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“La capacidad reguladora del Ministerio de Sanidad es realmente muy pobre”

Denuncia que desde el año 2011 hasta el 2013 la subvención que el Estado concede a la institución ha disminuido en casi un 60 por ciento

Martes, 23 de abril de 2013, a las 21:34

Javier Leo / Imagen: Pablo Eguizábal. Madrid
El presidente de la Real Academia Nacional de Medicina (RANM), Joaquín Poch (Barcelona, 1946), repasa en 'El café de redacción' de Redacción Médica los principales temas de actualidad que afectan al colectivo médico y valora el papel del Ministerio de Sanidad y las comunidades en las reformas puestas en marcha. Poch, a punto de cumplir un año al frente de la RANM, asegura que, a pesar de los avatares económicos, la institución está más viva que nunca y no duda en destacar que el Museo Nacional de Medicina Infanta Margarita es uno de los proyectos culturales más importantes que existen en estos momentos en España.

Joaquín Poch, presidente de la RANM.

A su juicio, ¿cuáles son los principales retos y obstáculos a los que se enfrenta la profesión médica en la actualidad?

La profesión médica como tal es un colectivo extraordinariamente heterogéneo que además está en un contexto político-administrativo también muy heterogéneo. La principal preocupación del médico de a pie es el trabajo. Los médicos raramente hemos hecho reivindicaciones de tipo gremial o salarial, pero sí que se observa una preocupación respecto al marco laboral en el que nos vamos a desenvolver. Contratos eventuales, de guardia, interinos, y todos diferentes en cada región,  a lo que se suman privatizaciones y externalizaciones. Eso provoca en el momento actual un marco de inestabilidad laboral y emocional, incluso para los que tienen trabajo. Es una preocupación seria, conseguir un marco laboral estable, jurídicamente seguro en el que sepamos a qué atenernos. Es fundamental. Y es algo a lo que la profesión médica tiene muy poco acceso en general. Parece como si los poderes públicos se olvidaran de que el dador último de salud, el administrado último, no deja de ser el profesional sanitario. Sin embargo, nuestra opinión solo se tiene en cuenta de una manera muy relativa.

La profesión médica necesita un marco estable, pero, ¿no apunta todo a que se va en la dirección contraria?

La vida por sí misma es inestabilidad absoluta, lo que necesitamos son marcos relativamente estables. En el momento actual bruscamente se dice que se ha acabado el Estado de Bienestar. No es así. Por profunda que sea la crisis, no creo, y en ello coinciden economistas con estudios muy serios, que nos quedemos por debajo de los niveles de 2004 y 2005, que eran niveles muy aceptables. Que el sistema necesita reformas, sí.  Tiempos de crisis no pueden ser tiempos de seguridad, pero eso no significa que no sea una de las aspiraciones que tengamos. No pedimos estabilidad porque seamos conservadores, porque nuestro oficio precisamente se basa en percibir el cambio. En pocas profesiones cuando llevas 10 o 15 años en la carrera se puede decir que casi nada de lo que estudiaste en la facultad te sirve ahora. Si nos dejan un poco de tranquilidad en el ámbito laboral redundará en el bien de la profesión y en el bien del enfermo.

Se acaba de cumplir un año de la entrada en vigor del Real Decreto 16/2012 ¿Qué opina sobre esta reforma?

Este Real Decreto es una cosa larguísima con un preámbulo como si fuera el de una ley orgánica. Sin embargo, a la hora de la verdad es un decreto regulador de precios farmacéuticos. Del resto dice poco que no se supiera. Dice poco porque la capacidad reguladora por parte del Ministerio de Sanidad, al margen del Consejo Interterritorial, es realmente muy pobre. Hemos dejado de ser, entre comillas, funcionarios del Estado, para serlo de las comunidades autónomas. Desde el Estado se pueden hacer aproximaciones amplias y extraordinariamente abstractas en aspectos económicos como la regulación de los precios farmacéuticos. Ese es básicamente el meollo de la cuestión, lo demás son cosas recogidas ya en decretos anteriores.

Poch valora las principales reformas sanitarias.

La RANM como foro de debate de los ajustes.

Otro decreto recientemente aprobado que sí afecta a su labor diaria es el del ‘jubilado activo’ ¿Cómo lo valora?

Hay que tener en cuenta que al médico le paga la comunidad autónoma y que cuando se jubila pasa al fondo de pensiones del Estado. Es evidente, por tanto, que la comunidad si quiere ahorrar le interesa jubilar cuanto antes y al Estado lo contrario. Muchos médicos en la Comunidad de Madrid que podían ejercer hasta los 70 años, con la nueva ley de sostenibilidad se van a ver obligados bruscamente de un mes para otro a jubilarse, cuando no era su previsión. Cuando hablo de seguridad jurídica me refiero a esto. Es muy difícil pedir a la gente que esté tranquila cuando ves que cualquier decreto ley de cualquier comunidad puede cambiar aspectos tan importantes.

La experiencia clínica sigue siendo algo muy valioso y cuando las personas a los 65 años se sienten con el entusiasmo necesario, con la persistencia vocacional, con la capacidad de innovación que se le debe exigir a un médico, está en las mejores condiciones de su vida para seguir ejerciendo la Medicina clínica.

¿Qué opina sobre el plan de externalización de servicios puesto en marcha por la Comunidad de Madrid?

Como opinión personal, a priori la externalización corresponde a visiones distintas de lo que debe ser la Administración Pública: los que entienden que la Administración debe ser la dadora de servicios; y los que entienden como criterio liberal europeo que la Administración es la garante y supervisora, pero no necesariamente debe administrar el servicio. Teóricamente, sobre el papel, las dos cosas pueden hacerse en un contexto que cumpla los preceptos constitucionales de garantizar la asistencia sanitaria al cien por cien de la población. Tal y como están planteados los nuevos planes, sobre el papel la Comunidad de Madrid ha tomado las medidas necesarias para que ese servicio externalizado se dé en las mejores condiciones posibles. Se garantiza la estabilidad laboral de todos los empleados públicos de estos hospitales y se crea la figura de un director general que va a supervisar la calidad de estos servicios. ¿El ahorro pretendido de 150 millones de euros se puede conseguir? Probablemente sí. ¿Manteniendo las mismas plantillas y servicios? Es una posibilidad. En teoría se va a mantener la calidad, las plantillas y además se generará ahorro; es difícil objetar a eso.

El presidente denuncia el recorte de la subvención pública.

La aspiración del médico es conseguir un marco laboral estable.

¿Está de acuerdo con aquellos que dicen que todavía faltan datos que respalden este tipo de externalizaciones?

No soy un experto en administración sanitaria, pero lo que sí es cierto es que, en principio, si nosotros comparamos nuestro gasto sanitario y la dación de servicios de nuestro sistema, el coste real es uno de los más bajos de Europa, lo que significa que está muy bien administrado. Tenemos una sanidad extraordinaria con un gasto que no es excesivo en comparación con los países de nuestro entorno. ¿Dicen que va a ser más barata la administración privada? Realmente si no se pone en práctica es muy difícil saberlo.

Vistas las reformas más destacadas en la sanidad española ¿Qué papel juega la RANM en este escenario?

Es necesario dejar claro que la RANM no es una organización gremial, es una organización fundamentalmente científica y nuestro papel es el del fomento y la difusión de la ciencia médica básica y aplicada, lo que viene siendo Biomedicina y la Medicina clínica. Es nuestro papel fundamental. Eso no quiere decir que dentro de la Medicina clínica el aspecto de la administración sanitaria empieza a entrar dentro de los contenidos médicos. Incluso algunas facultades lo están incorporando. Somos sensibles a ese problema. Nuestro papel es el de ofrecer un foro de discusión y de reflexión sobre esta cuestión. Un sitio donde de forma ordenada y razonable se pueda discutir absolutamente sobre todo. En pocos sitios se puede encontrar una organización tan privilegiadamente estructurada como para albergar este tipo de debates. Las Reales Academias en general no son ámbitos de debates de brocha gorda. No se acoge la demagogia de la lucha política del día a día tal y como se ve en los telediarios. Lo nuestro es la reflexión pausada, serena, profunda, científica, con datos en la mano de lo que está pasando y de lo que es previsible que pase por parte de expertos y por gente directamente implicada en el proceso.

Joaquín Poch.

Cerca de cumplirse un año desde que fuera nombrado presidente de la RANM ¿Cómo valora el trabajo realizado hasta ahora?

En poco tiempo cumpliré un año como presidente y en los cuatro anteriores fui vicepresidente, por lo que tengo una visión desde dentro de la institución de casi cinco años. Cuando uno ve lo que ha hecho siempre se tiene la sensación de que podría haber hecho más, pero cuando uno toma cierta distancia y lo mira con cierta objetividad, realmente puede verse que este año hemos seguido la línea ascendente que veníamos siguiendo durante los últimos años. Hemos incrementado significativamente en términos absolutos nuestra actividad en este último año, y en términos relativos mucho más si tenemos en cuenta que desde el año 2011 hasta el 2013 la subvención que el Estado concede a la RANM ha disminuido en casi un 60 por ciento. Y entre 2012 y 2013 casi un 40 por ciento. Es decir, que hemos hecho incluso más, bastante más que otros años, con unos recursos muchísimo más limitados. En ese sentido estoy satisfecho, aunque siempre se puede hacer más.

Ha hecho mención a la reducción drástica de las subvenciones públicas ¿cree que, si continúa esta tendencia, la RANM corre peligro de desaparecer o de menguar su posición?

No. La RANM no desaparecerá porque está más viva que nunca. Y porque la Academia fundamentalmente persiste por la voluntad de los miembros que la forman. A lo que sí obliga esta situación es a recrear nuestra forma de actuar para terminar siendo una sociedad económicamente independiente. Si no, será muy difícil que podamos cumplir todos nuestros proyectos. En ello estamos, y lo estamos consiguiendo en este año de gran dificultad económica. Volverán los tiempos en los que el Estado se convenza de que estas grandes instituciones culturales tienen que ser soportadas en cierto sentido con dinero público, porque cumplen una función social importante. Si no es así, nosotros sí que tenemos esa conciencia y esa responsabilidad social de que la Academia debe mantenerse, no solo la nuestra, si no todas las Reales Academias que existen en España, y para eso trabajamos todos los días buscando apoyos, buscando subvenciones y realizando actividades que nos proporcionen ese apoyo económico imprescindible.

¿Cómo puede sobrevivir la RANM al nivel actual si en un momento dado se retiran las subvenciones públicas?

Ese no es un escenario que contemplemos. Tenemos la promesa firme de que el nivel de subvención que nos permite el pago de las nóminas de nuestros empleados fijos se va a mantener por lo menos en el 2014. Es posible que a partir de ahí la crisis se vaya superando poco a poco. Lo que sí contemplamos es un escenario en el que cada vez debemos tener una mayor independencia económica del Estado para poder desarrollar proyectos más importantes al servicio de la sociedad.

¿Considera positiva la herencia recibida por los anteriores presidentes y, en concreto, por parte de su predecesor Manuel Díaz Rubio?

Llevo en la RANM desde 1986 y he conocido a muchos presidentes y vicepresidentes, gente toda con una extraordinaria personalidad. Todos ellos han dejado una herencia cultural importantísima, dando una vida nueva a la sociedad científica que es la Academia. Díaz Rubio es un presidente con el que he convivido personalmente como vicepresidente y me tengo que solidarizar de una forma absoluta con su labor. De todos los presidentes que yo he conocido, probablemente sea en muchos aspectos el más creativo, porque un momento dado ha sabido modernizar y abrir la Academia hacia el futuro. La herencia que he recibido es excelente, lo mejor de lo mejor.

El presidente de la RANM en los estudios de Sanitaria 2000 junto con Javier Leo, redactor de Redacción Médica.

¿En qué puntos difiere su plan de trabajo del acometido por el anterior presidente?

Al margen de verbalizaciones y opiniones distintas, en el fondo, el espíritu de la Academia está recogido en sus estatutos. Este es un documento de consenso entre todos los académicos que se aprobó tras un parto largo y que ha sido ratificado por el Ministerio de Educación en 2011. ¿Cuál es mi labor en este momento? Desde hace algo más de cuatro años se han emprendido grandes proyectos aún por finalizar, mi misión principal es llevarlos a cabo en este mandato. Por ejemplo, afianzar nuestra presencia en internet, en los medios, en los foros de discusión científica y sanitaria y otros proyectos que tenemos como el banco de imágenes, la televisión de la RANM, etc.

Siempre hay proyectos nuevos. Este año por ejemplo nos hemos empeñado en cubrir el espectro de la docencia médica y nos hemos abierto a cursos de actualización de Atención Primaria con un éxito extraordinario. Además, somos conscientes de que vivimos en un contexto de crisis y de que el sistema sanitario debe ser modificado. Por este motivo, desde la RANM, que fundamentalmente es un foro de debate serio, reposado, profundo, donde se va muchas veces a escuchar y a reflexionar luego, se ha invitado a muchas personalidades del ámbito económico y del ámbito social en un ciclo que hemos llamado ‘Sostenibilidad del Sistema Sanitario en tiempos de crisis’. Dentro de ese marco pretendemos que vengan diversos consejeros para que expongan sus visiones y sobre ellas poder reflexionar y sacar nuestras conclusiones. Entendemos que la Academia fundamentalmente es un foro de reflexión.

¿Se incluirán nuevos sillones de especialidades durante su mandato?

De acuerdo con los estatutos tenemos un número máximo de académicos. Ser académico es algo que se extingue con la vida, pero también es cierto que, llegado un momento, muchas veces un académico puede pasar a supernumerario y su sillón ser ocupado por una persona más joven. Realmente en la RANM están representadas casi todas las áreas de conocimiento, si bien es cierto que hay otras áreas muy establecidas y consolidadas que en un momento determinado no tienen representación y hay que buscarla. Esto nos da un apoyo importante para una de las misiones estatutarias asignadas a la RANM por parte del Estado: la elaboración de informes y partes para las Administración General del Estado, las administraciones autonómicas y, sobre todo, muy importante, para la Administración de Justicia.

Joaquín Poch.

La RANM es requerida con muchísima frecuencia para elaborar informes sobre pleitos sanitarios y su opinión es muy tenida en cuenta por los tribunales, porque los dictámenes están muy bien elaborados. Hay algunas áreas que no están cubiertas, pero podemos decir que con las últimas incorporaciones cubrimos prácticamente todo el espectro de la actividad médica actual.

¿Cuáles son los principales proyectos que pondrá en marcha la RANM en los próximos meses?

Para principios de año pondremos en marcha una exposición sobre la historia de la cirugía, desde los albores hasta el mundo moderno. Desde los tiempos mágico-religiosos hasta la cirugía contemporánea. Esta exposición se enmarca dentro del gran proyecto global matricial impulsado por Manuel Díaz Rubio del Museo Nacional de Medicina Infanta Margarita. Creo que este museo es uno de los proyectos culturales más importantes que existen en nuestro país. Lo es porque realmente mostramos para los expertos y para el público en general grandes colecciones, explicaciones globales del cuerpo humano sano y enfermo, o cuál ha sido la aportación de los médicos españoles al desarrollo de la ciencia médica, que ha sido muy grande y muy poco conocida. Yo creo que en una civilización como la actual, científico-técnica básicamente, tiene una importancia extraordinaria un museo de estas características. Para mejorar el conocimiento del cuerpo humano por parte de la población general pero también para mejorar los hábitos de salud, muchas veces tan importantes como la Medicina clínica. Aparte de ser una obra bellísima cuando se culmine, puede tener un componente pedagógico general para la población de extraordinario valor.

Acceda al video de la entrevista completa en Sanitaria 2000 TV