Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 18:00

El Libro Blanco de RRHH propone la profesionalización en la gestión clínica

El texto destaca la necesidad de desarrollar plenamente las leyes sobre recursos humanos

Lunes, 07 de julio de 2014, a las 17:28
Hiedra García Sampedro. Madrid
El Libro Blanco sobre Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud encargado por el Ministerio de Sanidad a su Consejo Asesor y a la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) busca que se profesionalice la labor de gestión clínica en los centros sanitarios, porque hasta ahora, era una actividad “de trabajadores motivados y deberían ser personas formadas en gestión”, algo que debería estar abierto a “cualquier profesional”, según ha comentado Ángel Gil, vicerrector de la URJC, en el curso de verano de la Fundación Universidad Rey Juan Carlos (URJC)-Instituto Roche ‘Nuevos retos y desafíos de los Profesionales Sanitarios en el SNS: gestión, innovación y sostenibilidad’.

Ángel Gil.

El documento se terminó a finales de 2013 y alude a la necesidad de una formación específica en gestión clínica. También se exige en este libro blanco que se activen normativas sobre recursos humanos como la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias “porque veíamos que estaban muy paradas”, según ha comentado Ángel Gil, quien ha recordado que este texto se redactó antes del impulso que se ha dado a la troncalidad, al desarrollo profesional o al registro estatal de profesionales.

Entre las premisas sobre las que se basa el libro blanco, Ángel Gil ha destacado el cambio en el perfil de los pacientes hacia la cronicidad y el envejecimiento. Por esta razón, los creadores de este libro blanco han incidido especialmente en la necesidad de desarrollar políticas de coordinación de los servicios sociales y sanitarios. El 80 por ciento de las patologías son crónicas de bajo riesgo, ha recordado el vicerrector.

En cuanto a la gestión de los recursos humanos, el libro blanco destaca la necesidad de una superespecialización de los profesionales, “pero no de todos, ni en todos los sitios”, asegura Ángel Gil, quien señala que la última conclusión de este texto es la petición de un pacto por la sanidad entre gobierno, comunidades, grupos políticos, agentes profesionales, sociales y económicos, “que a veces se les olvida”, se lamenta.