14 nov 2018 | Actualizado: 21:20

La intervención endovascular supone un paso adelante en la terapia del ictus

En comparación con la terapia estándar, en cambio, la tasa de hemorragia intracraneal no mejora

Martes, 03 de noviembre de 2015, a las 16:37
Redacción. Madrid
Un metaanálisis de ensayos clínicos aleatorios para el tratamiento del ictus isquémico agudo ha revelado que una intervención endovascular (como el uso de un pequeño catéter para eliminar un coágulo de sangre) frente a la atención médica estándar (administración de un agente de disolución de coágulos) da lugar a mejores resultados funcionales y mayores tasas de independencia funcional a los 90 días.

Sin embargo, los resultados de esta investigación, que se publica en la edición de este martes de JAMA, no revelaron diferencias significativas en la hemorragia intracraneal sintomática (sangrado en el cerebro) o mortalidad por cualquier causa. La terapia estándar actual para el accidente cerebrovascular isquémico agudo es la administración intravenosa de un activador tisular del plasminógeno (tPA).

Aunque el tPA intravenoso mejora la supervivencia y los resultados funcionales cuando se administra lo antes posible después de la aparición del accidente cerebrovascular isquémico, su uso está limitado por una estrecha ventana de tiempo terapéutico (menos de 4,5 horas) y por varias contraindicaciones. Tan sólo el diez por ciento de los pacientes con ictus isquémico es  potencial candidato para el tratamiento con tPA intravenoso.

Las limitaciones del uso de tPA han provocado interés hacia la terapia endovascular para el accidente cerebrovascular isquémico agudo. Esta intervención endovascular mejora el flujo sanguíneo, pero los estudios clínicos que analizan esta terapia han dado resultados variables, lo que justifica un examen más detenido, según la información de respaldo del artículo.

Trabajo en la Universidad McMaster

Saleh A. Almenawer, de la Universidad McMaster, en Hamilton, Ontario, Canadá, y sus colegas realizaron un metaanálisis que incluyó datos de ocho ensayos con 2.423 pacientes con ictus isquémico agudo (con una edad media de 67 años y el 47 por ciento, mujeres), de los cuales 1.313 a los que se les realizó trombectomía endovascular y 1.110 que recibieron atención médica estándar con tPA.

Para este análisis, la terapia endovascular se definió como el uso intraarterial de un microcatéter u otro dispositivo para trombectomía mecánica (eliminación de coágulos) con o sin el uso de un agente trombolítico químico (que revienta el coágulo).

Los investigadores descubrieron que la terapia endovascular se vinculó con un beneficio significativo del tratamiento en los resultados funcionales. La independencia funcional a los 90 días se produjo entre el 45 por ciento de los pacientes en el grupo de terapia endovascular frente al 32 por ciento de los tratados con la atención médica estándar.

En comparación con la atención médica estándar, la trombectomía endovascular se relacionó con tasas más elevadas de revascularización angiográfica en 24 horas, pero no hubo diferencias significativas en las tasas de hemorragia intracraneal sintomática (5,7 por ciento frente al 5,1 por ciento) o mortalidad por cualquier causa a los 90 días (218 muertes –16 por ciento– en comparación con 201 muertes –18 por ciento–).