Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 19:00

La deuda de la administración regional con las farmacias supera ya los 300 millones

El Consejo de COF de Cataluña se reune este miércoles para analizar la situación

Lunes, 25 de febrero de 2013, a las 19:31

Antoni Gilabert, gerente de Atención Farmacéutica del Catsalut.

Eduardo Ortega Socorro / Redacción. Barcelona
La historia se repite. De nuevo, ha llegado el día de cobro de la factura farmacéutica en Cataluña y, de nuevo, el dinero no ha llegado. Según fuentes profesionales, se trata del impago más importante de los últimos meses, unos 108,6 millones de euros, que se suman a los dos meses de retraso que acumula la administración catalana respecto a lo acordado en concierto con los farmacéuticos de la región, dejando una deuda total de 302,7 millones de euros.

Según las fuentes profesionales indicados, el Servicio Catalán de Salud (Catsalut) habría aducido “tensiones de tesorería”. Asimismo, los colegios oficiales de farmacéuticos (COF) se reunirán este miércoles para analizar la situación

Esta semana las farmacias debían cobrar los 94,7 millones de euros correspondientes a la factura de noviembre, pero este fin de semana el CatSalut les ha anunciado que no será posible. A esta cantidad deben sumarse los 99,4 millones de la factura de diciembre y los 108,6 millones de enero, ya que según el concierto estipulado con el CatSalut, las boticas deberían cobrar 50 días después de dispensar un medicamento.

En octubre de 2011 la Generalitat comunicó un retraso de un mes, un año después comunicó otro retraso de 30 días, y por ello el tiempo que pasa hasta cobrar se ha pospuesto hasta los 105 días, el doble de lo estipulado, han precisado las mismas fuentes.

Las farmacias, además, desconocen cuándo recibirán el siguiente pago, porque el CatSalut no lo ha aclarado, en un contexto en el que el retraso en los pagos ya provocó en octubre pasado la primera huelga de 24 horas en la historia de la farmacia en Cataluña, en la que los farmacéuticos exigieron además el establecimiento de un calendario claro de cobros.

Las farmacias han reiterado que la situación para las boticas es "insostenible", dado que actúan como financiadoras de los medicamentos de la población.