Redacción Médica
16 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 14:55

Los modelos autonómicos crean desigualdades en la especialidad, pero también la gestión de cada hospital

Proponen organizar una comisión dentro de la Separ que investigue el origen de las inequidades

Martes, 11 de octubre de 2011, a las 11:10

S. Melgarejo y E. Fariña / Imagen: M. Á. Escobar y D. S. Villasante. Sigüenza (Guadalajara)
Los modelos sanitarios autonómicos y su repercusión en la especialidad ha sido uno de los temas tratados en la segunda jornada del 11º Encuentro Global de Neumología, organizado por Sanitaria 2000 en Sigüenza (Guadalajara). Francisco Javier García Tirado, presidente de la Sociedad Aragonesa de Neumología (Sadar), ha moderado una mesa redonda en la que Pilar de Lucas Ramos, asesora del Comité de Formación y Docencia de Separ, ha defendido que el modelo autonómico sí afecta a la Neumología. “Tenemos una legislación que no debería permitir la inequidad, pero las comunidades autónomas no siempre siguen los principios básicos de la ley, por eso los sistemas sanitarios autonómicos influyen”, ha señalado.

Pilar de Lucas y Carmen Montero debaten sobre si los modelos autonómicos afectan o no a la Neumología.

Joaquín Sanchis Aldas y José Luis de la Cruz Ríos analizan los formatos tradicional y electrónico de la historia clínica.

“El Sistema Nacional de Salud asegura la gestión sanitaria en condiciones de absoluta equidad, calidad y participación, pero no es lo que yo creo que pasa”. Según De Lucas, “tras 25 años de transferencias en Sanidad, una cosa es lo que dice la Ley General de Sanidad y otra, lo que se hace en cada comunidad autónoma”. Así, la neumóloga ha señalado como elementos diferenciadores el gasto sanitario por persona protegida, los cupos para la formación MIR, la acreditación de la formación continuada, la financiación de los tratamientos del tabaquismo, el acceso a terapias respiratorias, la densidad de TAC por 100.000 habitantes y la distribución de neumólogos y cirujanos torácicos. Sobre esto último, De Lucas ha señalado que “la distribución es muy desigual en España” y que “cabe pensar que, si el acceso a los TAC no es el mismo, habrá más listas de espera y esto impacta en la sensación de calidad de los pacientes”. “La estructura sanitaria autonómica influye y el modelo de gestión juega un papel importante. Hay factores políticos y económicos, pero también las actitudes de los políticos y de los propios profesionales son determinantes”, ha concluido.

A la izquierda, Nicolás González Mangado, jefe del Servicio de Neumología de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid y miembro del Comité Organizador del encuentro; Pilar González Serrano, jefe de Sección de Neumología del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, y José Luis de la Cruz Ríos, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Carlos Haya de Málaga. A la derecha, Salvador Díaz Lobato, neumólogo del Hospital Universitario Ramón y Cajal, y Paul García de Oteiza, director de Marketing de Carburos Médica.

Carmen Montero Martínez, presidenta de la Sociedad Gallega de Neumología (Sogapar), ha sido la encargada de defender que los modelos sanitarios autonómicos no afectan a la especialidad. “Las transferencias aproximan la gestión de la asistencia sanitaria al ciudadano para garantizar la equidad, la calidad y la participación, y para controlar esto está la Ley de Cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud”, ha indicado. Según ha comentado, “aunque no hay datos específicos para Neumología, el gasto dedicado a hospitales y especialidades es muy similar en todas las comunidades autónomas, pero sí hay diferencias en el número de camas”. No obstante, Montero atribuye estas desigualdades “a problemas de gestión local, más que de modelo sanitario”.

En este sentido, la presidenta de Sogapar sostiene que “dentro de una misma comunidad autónoma hay muchas diferencias entre hospitales, pero no hay grandes diferencias en los modelos sanitarios de las comunidades autónomas, la cartera de servicios que ofrece cada una es muy similar y la salud es muy valorada por la población de todas las comunidades”. “Quizá no hay tanta diferencia, quizá hay mucha responsabilidad por parte de quienes dirigen las unidades de Neumología, que han de rodearse de personas competentes”, ha aseverado. En la misma línea, Pilar de Lucas ha destacado que “hay que oponerse a que los modelos de gestión generen desigualdades”.

A la izquierda, Fernando Carrillo Arias, gerente del Hospital Carlos III de Madrid, y Héctor Verea, jefe del Servicio de Neumología del Hospital de A Coruña y miembro del Comité Organizador. A la derecha, José Batista, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria de Santa Cruz de Tenerife, y Luis Callol, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid.

En el tiempo de debate que ha suscitado esta mesa, se ha lanzado la propuesta de que la Separ cree una comisión para hacer un estudio que desvele si las desigualdades se deben a los modelos autonómicos o a criterios de gestión de cada hospital o servicio de Neumología, y que los resultados se presenten a la Administración.

Formatos de historia clínica

La historia clínica ha centrado otra de las mesas de la jornada, moderada por Iñaki Arriaga Lariz, presidente de la Sociedad Vasco Navarra de Patología Respiratoria (Svnpar). Joaquín Sanchis Aldas, director honorífico del Servicio de Neumología del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona, ha comentado que una buena historia clínica es fundamental a partir del momento en que “la tecnificación creciente de la Medicina fuerza a la especialización y se abandona el acto médico individual por la asistencia en equipo”. “El residente el que se encarga de hacer la historia clínica tradicional, pero no tiene una experiencia larga y tiene una serie de prioridades que hacen que la supervisión del médico adjunto sea indispensable”, ha señalado Sanchis.

Asimismo, José Luis de la Cruz Ríos, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Carlos Haya de Málaga, ha añadido que la historia clínica tradicional “no siempre es todo lo clara y precisa que debería, se pierde y se deteriora”. De la Cruz ha detallado las ventajas que tiene sobre esto la historia clínica electrónica, como la accesibilidad, la disponibilidad, la visualización, la inalterabilidad, la agregación de datos, la gran capacidad de almacenamiento, etc. Sin embargo, ha enumerado entre los inconvenientes “la resistencia al cambio y los costes”. “Las áreas asistenciales se han incorporado en el último momento a las nuevas tecnologías y cada comunidad autónoma ha desarrollado su propia historia clínica electrónica, por decisiones políticas y de gestión, y por falta de comunicación”, ha lamentado.

A la izquierda, Jesús Escudero, director general de Gasmedi; Pedro Llorente Cachorro, director de Gestión Económica y de Compras de Productos Sanitarios y Farmacéuticos de la Comunidad de Madrid, y José Miguel Rodríguez González-Moro, presidente de la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (Neumomadrid). A la derecha, José Celdrán Gil, jefe de Sección de Neumología del Hospital Virgen del Prado de Talavera de la Reina (Toledo), y Miguel Perpiñá Tordera, neumólogo del Hospital La Fe de Valencia.

Crisis en la investigación científica

La mesa ‘Crisis en la investigación científica’ ha sido moderada por Pere Casán, director del Instituto Nacional de Silicosis y director del Área de Gestión Clínica del Pulmón del Hospital Universitario Central de Asturias. En su intervención, Francisco Javier Álvarez Gutiérrez, del Servicio de Neumología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, ha explicado que en los últimos años se ha producido un incremento del presupuesto, porque España “partía de una inversión en investigación ridícula”. “En los últimos años, tanto las empresas como los gobiernos han hecho un esfuerzo que ha llevado a España a ocupar el puesto 9º mundial en cuanto a publicaciones, y el 16º según el impacto o la calidad. Sin embargo, aunque también se ha producido un incremento de las patentes, en los últimos años está cayendo. En patentes de calidad, España está en una situación bastante más lamentable, a la cola de los países desarrollados”, ha dicho. A modo de conclusión, el doctor Álvarez Gutiérrez ha señalado que “España siempre sale reforzada de las crisis”.

La crisis en la investigación científica fue abordada por Fco. Javier Álvarez, Joaquín Casariego y Rafael Ortega.

Julio Ancochea (izq.) moderó el debate entre Antoni Torres y Jorge Gª Seoane, que hablaron de la selección de pregrado.

Por su parte, Joaquín Casariego, director general del Consorcio de Apoyo a la Investigación Biomédica en Red (Caiber), se ha referido a la necesidad que tienen los investigadores de obtener “apoyo, reconocimiento y motivación, tanto intrínseca como extrínseca”. “Además, los médicos tenemos una motivación trascendental o emocional, porque nos gusta nuestro trabajo, así como la idea de proporcionar felicidad a las personas a través de la salud”. En cuanto a los motivos de la migración, tanto hacia otros países como hacia otros sectores, el doctor Casariego se ha referido a las condiciones de trabajo, la remuneración, el desarrollo profesional, así como otros aspectos como la educación y la formación, o la falta de liderazgo y el clima político poco adecuado. En clave positiva, ha dicho que “la fuga o la recirculación también supone un valor añadido para el profesional que traspasa la frontera”. En su opinión, para mejorar la calidad de la investigación, es imprescindible “reconocer y premiar la excelencia”, así como aprobar “presupuestos blindados”. “El investigador necesita una carrera profesional adecuada, una evaluación por resultados, un salario acorde con sus funciones y un sistema de recompensa”. También ha defendido la concentración de recursos: “No es bueno que haya tantos organismos, se necesita una cabeza que lidere, que coordine y que haga que las cosas se hagan de un modo eficiente. Si hay dos cabezas, cada una tira para un sitio diferente”, ha añadido.

Finalmente, Rafael Ortega, Therapy Area director, CVM, Respiratory-Urology-Immunoinflamation de GlaxoSmithKline (GSK), ha analizado la situación actual en la investigación privada y se ha referido a “la pérdida de empleos directos” en el sector de la industria farmacéutica, algo que supone “pérdida de competitividad”. En cualquier caso, el representante de GSK ha dicho que la situación de España es muy similar a la del resto de la Unión Europea: “Hay menos presupuesto y menos moléculas nuevas. Solo tres de cada diez medicamentos comercializados proporcionan beneficios que igualan o superan el coste de su investigación”.

A la izquierda, Philippe Lecerf, director general de Vitalaire, y Sagrario Mayoralas, subdirectora médica del Hospital La Moncloa de Madrid y responsable de Neumología del centro. A la derecha, Francisco Crespo, director de Marketing de VitalAire; José Luis Viejo Bañuelos, jefe del Servicio de Neumología del Hospital General Yagüe de Burgos y miembro del Comité Organizador, y Santiago Fuentes, director de la delegación centro de Vitalaire.

Selección de pregrado en Medicina

La mesa dedicada a la ‘Selección de pregrado en Medicina’, moderada por Julio Ancochea, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario La Princesa de Madrid, ha contado con la intervención de Antoni Torres, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Clínic de Barcelona. El doctor Torres ha analizado el modelo catalán de acceso a la universidad, con un examen adicional optativo que puede valer hasta cuatro puntos a añadir sobre la nota final de la selectividad. También ha dicho que “el número de plazas para estudiar Medicina en la Universidad no está equilibrado con la oferta MIR”. “Formamos más médicos de los que se necesitan, según los datos de la Unión Europea, y el número de facultades de Medicina se ha incrementado de las 23 que había en 1977 hasta las 43 en 2011, y sigue habiendo peticiones”, ha señalado.
 

En su turno de palabra, Jorge García Seoane, vicedecano de Ordenación Académica y Profesorado de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, ha expuesto las dificultades que se producen en el acceso a la universidad por las diferencias autonómicas, y ha defendido las ventajas de implantar un distrito único: “No es tan difícil hacer una lista única, es facilísimo, y no hay que quitarle competencias a nadie. Es una cuestión de logística, se trata de centralizar la información en un sistema informático”. García Seoane también ha hablado del excesivo número de facultades de Medicina que hay en España y de la cantidad de médicos, “dos problemas que pueden ir asociados, o no”. “La Conferencia de Decanos exige una calidad suficiente, no habla de números. Algunas universidades privadas no pueden tener profesores clínicos, porque no hay gente acreditada suficiente en España. Es un problema que ya se está produciendo cuando los alumnos llegan a los cursos clínicos. ¿Vamos a aceptar a cualquiera? Por ley, las universidades deben tener obligatoriamente un porcentaje de profesores acreditados o el problema será que su título no será válido”, ha indicado.