21 nov 2018 | Actualizado: 12:55

El Gobierno aprueba el ajuste de 132 millones y “blinda” sanidad y dependencia

El Gobierno de Navarra los considera “fundamentales” y los quiere “preservar de cualquier ajuste presupuestario”

Miércoles, 20 de junio de 2012, a las 13:18

Redacción. Pamplona
El Gobierno de Navarra ha acordado en su sesión de este miércoles el ajuste presupuestario de 132 millones de euros para hacer frente a la caída de la recaudación y poder cumplir así el objetivo de déficit del 1,5 del PIB. Según ha explicado la presidenta navarra, Yolanda Barcina, en este recorte no se verán afectadas las partidas presupuestarias del departamento de Salud, ni tampoco las concernientes a la Ley Foral de los Servicios Sociales y la Ley de Dependencia.

Yolanda Barcina, presidenta de Navarra.

Por tanto, dicho ajuste se realizará mediante la reducción del gasto corriente de la Administración (-11,84%) y de las entidades financiadas por el Presupuesto de Navarra (-17,76%), lo que permitirá un ahorro de 62 millones de euros; así como de la reducción de las inversiones, tanto las realizadas directamente por el Ejecutivo (-23,68%) como por las entidades subvencionadas (-19,24%), por un importe total de 60 millones.

A estos 122 millones de ajuste, se suman 10 millones adicionales que provienen de la inejecución parcial del Plan de Dinamización de la Economía y el Empleo, cuyas actuaciones inmediatas van a centrarse en el refuerzo de las políticas activas de empleo. Tras la sesión de Gobierno, la primera desde que el pasado viernes se rompiera el acuerdo de coalición PSN y UPN, Barcina ha precisado que, dado que este ajuste de 132 millones de euros se aprueba por acuerdo de Gobierno, no necesita recibir el visto bueno del Parlamento.

La presidenta del Gobierno ha explicado que el acuerdo de Gobierno excluye expresamente de ser disminuidos una serie de gastos, unos por ser de obligado cumplimiento o esenciales para el funcionamiento de la Administración, como es la aportación de Navarra al Estado, y otros porque el Gobierno de Navarra los considera fundamentales y quiere preservar de cualquier ajuste presupuestario.

Entre las entidades subvencionadas, a las que con carácter general se les va a recortar un 17,76% del gasto corriente y un 19,24% de las ayudas para inversión, también hay tres excepciones: la Universidad Pública de Navarra, a la que se le aplicará una reducción del 5% en transferencias corrientes; el Parlamento de Navarra y al Consejo de Navarra, a los que se les aplicará una reducción del 12% para gasto corriente y un 25% para transferencia de capital; y las sociedades públicas, que verán elevados hasta el 25% su porcentaje de reducción tanto en gastos corrientes como en inversiones.

El ajuste presupuestario se realizará en el marco de 718 millones de euros de gasto que restan en el Presupuesto de Navarra de 2012 tras descontar tanto los gastos ya citados como ineludibles o fundamentales (Salud, Educación, Dependencia).

Los ajustes de personal no afectarán a la OPE de Enfermería

La presidenta ha explicado también que el ajuste aprobado no tiene repercusión en las retribuciones del personal al servicio de la Administración Foral de Navarra.

No obstante, sí se han adoptado dos medidas en materia de personal que supondrán contención de gasto y, posiblemente también ahorro económico, aún sin cuantificar: se limita la cobertura de vacantes generadas al 10 por ciento; y no se convocarán nuevos procesos selectivos de ingreso en la función pública (esta medida no afecta a la reciente convocatoria de oposición de Enfermería).

Seguimiento continuo de los datos

Con estas medidas de ajuste del gasto, el Gobierno de Navarra tiene previsto alcanzar el cumplimiento del objetivo de déficit del 1,5 por ciento del PIB regional de Navarra, aminorando el gasto en la misma cuantía que se prevé caigan los ingresos tributarios durante 2012, según las últimas estimaciones disponibles, correspondientes al mes de mayo.

No obstante, el Gobierno de Navarra actualizará como mínimo cada dos meses dichas previsiones, atendiendo a la evolución de los ingresos, a la ejecución de los gastos y a las posibles modificaciones en el entorno económico y fiscal, para poder adoptar las soluciones que sean precisas y que garanticen el cumplimiento del objetivo de déficit.