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Científicos estadounidenses desarrollan un cerebro humano para estudiar el alzheimer

El cerebro es igual de maduro que el presente en un feto de cinco semanas de edad

Martes, 18 de agosto de 2015, a las 18:10
Redacción. Madrid
Científicos dan un paso más hacia la cura del alzheimer. Un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Ohio (Estados Unidos) han desarrollado un cerebro humano casi completo en un plato de laboratorio para estudiar esta patología, así como otros trastornos que afectan a esta parte del organismo.

Michael V. Drake, presidente de la Universidad de Ohio.

El organoide cerebral, que es igual de maduro que el cerebro de un feto de cinco semanas de edad, ha sido diseñado a partir de células de piel humana adulta y es, hasta la fecha, el modelo del cerebro humano más completo desarrollado, según uno de sus creadores, René Anand, profesor de Química Biológica y Farmacología en Ohio.

A pesar de que tiene, aproximadamente, el tamaño de una goma de borrar, cuenta con una estructura identificable y contiene el 99 por ciento de los genes presentes en el cerebro fetal humano. En este sentido, permitirá pruebas tanto más éticas como más rápidas y precisas de medicamentos experimentales antes de las fases de ensayo y estudios avanzados de las causas genéticas y ambientales de los trastornos del sistema nervioso central.

“No sólo se ve cómo se desarrolla el cerebro, sino que diferencia los tipos de células que expresan casi todos los genes como un cerebro”, apunta Anand. “Hemos luchado durante mucho tiempo tratando de resolver problemas complejos de la enfermedad cerebral que causa un tremendo dolor y sufrimiento. El poder de este modelo de cerebro predice muy bien la salud humana, ya que nos da mejores opciones y más pertinentes para poner a prueba y desarrollar otras terapias que los roedores”, sentencia.

“La ciencia genómica infiere que hay hasta 600 genes que dan lugar al autismo, pero estamos atascados allí. Las correlaciones matemáticas y los métodos estadísticos son insuficientes por sí mismos para identificar la causalidad. Es necesario un sistema experimental. Se necesita un cerebro humano”, añade. En este sentido, el organoide será un gran apoyo para estudiar enfermedades como el alzheimer, parkinson y autismo.

Al mismo tiempo, habré otras nuevas posibilidades. Por ejemplo, con un mayor desarrollo y la adición de un sistema de bombeo de sangre, el modelo podría emplearse para estudios de terapias para el accidente cerebrovascular. Para fines militares, el sistema ofrece una nueva plataforma para analizar la enfermedad de la Guerra del Golfo, la lesión cerebral traumática y el trastorno de estrés post-traumático.

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