15 nov 2018 | Actualizado: 21:10

El ‘big data’ irrumpe en el ámbito de la imagen oncológica

Philips y la institución de Lisboa se alían para innovar y equipar la investigación del cáncer

Sábado, 25 de abril de 2015, a las 13:59
Javier Barbado. Lisboa
El Centro Champalimaud para la Investigación de lo Desconocido (que pertenece a la fundación homónima), con el apoyo de Philips, y el Hospital Monte Sinaí de Nueva York harán realidad, en los próximos seis meses, una plataforma de patología oncológica digital que permitirá el intercambio instantáneo de esta clase de información entre ambos centros.

El vicepresidente ejecutivo de Philips (al fondo) firma el acuerdo con el responsable de la Fundación Champalimaud.


 A partir de ese periodo, en el que se desarrollará una prueba piloto de esta suerte de big data, ambas instituciones pasarán a formar parte de una red todavía mayor constituida por seis hospitales que, a priori, compartirán los datos digitales en una combinación sinérgica de obtención, procesado y envío de imágenes con valor diagnóstico y terapéutico.

Luis Cueva, director de Sistemas de Imagen en Philips; Juan Sanabria, presidente de la compañía, y Carlos Cardón.


El hospital neoyorquino ya dispone de un sistema sanitario integrado en el que se comparte información. Ahora se trata de compartirla e integrarla en otras redes, primero con la Fundación Champalimaud, y, en el futuro, con el mayor número de centros de referencia en todo el mundo.

Directivos de Philips y de la Fundación durante la jornada. Primero por la izq., Celso Matos, del Centro Clínico Champalimaud.


En el ensayo del primer semestre, la Solución de Patología Digital (como la denominan fuentes de Philips consultadas) estará provista de un servidor, un sistema de gestión de imagen, una estación de trabajo y un escáner ultra-rápido fabricado por esta compañía.

En este contexto, Carlos Cordón, director de Patología del Centro Clínico Champalimaud, ha ratificado que se ha previsto el escaneado de cientos de imágenes guiado por tecnología informática, lo cual, en efecto, equivale al conocido como big data aplicado a un área concreta del conocimiento: “Queremos digitalizar y analizar imágenes del microscopio”, ha señalado, como punto de partida imprescindible para el tratamiento de la enfermedad.

Aplicaciones clínicas e investigación traslacional

El especialista ha insistido en que la gestión de la salud constituye la clave del cambio de paradigma en la Medicina: “Algunos expertos vaticinan costes de billones de dólares en países como Estados Unidos atribuibles a las enfermedades crónicas en los próximos años”, ha incidido. En alusión al big data, ha subrayado que “se trata de un proyecto muy ambicioso que consiste en desarrollar una herramienta más que en cambiar las cosas”, ha reflexionado.
 
La clave reside en pasar de un abordaje terapéutico centrado en las opiniones médicas, a otro que las complete con imágenes objetivas sobre el tumor, su grado de extensión y la afectación de órganos y sistemas concretos.

El Sistema de Salud del Monte Sinaí (Nueva York), ha recordado, está compuesto por siete hospitales, más de 46 clínicas y 12 centros de cirugía, amén del “mayor departamento de Patología de Estados Unidos con cerca de 1.200 profesionales”.

Acelerador lineal de alta precisión
                 
En otra intervención también llevada a cabo este viernes en la sede de la Fundación Champalimaud,  Cristina Bescós, directora de Programas Europeos de Home Healthcare Solutions de Philips, ha señalado a la telemedicina como el eje de cambio de la atención del cáncer en el futuro, y ha descrito las experiencias de esta índole que ya se lleva a cabo.

Una profesional de la Fundación Champalimaud muestra una de las salas para pruebas de imagen multidimensionales.

 
Según ha explicado, la compañía trabaja en programas dotados con equipos de multiasistencia que proporcionan el tratamiento y el apoyo terapéutico necesarios para los enfermos de cáncer. Se trata de trasladar las técnicas y procedimientos que se realizan en los hospitales y unidades de cuidados intensivos a otros ámbitos como los hogares, para lo cual se dispone de centros de control donde se procesa y comparte la información.

“El cinco por ciento de la población gasta el 80 por ciento de los recursos sanitarios”, ha recordado; de ahí que la telemedicina sea vista como una opción de ahorro nada desdeñable. “Se trata de monitorizar al paciente y de hacerle participar en la gestión de su enfermedad”, ha subrayado.

Bescós también ha resaltado la atención holística y humanitaria de enfermo, que en ningún caso debe eludir la teleasistencia.

En declaraciones a Redacción Médica, la especialista ha confirmado que, en Inglaterra en concreto, ya se han llevado a cabo ensayos de la atención en casa del paciente con cáncer con ayuda de tecnología médica avanzada que permite medir variables clínicas y hacérselas llegar por vía telemática a los profesionales.

Aceleradores lineales: última tecnología terapéutica
 
Por otra parte, Zvi Fuks, director en el Centro Champilamaud, ha informado de algunas innovaciones en la cura del cáncer que lleva a cabo, de forma pionera, la Fundación homónima, en concreto el uso de dosis única de radiación de tumores a partir de aceleradores lineales, una aplicación de estos aparatos relativamente reciente que consigue administrar una solo dosis de agente radioterapéutico, mucho más elevada y concentrada que las convencionales, gracias a la capacidad de la máquina de delimitar el tejido diana del sano con el menor margen de error posible.

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