Redacción Médica
18 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 19:05

Cuatro enfermedades se incorporan en enero a la prueba del talón

La Consejería ampliará el crédito en 400.000 euros hasta alcanzar los 720.000 euros

Sábado, 24 de octubre de 2015, a las 12:38
Redacción. Valladolid
La Consejería de Sanidad incorporará en enero la detección de cuatro nuevas enfermedades en recién nacidos por medio de la llamada prueba del talón, que permite conocer de forma precoz con una simple muestra de sangre si el bebé las padece. En estos momentos, el programa de cribado neonatal incluye la detección de patologías que son poco frecuentes, pero que si no se detectan a tiempo pueden producir discapacidad mental o alteraciones irreversibles en algunos órganos.

Agustín Álvarez.

A las enfermedades de hipotiroidismo, fenilcetonuria, fibrosis quística e hiperplasia suparrenal congénita, se sumarán, a partir de enero, las de deficiencia de acil-CoA deshidrogenasa de cadena media; deficiencia de acil-CoA deshidrogenasa de cadena larga; acidemia glutárica de tipo I y la anemia falciforme, según ha avanzado a Ical el director general de Salud Pública, Agustín Álvarez Nogal.

Lo cierto es que si las primeras patologías son poco frecuentes, éstas otras aún lo son menos. Se estima, por ejemplo, que en el caso de la anemia facilforme se podría detectar un caso por cada 20 millones de personas.

En las dos primeras, con un afectado por cada 250.000 nacidos, se estima un caso en once años, ha explicado Álvarez, quien ha recordado que la elección de estas patologías se debe a una decisión técnica que fue respaldada por las autonomías en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y que, en todo caso, permite cuando se detecta la instauración precoz de un tratamiento preventivo que evite o disminuya las consecuencias de la enfermedad.

Con este paso se avanza en el programa de detección precoz de enfermedades congénitas, para el que la Consejería de Sanidad ampliará el crédito en 400.000 euros, hasta alcanzar los 720.000 euros, no sólo porque se amplían las pruebas, sino porque se incorporan técnicas analíticas y diagnósticas diferentes que también son más caras.