14 nov 2018 | Actualizado: 19:10

La OMC desliga su futura protesta de colores políticos

Y niega que el motivo de la misma sean las recientes decisiones del Gobierno madrileño

Jueves, 22 de noviembre de 2012, a las 15:28

María Márquez / Imagen: Pablo Eguizábal. Madrid
El sector sanitario se sorprendía el pasado fin de semana al conocer que la Organización Médica Colegial (OMC) emplazaría a las organizaciones profesionales para protagonizar una movilización estatal en Madrid contra las actuaciones de la Administración estatal y autonómica. El secretario general de la entidad, Serafín Romero, ha confesado a Redacción Médica que no entiende tal extrañeza teniendo en cuenta que en junio de 2010, también de la mano de CESM como ocurrirá en la próxima ocasión, se concentraron frente al Ministerio de Sanidad. Pero ante todo, Romero quiere dejar claro que la iniciativa no es una afrenta contra ningún color político ni autonomía en particular.

Imagen de la concentración convocada en 2010 por la OMC, CESM y Colegios de Farmacéuticos frente al Ministerio.

Algunas voces han ligado la decisión comunicada por el presidente Juan José Rodríguez Sendín con las últimas medidas llevadas a cabo por el Gobierno de la Comunidad de Madrid. Y nada más lejos de la realidad, como ha aclarado Serafín Romero, quien a pesar de que admite “una situación sanitaria especial” en dicha región, apunta también que la conflictividad se ha extendido a otros muchos lugares, como es el caso de Andalucía y los paros convocados por residentes o la huelga que está protagonizando la sanidad asturiana. En esta línea, el secretario general de la OMC zanja la cuestión asegurando que “estamos obligados a dar un paso adelante porque nos hemos visto sobrepasados por los acontecimientos”.

La futura protesta médica recogerá el testigo de la celebrada el 26 de junio de 2010 junto a CESM y varios Colegios Oficiales de Farmacéuticos (entre ellos el de Madrid y Valencia), siendo uno de sus lemas la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, a la que se sumarán las críticas por la delicada situación que atraviesa, según Romero, “el ámbito asistencial, que es lo que realmente preocupa a la OMC”.