanidad pide atribuir a las comunidades que lo solicite la realización de las actividades de vacunación internacional en su ámbito territorial, mediantes encomiendas de gestión, evitando así demoras.

Además, pide ampliar las competencias entre el Imserso y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla en materia de servicios sociales básicos, como la ayuda a domicilio, la teleasistencia, así como subvenciones y dependencia. “De esta forma, el Estado mantendrá la titularidad de las mismas, pero se mejoraría y simplificaría el acceso de la ciudadanía a los servicios sociales, al ser gestionados directamente por dichas ciudades”, reza el informe.

Siguiendo ese afán de acabar con las duplicidades, las propuestas del Ejecutivo en sanidad también pasan por emitir documentos sanitarios europeos sin necesidad de desplazamiento físico, como es el caso de la Tarjeta Sanitaria Europea; la tramitación electrónica de nacimientos y defunciones en los centros hospitalarios y no en el Registro Civil, como se venía haciendo hasta el momento; la implantación de un historial clínico digital interoperable; o la creación de una base de datos para la tarjeta sanitaria del Sistema Nacional de Salud que logre identificar a los ciudadanos a través de un código nacional, inequívoco y vitalicio.