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El ciudadano, menos satisfecho con la pública

En 2011 un 73,3 por ciento consideraba la atención buena o muy buena, y ese dato se reduce hasta el 70,6 por ciento

Miércoles, 14 de agosto de 2013, a las 11:03

Redacción. Madrid
El 70,6 por ciento de los españoles opina que la sanidad funciona bien o muy bien.  Así se desprende del Barómetro Sanitario de 2012 realizado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Ese dato, en el Barómetro de 2011 llegaba hasta el 73,3 por ciento, por lo que se detecta una bajada significativa de tres puntos en la satisfacción ciudadana con el Sistema Nacional de Salud.

Frecuentación de los niveles asistenciales. Fuente: Barómetro Sanitario 2012, Ministerio de Sanidad y CIS.

En una escala de puntuación del 1 al 10, la satisfacción general de los ciudadanos con el sistema sanitario público se sitúa en 6,57 puntos, mientras que el año pasado era 6,59. La mayoría de los ciudadanos se manifiestan partidarios del uso del sistema sanitario público frente al privado. Así ocurre en las distintas opciones analizadas por el estudio:

• Consultas de Atención Primaria (64,4%).

• Consultas de atención especializada (51,1%).

• Ingreso en hospital  (60,7%).

• Urgencias en hospital (60,1%)

La preferencia por centros sanitarios públicos se justifica por la tecnología y los medios disponibles que disponen los centros y por la capacitación de sus profesionales médicos y de enfermería.

Para los centros privados, la rapidez en la atención y el  confort de las instalaciones son los aspectos que decidirían su elección.

Medicamentos e internet

Esta edición del Barómetro Sanitario explora la opinión de los ciudadanos respecto a la venta de medicamentos por Internet. El  78,8 por ciento  opina que los medicamentos vendidos por Internet no son seguros. Sólo un 0,7 por ciento compró medicinas por internet.

Receta electrónica

Más de la mitad de las personas conocen  el sistema de receta electrónica, y 3 de cada 10 personas entrevistadas lo han usado. El 83,3 por ciento de las personas que lo han utilizado consideran que la principal ventaja de este sistema es que evita visitas a los médicos sólo para que les expidan recetas; además evita o reduce el cúmulo de medicamentos en los domicilios (31,8 por ciento).

Tabaco

Como consecuencia de las medidas antitabaco en vigor, de todas las personas encuestadas que declaraban que eran fumadoras,  el 11,7 por ciento manifestó que había dejado de fumar  a lo largo de 2012 y un 20,7 por ciento que fumaban menos que antes.

Sostenibilidad del SNS

El 42,5 por ciento de las personas entrevistadas en 2012 estaban de acuerdo con que todos los pacientes pagasen sus recetas según su nivel de renta. El 81,3 por ciento se manifestaban su desacuerdo con la posibilidad de que las visitas al médico de cabecera y a urgencias pudieran tener algún coste económico.

Valoración de la atención clínica

El 71 por ciento de los ciudadanos ha consultado en el último año al médico de Atención Primaria, el 45.6 por ciento al especialista y el 9,4 por ciento ha  ingresado en un hospital.

Más de 8 de cada 10 ciudadanos manifiestan que la atención clínica que han recibido en los distintos niveles asistenciales de la sanidad pública fue muy buena o buena:

1. El 87,6 por ciento en las consultas de atención primaria (médico de familia)

2. El 83,4 por ciento en las consultas de los médicos especialistas.

3. El 86,7 por ciento en los hospitales.

Aspectos más valorados en la sanidad pública

En una escala de 1 a 10, los aspectos más destacados de la valoración de los servicios sanitarios son los siguientes:

En las consultas de Atención Primaria:

1. La cercanía de los centros (8,09).

2. La confianza y seguridad que transmite el médico (7,80).

3. El trato recibido por el personal sanitario (7,74)   

En consultas de Atención Eespecializada:

1. El número de especialidades al que hay acceso (7,64)

2. El equipamiento y los medios tecnológicos (7,54).

3. El trato recibido por los profesionales (7,42).

En los hospitales:

1. El equipamiento y la tecnología de los hospitales (7,93).

2. Los cuidados del personal de enfermería (7,49) y médico (7,41).

3. La información recibida sobre la evolución del problema de salud

(7,39).

En estos aspectos, las valoraciones asignadas en esta edición son las mayores desde 2008.

En las Urgencias:

El 28,5 por ciento ha acudido a un servicio de  urgencias, siendo la población más joven (entre los 18 y 34 años) la que acude en mayor proporción a este servicio. El 79 por ciento quedó satisfecho con la atención recibida y para el 66,8 por ciento la atención se produjo con rapidez frente al 31,9 por ciento que opinó lo contrario. En 2011, era el 67,4 por ciento el que pensaba que se había actuado con rapidez.

El 45 por ciento de las personas que solicitan atención urgente fueron directamente al hospital, fundamentalmente por encontrarse fuera del horario consulta de su médico de Primaria o por creer que en el hospital hay más medios para atender a la urgencia.

Ingresos, consultas y pruebas diagnósticas

Entre los aspectos mejorables destacan el tiempo de demora para el ingreso no urgente en el hospital (4,84); el tiempo que tardan los médicos especialistas en ver a los pacientes desde que piden cita (4,94) y el tiempo que se tarda en hacer las pruebas diagnósticas en atención especializada (5,04).

En este sentido, las personas entrevistadas consideran que la repercusión que tiene el problema de salud sobre la autonomía del paciente para su propio cuidado debe ser el principal criterio para establecer el orden de las listas de espera para intervenciones quirúrgicas (53,8% de respuestas).

Igualdad en el Sistema Nacional de Salud

El Barómetro Sanitario 2012 muestra que la mayoría de los ciudadanos considera que la sanidad pública mantiene la equidad en sus prestaciones entre las comunidades autónomas (así lo cree el 42,8 por ciento de la población), si bien el 82,5 por ciento reclama a las comunidades autónomas que se deben poner de acuerdo a la hora de ofrecer nuevos servicios a los ciudadanos.