14 nov 2018 | Actualizado: 16:30

La Candelaria innova en la detección de pacientes con desnutrición

los profesionales del Servicio de Endocrinología de este centro observaron la necesidad de un trabajo multidisciplinar entre médicos, nutricionistas, dietistas, enfermeros y auxiliares de Enfermería

Martes, 17 de marzo de 2015, a las 18:54
Redacción. Tenerife
El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (Hunsc) ha puesto en marcha un método de cribado, denominado CIPA y diseñado por el Servicio de Endocrinología y Nutrición, para la detección de pacientes con desnutrición hospitalaria o en riesgo de padecerla a la hora del ingreso.

El jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición, Enrique Palacio,  junto con Pablo Suárez, endocrino y coordinador del proyecto de Cribado Nutricional CIPA, y la directora gerente del hospital, Mercedes Cueto.

“Existen más de 50 test que permiten evaluar el estado nutricional de un paciente y aplicar el tratamiento más adecuado, pues la malnutrición ocasiona una mayor morbimortalidad del paciente”, explica Enrique Palacio, jefe de servicio de Endocrinología del Hunsc.

Palacio indica que el método de cribado nutricional de La Candelaria "no sólo ayudará a mejorar la salud del paciente de forma integral, sino que permitirá analizar el coste-efectividad que supone aplicar este sistema en la gestión hospitalaria".

Proyecto pionero

Para buscar alternativas en el tratamiento de esta patología, los profesionales del Servicio de Endocrinología de este centro observaron la necesidad de un trabajo multidisciplinar entre médicos, nutricionistas, dietistas, enfermeros y auxiliares de Enfermería para detectar la desnutrición o el riesgo de padecerla.

En la práctica clínica existen diferentes métodos para detectar pacientes que requieren un seguimiento nutricional durante su estancia hospitalaria. La mayoría son clínicos (hacen referencia a datos como peso, talla, cambios en el peso del enfermo o en la ingesta, siendo complejos de instaurar en hospitales de tercer nivel) o automatizados (basados en datos analíticos procedentes de los laboratorios centrales pero que no pronostican bien la evolución del paciente).

El procedimiento propuesto por el equipo de Nutrición y Dietética de La Candelaria combina ambos tipos, dando lugar a un método de cribado mixto denominado CIPA (Control de Ingestas, Proteínas y Antropometría) que tiene en cuenta tanto datos antropométricos como analíticos que se utilizan en el día a día de la actividad asistencial, a los que además se ha incluido un control de las ingestas, determina Pablo Suárez, endocrinólogo y coordinador del proyecto.

En una fase de pilotaje en el que participaron 305 pacientes hospitalizados en el servicio de Medicina Interna, este sistema de cribado detectó a los pacientes con 3 veces más de riesgo de estar una semana más ingresado, reingresar antes del mes al alta, y de fallecer.

En otro estudio de validación de 221 pacientes hospitalizados en diferentes servicios no quirúrgicos, como en el estudio anterior, el cribado CIPA detectó al paciente que estaba una semana más ingresado (a diferencia de otro cribado de referencia con el que se comparó) y al paciente con mayor mortalidad durante el ingreso y hasta un mes desde el alta hospitalaria.

Cribado en hospitales de tercer nivel

En la actualidad, la Sociedad Española de Nutrición Parenteral y Enteral está promoviendo la implantación de cribado nutricional en todos los hospitales de tercer nivel en España, pero en el momento actual son pocos centros hospitalarios que lo han conseguido.

En La Candelaria ya se ha implantado en diez plantas de hospitalización y se espera concluir el proyecto a lo largo de este año. El mérito de este proyecto se divide en tres puntos: el desarrollo y validación de un sistema de cribado propio con instrumentos de uso habitual en el Hunsc; el desarrollo de una herramienta de tratamiento nutricional asociada; y la implantación progresiva del cribado CIPA en el hospital.

Sus responsables señalan que se trata de un modelo de trabajo exportable (incluida su implantación en el sistema informático con el que trabajan casi todos los centros hospitalario de Canarias), del que se espera que en el futuro otros centros hospitalarios puedan incorporar esta herramienta de cribado.

Un proyecto con premio

El esfuerzo de la Unidad de Dietética y Nutrición del servicio de Endocrinología se ha visto recompensado con la concesión de una beca de investigación por parte del Instituto de Salud Carlos III, a través de la Subdirección General de Evaluación y fomento de la Investigación del Ministerio de Economía y Hacienda y en coordinación con la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Sistema Canario de Salud.

El responsable de llevar a cabo este estudio será Pablo Suárez, quien como coordinador del proyecto desde sus inicios, analizará la evaluación del coste-efectividad de la implantación del cribado nutricional CIPA en La Candelaria, comparando los efectos en salud y los costes sanitarios de pacientes hospitalizados a los que se les aplica el cribado nutricional frente a los que se aplica la práctica clínica habitual.

En palabras de Mercedes Cueto, directora gerente del centro hospitalario, "se trata de un ensayo clínico controlado sobre pacientes que ingresen en las plantas de Medicina Interna y Cirugía General y Digestiva para la identificación precoz de casos de desnutrición y que cuyos resultados, incrementarán la investigación científica sobre esta materia, ya que en la actualidad existe poca literatura científica que evalúe el beneficio económico de un sistema de cribado nutricional en un hospital de tercer nivel".

Este proyecto de investigación deberá superar diferentes etapas, como el diseño de protocolos y cuestionarios, el reclutamiento de pacientes y seguimiento de los mismos, la fase de depuración de la base de datos e identificación de costes unitarios, el análisis de esta información, así como la publicación y difusión de los resultados obtenidos.